Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta angustia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta angustia. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de febrero de 2025

Angustia

 




No hay ninguna descripción de la foto disponible.





Cuánto pesa esa angustia
que pone sus huevos en alma
y carne,
buscando anticiparse a la certidumbre.
Rasguña,
araña,
roe,
carcome dentro
y nada encuentra,
en su desvelo.
Esa angustia que apuñala desde dentro,
y busca justificarse,
dando palos de ciego
esa angustia que horada las paredes
de la serenidad
echándonos la casa encima


Foto propia intervenida


No hay ninguna descripción de la foto disponible.

jueves, 17 de noviembre de 2022

Antípodas de la noche

 









*Foto intervenida



La tarde se funde

en un incendio del sol,

rodando las montañas del poniente,

inyectado de cobres y bermejos

Una sábana oscura

vendrá luego,

en el siseo de la brisa en las ramas

de los robles y abarcos

a cubrir de angustia el corazón

y alma.

En la antípoda

quizás me pienses

y mires la luna,

esta misma luna que miro,

y nos acerca,

para no sentirnos tan solos

en esta cruel distancia

de antípodas de la nocheFinal del formulario

 


martes, 5 de octubre de 2021

Camaraderías

 












*Foto intervenida



Hiende el viento las grietas de la ciudad,

con el ruido de sus alas membranosas

golpeando las paredes

y su pecho se agita en largo suspiro,

en esa hora de tarde,

en que todo entra en un limbo de silencio.

Siente ella, que la felicidad

es una palabra sobrante en los diccionarios.

Se fatiga su alma y su corazón,

quisiera gritar,

pero las palabras desconocen su garganta su boca.

Se siente en esa hora

como un pájaro enjaulado en una jaula sin rejas,

pero al fin enjaulado,

quiere sentir una mano que acaricie sus cabellos,

y seque con sus dedos dulces las lágrimas,

¿lágrimas de qué? si tampoco llorar puede.

¡Ay¡, esa hora de la tarde donde todo es angustia

y no lo es;

donde el dolor no es dolor porque no tiene origen

donde el beso no besa porque las caras no tienen boca

¡Ay! esa hora donde todo pesa y nada pesa.

donde todo muere y nada muere.

Más tarde volverán las horas a su ritmo,

 las cosas a encajar en sus momentos justos,

y él vendrá con su sonrisa de sol,

mientras la tarde cae en liviana penumbra,

y sienta, ese beso de él que, muerde sus labios

sin herir,

y le pida una taza del café

 que ella se esmera por hacer,

mientras le canta con Mercedes Sosa en el celu,

el poema de Benedetti, de las viejas camaraderías:

si te quiero es porque sos

mi amor mi cómplice y todo

y en la calle codo a codo

somos mucho más que dos





miércoles, 27 de noviembre de 2019

Rasgaduras










*Foto intervenida




Muerde la angustia de la tarde
el alma.
Tu beso sabe a sal
grano a grano
como una siembra de amargura
en un reloj de arena 
eterno,
y nos vamos quedando
sin tiempo,
sin historia
desnudos de todo
desnudos de piel


martes, 16 de abril de 2019

Angustia














Foto intervenida de internet


Grieta abierta en la piedra
herida que sangra
Tu voz más lamento que quejido
va desvaneciéndose en un hueco que
adelgaza la garganta.
No hay horas, estancias,
ni lugares;
los relojes han parado sus manecillas,
escondiendo el sol,
la luna las estrellas;
no me ves no te veo, 
sólo se intuye la presencia,
o se olisquea
con una  ansiedad de perros acezantes.
Todo es un silencio que muerde el alma,
la carne no se siente,
es como pellizcar lo inasible
en este estar sin estar estando 
Ay¡ de esta angustia sin origen  
caballos de anteojeras,
corriendo  sibilinos al abismo



