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martes, 13 de mayo de 2025

Canción

 





 

Es de mañana y preparas el café,

que esparce su aroma por los rincones

de la casa.

Al rato barres en el patio las hojas

de almendros y pomarrosas caídas

y una brisa del momento

las levanta del suelo,

como si fueran Remedios la bella

ascendiendo al cielo.

Y salgo al patio a ver el sol

del nuevo día,

busco tu boca y sé que en cada beso

tus labios sanarán mis heridas


jueves, 15 de agosto de 2024

 VUELO DE PÁJAROS




Han clausurado la puerta
que da al patio de la vieja casa.
Tras cristales aún se ve la fuente,
después de tantas telarañas zurcidas
por el tiempo.
Y en la nostalgia la sombra de
su pelo
hecha de silencios;
y sus labios húmedos -a pesar de los crudos
veranos- abiertos siempre al beso.
Sí. Aún está la fuente
de piedra sin labrar
de donde rescataba los pájaros náufragos,
que en los torrenciales inviernos,
caían en la pileta empapados por la lluvia.
¿A dónde hoy los pájaros?
¿A dónde la humedad de sus labios?

Foto propia intervenida



s

miércoles, 6 de abril de 2022

Sus tardes de melancolía

 




Foto intervenida



¡Cómo amar la melancolía de  sus  tardes!

cuando se hace distante como un abismo,

su beso se congela,

y su cuerpo se aparta en una torre de cristal.

Me duelen sus ojos absortos

en un mundo que no siento mío.

Está ahí en su silencio eterno,

muda de palabras,

al borde de un hoyo negro,

al que siento,

saltará sin que pueda mover un dedo.

¡Cómo amar la melancolía de sus tardes!

cuando ya no es mía,

y empiezo a extrañar sus  

dulces besos

ardidos besos

en mis labios a la espera,

y la piel húmeda de agua y sal de su cuerpo,

exhalada en un trópico de clímax y  ayes

desmayados.

!Cómo amar la melancolía de sus tardes¡



 

martes, 1 de febrero de 2022

Lluvia y charcos








*Foto intervenida


En la lluvia me reencuentran sus besos

o su mirada de ángel caído

cuando me  apoyo en una terneza suya,

para no morir en la temprana niebla

después del alba.

Llueve.

Y ahí me veo en los charcos que, quedan en la calle

cuando se aquietan las aguas

y sus pupilas abiertas al amor  

me empapan de  afectos y suspiros

reparando el corazón roto

y el alma deshecha de angustia

 

 

lunes, 7 de junio de 2021

AROMA DE NARANJO

 







Foto intervenida


La noche se perfuma de azahares

y la brisa es aroma de naranjo

esparcido en cada sueño,

en cada beso de amores desvelados,

en la piel de los amantes que no rezuman

sales,

ni sudores

sino jugos de naranjo,

cuando se agita el mar de sus adentros

y se desborda brioso

en la costa de sus cuerpos.

Esta noche,

un niño duerme bajo

las alas de un naranjo

se sueña cazando estrellas,

tirando su red en lo ancho del cielo.

Pero las deja ir enternecido,

y ellas lloran lágrimas amarillas,

lágrimas del naranjo

que le da alas a su sueño.

Esta noche se ha quedado

el azahar en tu pelo,

y en tus besos el sabor al naranjo dulce

que con tanto amor

alguna vez

sembramos en el patio




miércoles, 19 de mayo de 2021

DE BESOS Y HUMEDADES







*FOTO  INTERVENIDA




Siempre su boca

 

 boca carnal,

 

desatando la humedad en mis labios.

 

Templa su beso mi deseo

 

como un atabal percutido

 

por la caricia de unos dedos de mujer

 

que saben desatar la pasión escondida.

 

Vuélvame a besar,

 

exprimamos los labios

 

qué la tormenta sea completa

 

y ya mansas  

 

mueran mis aguas,

 

en la gruta de su oquedad


de sales, líquenes y lotos

 


 


miércoles, 15 de abril de 2020

De silencios y besos










*Foto propia



La casa se ha cerrado 
en una concha de silencios,
que enmudece el ruido de las cosas al caer,
cuando viene la noche,
después de los soles desnudos
descargando sus hervores de luz
en el patio,
donde aún la fuente respira vida
en los cientos de pájaros  picoteando 
el agua a libertad,
sin el espanto de los pasos
de otras veces de otros días.
Desde el zaguán, 
en esta soledad de presencias,
cuando la palabra se atasca, 
se hace un nudo en la garganta,
algo queda:
ver cómo espigan los geranios,
en los tiestos de barro
y la alegría de las begonias 
extendida en los maceteros 
por la brisa de la tarde. 
En la noche desbordando las ventanas
vuelan los suspiros,
y los besos se juntan
conjurando el miedo,
la angustia 
el espanto de esta soledad
sin estar solo:
es que más pueden la vida 
y el beso


martes, 2 de abril de 2019

Nostalgia









*Foto propia intervenida. Piedecuesta (Santander) Colombia







La ciudad vieja se hace sombra
sobre sus techos 
de tejas de arcilla.
Desde los altos balcones,
que daban al patio de la casa,
cuántas noches,
nos ensoñamos con las estrellas,
en el desvarío de los besos
Me asomo al humor de la noche,
en este otro tiempo,
y la brisa se queda quieta,
en algún recuerdo desolado.
Cuánto me pesa esta soledad 
de cuartos vacíos,
por los que vaga mi alma
como una errante pluma,
como una pluma errante
sin camino ni destino



viernes, 29 de junio de 2018

De silencios










*Foto propia intervenida

Extraño silencio el de esta noche,
amor.
Se han callado las ranas en la charca,
y tu pecho no suspira.
Extraño silencio el de esta noche, 
amor,
cuando las hojas no se escuchan
al caer,
y tus labios  son un silencio
de besos,
en el insomnio de estas largas horas
de ansiedad

lunes, 14 de agosto de 2017

Espejismo

Bien lo tengo presente. Corrían los vientos de agosto, alzándolo todo a su paso, hasta la mata de sus cabellos castaños, que se le iban en guedejas de hebra y brisa, y ella trataba de aplastar en su cabeza como un casquete que no encaja. 

