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lunes, 21 de mayo de 2018

Los colores del mar





Foto intervenida

Una y mil veces había soñado con el mar en su alma de niño; y se hacía la promesa de que algún día hundiría sus pies en sus aguas azules como lo veía en las películas y en la televisión; por eso no dejaba de fatigar a sus padres con la pregunta, ¿cuándo me llevarán a conocer el mar?
Cuando se lo dijeron, se puso tan feliz, que todo el mundo supo que se iba a conocer el mar, y esa noche apenas pudo conciliar el sueño. Al otro día,emprendieron la aventura, en esos tours baratos a la costa caribe, pero al niño no le importaba la incomodidad del destartalado bus. 

Entrada la tarde, pudo ver por primera vez el mar desde la carretera que rodeaba la bahía; pero, sintió una gran decepción: el mar que tenía ante sus ojos no era azul, como lo había visto en las películas y la televisión, sino una lámina gris inmensa,que le pareció lánguida.

Nada le dijo a sus padres de su desencanto, pues habían hecho un gran esfuerzo para concederle el deseo de conocer el mar, y no quería verse ante ellos, como un desagradecido.

A la mañana siguiente, buscaron una playa limpia y segura, donde bañarse, y para asombro del niño, el mar estaba azul,luego  de un color verde alga, y en el horizonte, espejeaba el amarillo reluciente de un metal pulido.


De regreso a casa, su padre le preguntó si le había gustado el mar.
-Sí papá,me ha gustado mucho. El mar es un encanto de colores,
- ¿Cómo así, que un encanto de colores, hijo?
- No ves, que le presta los colores al arco iris para verse más hermoso y bello

lunes, 7 de mayo de 2018

Lo que no puede el olvido









Foto de intervención



Todo te recuerda, amor,
hasta el viejo bar 
donde nos conocimos.
En la ruina y descalabro
de sus muebles viejos
(mesas y sillas enredadas),
aún está la barra donde nos dimos
el primer beso,
y  Mercedes,
cantaba aquella canción
que sentíamos justamente  nuestra:
"Uno vuelve siempre 
a los viejos sitios 
donde amó la vida 
y entonces comprende 
como están de ausentes 

las cosas queridas" 

sábado, 14 de abril de 2018

Marinero ebrio





Foto propia de intervención


Marinero ebrio 
de su lúbrico cuerpo,
me aventuro por sus costas sin hollar
Desde las gavias,
he visto despertar sus pechos
de leche y  miel,
en la caricia de la brisa tibia 
amanecer de sus labios húmedos.
Mañana, 
mi barco en el hechizo 
fondeará el golfo de su ensueño:
allí donde juntas
mujer,
tus aguas de dulce y sal.



martes, 27 de marzo de 2018

Suspiro







El tiempo se ha detenido en los 

tejados, 
en las paredes
en las ventanas de la casa,
como un sueño 
vago
neutro,
impreciso.
Quizás,
perdido en las costuras de la casa,
puede que aún esté,
ese suspiro 
de cada beso tuyo
que siempre me dejaba en desvarío



Foto propia: Piedecuesta (Santander-Colombia)



sábado, 17 de marzo de 2018

Antípoda







La tarde se funde

en un incendio del soles.
Una mancha oscura
vendrá luego,
a cubrir de angustia el alma.
En la antípoda quizás me pienses
y mires la luna.
Entonces,
no me sentiré tan solo

cuando se cuelgue en mi ventana


*Foto de crepúsculo piedecuestano, intervenida

miércoles, 28 de febrero de 2018

Paradoja





PARADOJA (A los desaparecidos)




Hay un eco de   extrañas palabras
mientras la ciudad duerme.
Quizás alguien muere en un oscuro callejón,
después de un beso que sabe a mandrágora.
Es la ciudad incierta,
la de  changones escupiendo fuego,
marcando como un perro feroz,
un territorio de núbiles rameras,
de desechos humanos
olvidando la desgracia de vivir
en el vicio de la pipa letal.
Miento¡
la ciudad nunca duerme,
tragedia y  dolor son enemigos del sueño.
Mañana me levanto,
y la radio me amargará el desayuno con su titular:
"cadáveres de masacre en el Yuma",
luego,
cantará Celia Cruz , 
como si nada pasara,
"Todo aquel que piense que la vida es desigual, 
tiene que saber que no es así, 
que la vida es una hermosura, hay que vivirla"


lunes, 12 de febrero de 2018

CÓMO DECIRTE




CÓMO DECIRTE

Quise decirte que a pesar del crudo verano,
los pájaros aún bajan a beber en el patio,
el agua que escurre de las macetas de geranios,
claveles y siemprevivas.

Quise decirte que a pesar del calor que ahoga el alma,
de vez en cuando corre una brisa peinando la montaña
olorosa a matarratones, arrayanes menta fresca

Quise decirte que en esta ciudad donde han muerto los espejos,
de vez en cuando me miro en los ojos
de una cara conocida,
y somos una felicidad perdida.

Cómo decirte tantas cosas,
que quisiera decirte,
sí ahí donde tú estás
no te llega el eco de mis palabras,
y eres sólo una sombra…
una sombra perdida