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viernes, 17 de mayo de 2019

GRIETAS



*Foto intervenida


Cuántas veces abrí grietas en las nubes
para escribir su nombre.
Eran los tiempos del asombro.
De la piel de ella tatuada de versos por el pico
de pájaros de ternura.
Cuántas veces desató tormentas mi voz,
desbordando su eco por los caminos de la rosa
de los vientos.
Por aquellos tiempos bañamos nuestros cuerpos
en las aguas desatadas de un sexo ardido y vehemente.
Hoy las nubes son un plomo denso que amenazan la tormenta,
y en su piel se marchitan los versos
como los árboles que ven secarse sus ramas en la agonía del verano.
Y mi voz es un eco sordo que se repite adentro del alma,
y el deseo muere en nuestras bocas
en el goce amordazado del sexo
.

lunes, 6 de mayo de 2019

Ciudad gris









*fotos propias intervenidas de Bogotá. 1. Bogotá centro. 2. Escultura de Botero, entrada Parque Renacimiento



He vuelto a la ciudad,
a sus calles grises,
a sus nubes bajas 
amenazando lluvia,
siempre la lluvia
Hace mucho tiempo,
los de la conquista española 
un hombre vestido de cota,
después de sus matanzas de indios,
hizo pausa en el altiplano,
miró al oriente y vio con buen presagio,
Guadalupe y Monserrate,
los cerros tutelares de la sabana,
donde había hecho  pausa su cabalgadura, 
el Chorro de Quevedo
para fundar su ciudad,
ciudad como él, 
inundada hoy 
de rábulas, 
bribones,
y una fauna picaresca de presidentes 
y ministros ruines,
los ojos puestos en el 
soborno, 
la coima, 
el sobre, 
y en los sofismas jurídicos,
para robar sobreseguro el tesoro público,
y finiquitar  la tierra.
He vuelto a la ciudad,
gris como un funeral,
siempre de luto por un país de muertos,
donde la barbarie de las masacres,
se nos anuncia en la radio  cada día,
como quien oye llover
!Ay¡ esta ciudad de todos,
que reclama por los muertos de la tierra
la misma tierra que da poder para matar
!Hay que desalojar a indios, campesinos,
afrodescendientes de sus predios¡ 
vociferan desde sus sillas de poder
los ladrones de cuello blanco.   
Quien reclame la tierra 
para quienes  nacieron en ella 
gritan los matones  a sueldo 
!será hombre muerto¡
Ay¡ esta ciudad 
siempre  de paredes grises
de nubes grises, de grises nubes
!cómo cambiar su color triste
si los muertos no dejan salir el sol¡

sábado, 27 de abril de 2019

MIRANDO ATARDECER











*Foto propia



La mujer ve morir la tarde tras la ventana,
Y siente una tristeza que no sabe explicarse
Quizás sean los crepúsculos melancólicos
de los cuadros de Van Gogh en la clase de
postimpresionismo.
Mañana hablarán de Gauguín.
Pueda que al asomarse a la ventana,
no sienta la tristeza de Van Gogh
sino la alegría de las polinesias,
viendo  expirar
el último rayo de luz de la tarde


martes, 16 de abril de 2019

Angustia














Foto intervenida de internet


Grieta abierta en la piedra
herida que sangra
Tu voz más lamento que quejido
va desvaneciéndose en un hueco que
adelgaza la garganta.
No hay horas, estancias,
ni lugares;
los relojes han parado sus manecillas,
escondiendo el sol,
la luna las estrellas;
no me ves no te veo, 
sólo se intuye la presencia,
o se olisquea
con una  ansiedad de perros acezantes.
Todo es un silencio que muerde el alma,
la carne no se siente,
es como pellizcar lo inasible
en este estar sin estar estando 
Ay¡ de esta angustia sin origen  
caballos de anteojeras,
corriendo  sibilinos al abismo



martes, 2 de abril de 2019

Nostalgia









*Foto propia intervenida. Piedecuesta (Santander) Colombia







La ciudad vieja se hace sombra
sobre sus techos 
de tejas de arcilla.
Desde los altos balcones,
que daban al patio de la casa,
cuántas noches,
nos ensoñamos con las estrellas,
en el desvarío de los besos
Me asomo al humor de la noche,
en este otro tiempo,
y la brisa se queda quieta,
en algún recuerdo desolado.
Cuánto me pesa esta soledad 
de cuartos vacíos,
por los que vaga mi alma
como una errante pluma,
como una pluma errante
sin camino ni destino



martes, 19 de marzo de 2019

ESA SONRISA TUYA













* Foto de internet intervenida


Esa sonrisa tuya
sol de madrugada,
me llega con la yerbabuena
que trae la mañana fresca.
Esa sonrisa tuya,
mohín de picardía,
cuántas veces he querido
borrarla con un beso
pero más puede su gracia,
y me quedo pasmado
en el deslumbre de su gesto.
Esa sonrisa tuya
que equilibra mis locuras
y me devuelve la inocencia,
cuando se queda intacta
en mi mirada.

lunes, 4 de marzo de 2019

Noticia







Foto intervenida



NOTICIA (microcuento)


La niña aferró con la fuerza que más pudo, la muñeca contra su pecho, cuando escuchó el silbido tenebrante de la sirena que anunciaba los bombardeos. A la muñeca la encontraron. De la niña no se sabe