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jueves, 20 de febrero de 2020

La ciudad vieja duerme









*Foto propia: Tejados y balcones de la Casa Consistorial. Piedecuesta (Colombia)




La ciudad duerme sobre los tejados,

en un mediodía de sopor.

Hay silencio denso,

como si nada existiera,

como si el tiempo se hubiera detenido

en un caldo de calor que está ahí,

vivo con los latidos de un corazón,

mientras las palomas que siempre zurean

sobre estos  tejados viejos de la ciudad,

se han rendido a un ardor que abate y

anestesia la conciencia




sábado, 15 de febrero de 2020

LA MAGA QUE TODOS LLEVAMOS DENTRO











*Foto intervenida


Siempre habrá una Maga, como la de la Rayuela en nosotros. La veremos un día despistada, con el pelo rebelde en la cara, caminando por una calle náufraga de señales, y nos iremos tras ella, conversando de lo fresca que está tarde (ayer el calor era insoportable), y sabremos que vive en un apartamento que amenaza ruina; pondrá unos discos del gran Satchmo, nos hablará de El perseguidor de Cortázar, y entrada la noche, ella preparará un tinto, mientras parlotea de un rincón de la ciudad donde los pájaros mueren contra los ventanales, entonces nos daremos un beso, y seremos ya, parte de su juego, ese juego interminable de jugar a reencontrarnos en la excusa del azar o la coincidencia, por esos lugares que ella demarca como suyos, productos de su amor por la ciudad, porque más ha podido esa manera silvestre, natural y salvaje de amarnos, ella desandado nuestros pasos, nosotros desandando los de ella


Un 14 de febrero 1984 murió, Julio Cortázar en París, enterrado en Montparnase. Y, la mejor manera de recordarlo, debe ser a través de la legendaria y perenne,  Maga.



jueves, 6 de febrero de 2020

Noche azul




*Foto propia




Hay noches de noches,
como esta que encala de azul
las paredes de la casa.
Noche sin brújula,
de relojes sin horas,
noche sin retorno.
Marinero ciego
navego en las sombras de mis sueños,
camino del naufragio
y tu voz no me llega.
Sólo los ! ayes ¡
desgajando las hojas
del delirio de un bosque
de helechos y de sauces






jueves, 30 de enero de 2020

Grietas









*Foto intervenida




Cuántas veces abrí grietas en las nubes
para escribir su nombre.
Eran los tiempos del asombro.
De la piel de ella tatuada de versos por el pico
de pájaros de ternura.
Cuántas veces desató tormentas mi voz,
desbordando su eco por los caminos de la rosa
de los vientos.
Por aquellos tiempos bañábamos nuestros cuerpos
en las aguas desatadas de un sexo ardido y vehemente.
Hoy las nubes son un plomo denso que amenaza la tormenta,
y en su piel se marchitan los versos
como los árboles que ven secarse sus ramas en la agonía del verano.
Y mi voz es un eco sordo que se repite adentro del alma,
mientras el deseo muere en nuestras bocas

en el goce marchito del sexo

lunes, 20 de enero de 2020

Playa, arena y luna









*Playa de Coveñas, en el Golfo de Morrosquillo, Caribe colombiano

Se ha quedado sola,
Playa de Coveñas,*
y su arena de terciopelo.
En la noche vendrá la luna,
despacito,
y dormirá en los ojos
de las guapas morenas,
como una moneda de fuego,
mientras
templan sus caderas,
al ritmo de las congas
y el tambor


miércoles, 8 de enero de 2020

PAGINAS DE CUADERNO






*Foto propia


Nunca pude decírtelo,
quizás el miedo,
me amarraba la lengua.
Por eso te dejaba poemas de amor,
en las últimas páginas 
de un viejo cuaderno
de tareas,
que nunca mirabas.
Cuando leas estos poemas,
por si acaso,
(uno nunca sabe),
notarás, 
que lo firman dos corazones:
el tuyo y el mío.
Espero  lo intuyas