Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta sábanas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sábanas. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de octubre de 2020

De amar y querer

 




Motelito aquel sin ángel,

donde nos sacábamos la piel cansada por

el peso del trabajo

los fines de semana.

Socavón lo llamabas porque

estaba en una callejuela

como un acordeón apresado

entre casas trogloditas,

donde no se sentía respirar la vida.

Pero te gustaba me decías,

esta aventura de los dos,

tan secreta y clandestina en este

motelito sin futuro.

Y después de las sábanas empapadas,

mientras Sabina cantaba su despecho,

 en un parlante pegado al celular

(Y no halle quien de ti
Me dijera ni media palabra
Parecía como si
Me quisiera gastar el destino
 una broma macabra)

le preguntaba si me quería,

Y ella,

¡Nunca¡

nada me decía,

¡nunca ¡

como si no me escuchara,

silenciosamente bella,

en sus silencios de tardes de motel, bella

que ya me estaba acostumbrando,

por qué no decirlo,

a su callada manera del amor negarme

y  me preguntaba,  

si algún día me dice que me ama,

será que a su amor voy a acostumbrarme,

como me he acostumbrado a sus silencios




Foto intervenida


domingo, 10 de mayo de 2020

Marea baja





*Foto intervenida


La brisa golpea la ventana,
quiere entrar en el ritual
de los cuerpos sudados,
y las sábanas mojadas.
Es solo un recuerdo rencoroso
que ciñe las sienes,
tortura de golpe de atabal,
que se repite
repetido eco
que no cesa,
que no calla.
Ella ya no estaba,
hacía mucho tiempo
que no estaba,
era solo una imagen
en el mejor de los momentos,
sus labios húmedos,
abiertos como una corola de deseo,
al beso febril.
Y vientre abajo,
una pradera de pelusitas de trigo,
donde mis manos afanaban la caricia
sin desmayo,
sin abandono.
Y luego,
el vértigo de un barco ebrio,
mi barco de asalto
en la alta marea
de su istmo,
precipitando sus espumosas olas
sus olas moribundas
en la arena de su playa.
Era sólo una imagen,
alegoría del amor, en los buenos tiempos
diluyéndose en una foto vieja,
en un álbum roto,
en un álbum ya
sin alma…







domingo, 12 de mayo de 2013

Sábanas mojadas


Sábanas mojadas

A pesar de la tristeza que deja tu ausencia
me quedan el olor de tus cabellos,
azahar en las mañanas
y el de tu piel
-dulce y fuerte vino-
en las noches
de sábanas mojadas

martes, 23 de noviembre de 2010

Sábanas y luna


!¡Cuánto¡!

apresuran

la ansiedad

y las ganas,

en las noches

que eres luna,

en mis sábanas.