viernes, 29 de junio de 2018

De silencios










*Foto propia intervenida

Extraño silencio el de esta noche,
amor.
Se han callado las ranas en la charca,
y tu pecho no suspira.
Extraño silencio el de esta noche, 
amor,
cuando las hojas no se escuchan
al caer,
y tus labios  son un silencio
de besos,
en el insomnio de estas largas horas
de ansiedad

sábado, 25 de febrero de 2017

Cogitaciones









Foto propia: Atardecer piedecuestano


Se fue muriendo la tarde
en la Cordillera
Con la misma tristeza
del alma,
al caer la noche.
Hora de los sueños,
cuando se tiene la sensación
de morir un poco,
o de dejarlo todo,
si el alba no nos despierta
con el beso de  mujer enamorada.
Cae la tarde
y resucita la noche
silenciosa de los oficios del día,
de la voz del niño
y el tas tas incesante de su pelota,
de la canción en la radio de Sabina,
martillando en la cabeza:
No hago otra cosa que pensar en ti
Por alagarte  y para que se sepa
Tome papel y lápiz.
Y esparcí
Las prendas de tu amor,
Sobre la mesa..
Largo túnel la noche
y esa terrible  angustia de estar  más allá,
del beso suyo que entibia la vida

sábado, 20 de agosto de 2011

Angustia





Angustia



La tarde,
nubes plomizas.
El sol ha huído tras agónicos rayos,
los caracolíes han abatido sus ramas,
no hay brisa, ni vuelo de pájaros,
en el pecho una angustia indescifrable,
los niños que siempre jugaban con una pelota de trapo,
se han sentado en la esquina de la polvorienta calle,
a mirar sin ver.
La gente pareciera en esta tarde no tener rostro,
ni un gesto de saludo a pesar de las intimidades
que atan;
se han volcado en su angustia,
solo ven adentro,
se miran en un espejo interior,
que alucina,
hecho de filamentos, bulbos, sargazos
y algas engomadas.
¿Cómo volver la mirada, a ese mundo,
donde no acude la angustia
ni el dolor?







sábado, 14 de mayo de 2011

El piafar de los caballos





EL PIAFAR DE LOS CABALLOS










Angustia de las horas,

la luna ojo enrojecido de la noche,

el rio es una sierpe entre los cardonales.

Se escucha el silencio

como una herida en las sombras.

No hay brisa,

las hojas de los àrboles,

son sueño vegetal en la quietud.

Se siente el miedo,

viaja en las ondas sordas de esta noche,

en la mordaza del beso que acalla

la angustia de las bocas;

en la piel que esconde en cada poro

el goce de la caricia,

el tan tan de la piel hecha deseo.

Presesiente en su canto la lechuza

la desgracia.

La luna se ha ocultado tras nubes de pizarra.

Se agita el hijar de los caballos,

cuando los jinetes con sus espuelas los hieren,

y a galope tendido se abren paso en la llanura.

La mujer,

da un beso de despedida a su hombre

y presiente que es el ùltimo

en el piafar fùnebre

de los encabritados caballos























l

jueves, 10 de marzo de 2011

Espejo


En su rostro,

como un espejo

la angustia

de los desaparecidos,

y ese gesto de abismo y vacío

para que no haya olvido

viernes, 25 de diciembre de 2009

Una canción de Bob Dylan me arrancó estos versos




En el viento que trae


el humo de los cañones,


abriéndole boquetes de muerte


a la vida;


en el susurro de las aves agónicas,


junto a las fosas del olvido;


en los ayes de los bosques


talados,


mientras se aparta la niebla;


en el dolor de una patria


que se desmorona


en la traición y la mentira;


en la orfandad de mi alma,


sin brújula ni astrolabio


me llega esta angustia


que revienta sueños y utopías

miércoles, 21 de octubre de 2009

Sólo es eso...


Hoy me he levantado

abrevando tus ausencias.

Abrazo ese espacio

donde debieras estar,

y sólo es eso,

un lugar sin vos,

donde mora la ansiedad de tenerte,

y pone huevos de melancolía,

la angustia

de no poder darte un beso.