Bajo el templete, en la mitad del puente que unía al barrio con el Centro comercial, en el asombro de esa tarde de sol de los venados, me quedé mirándole sus ojos esmeralda, y la besé con ansiedad. No era el único beso que le daba, pero quizás sería el último, pues no la volvería a ver jamás. 

Ahora entendía, por qué me dijo  con  tanta insistencia esa misma tarde, que ojalá no estuviera enamorado,  "ternura, yo soy sólo un espejismo."

Foto propia: Puente San Francisco, Piedecuesta



martes, 22 de octubre de 2013

Hágase...

HÁGASE...

Hágase la luz,
y sus ojos iluminaron mis sombras.
Hágase la miel,
y sus besos endulzaron mi boca.
Hágase el deseo,
y me quedé anclado
al ardor de su cuerpo

martes, 9 de agosto de 2011

Silencio de negra

                                                           Silencio de negra
















La luna se tiñe de rojo,


y sus ojos hoquedad de sombras.


Tiemblan las hojas del almendro,


en la brisa fina y fría


que agazapa sus zarpas en la penumbra.


Siento el aterido cuerpo de ella,


juntarse al mío.


La noche enmudece,


en el silencio de estrídulos grillos


y el enigmático canto de las lechuzas.


Noche de piedra,


fosilizando fuentes que eran canto y pentagrama


y ríos sembrados de leyendas de mohanes


y hombres caimán.


Hay un sueño de fortines almenados,


con garitas a manera de torreones espigados


hiriendo un cielo cerrado de nubes.


Beso su boca,


con la frialdad de un ritual,


y sueño que sus esperanzas últimas


mueren en el calor que no le dan mis brazos.





jueves, 6 de mayo de 2010

Renacer


En ti renazco


hecho panal de besos


en tu boca ,


laguna de aguas tibias


en tus ojos,


botón abierto de rosas


en tus pechos,


barco ébrio


en la garganta de tu sexo.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Cerrazones


Sólo sé,

que hay momentos

en la punta del iceberg,

cuando la vida

es una nube densa

donde no hay rostros

dulces,

ni tiernos besos,

menos la memoria de una lágrima.

Es la hora de duras cerrazones

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Pétalos


Dile a la rosa

que en tu boca

también crecen

pétalos de besos.

viernes, 24 de abril de 2009

Besos y dulzura


He buscado

en otros labios

el sabor de tus besos,

pero ninguno

con la dulzura

de los tuyos.

sábado, 21 de febrero de 2009

Corsario de tu cuerpo


He fraguado,

en los pedazos

de mi amor náufrago,

cientos de estrategias,

para tomar por asalto,

el baluarte de tu cuerpo,

antes mío.

Empezaré por tu pelo,

donde mis manos de artesano

tejerán nidos de pajaros.

En tus ojos,

echaré mis barcos

con las velas levantadas,

a la rosa de los vientos.

En tu boca,

sembraré frutas

de besos en sazón.

En tu pechos,

mi lengua

suave y tierna,

encenderá el pedernal

de tus pezones.

En tu pubis de arcifinia flora,

mis dedos florecerán

las rosas del deseo,

y en tu caverna,

ya no habrá razón

para la derrota.

lunes, 16 de febrero de 2009

Tus golfos y bahías





He buscado en los recuerdos

el aroma de tu desnudo cuerpo,

palpitando en pleamar,

y me llega,

el olor a canela,

esa misma fragancia

en otra piel morena de soles repetidos,

hecha ovillo en mi cama,

memoria de los tiempos

del puerto legañoso

acurrucado en la bahía,

donde

sentados en la barra del único bar

mirábamos el mar plateado,

odoroso,

a sal,

salitre,
yodo,
y pescado.

y bebíamos el ron bravo hasta el fondo de la copa,

esperando que el calor amainara.

Luego,

la buhardilla de las proxenetas.

Allí,

tras las escolleras
éramos piel percurtida

por la ansiedad del otro.

En la vieja cama de resortes,

encajábamos las carnes embravecidas,

y me apretabas contra tu boca,

robándome besos y palabras.

Gemías

"quédate hondo,

mueve tus veleros

en mis aguas",

y te dejaba mis barcos

con las velas bajas:

ya eran míos

tus golfos y bahías.

domingo, 1 de febrero de 2009

Entre jarcias y hoquedades


Desciendo,

por el llano de tu vientre,

bosque de pelusitas doradas.

Afano mi lengua

en tu ombligo,

y tu voz gime

en cantos de alondra

el placer presentido.

Bajo,

lento

lamiendo,

tu ingle

poro a poro,

y tu pubis se estremece,

tiembla al roce

de mis labios humedecidos,

y en cada hebra

de tu bosque de arcifinio,

vibran ,

templadas de deseo

raices interiores.

Urge mi lengua sus designios,

pájaro que bebe,

dentro ebrias humedades,

y fuera,

muerde el bulbo carnal

de tu caverna,

ahora en mi boca,

yesca y pedernal

encendidos.

Te estremeces en tus hoquedades

donde algas y mar,

se avivan en el fuego;

bajas a mi vientre,

y levantas con tus besos vaporados

las jarcias,

las cangrenas

y las gavias

de mi velero enloquecido.

Ahora,

a pesar de la tormenta,

soy ya dueño

de tus mares interiores.