La ciudad no tiene perfiles, ni esquinas en mis ojos. Una lágrima con el furor del ácido deslíe iris, pupila, retina... La ciudad ha dejado de ser. Hay un vacío allí donde estaba, por eso tampoco la recuerda la memoria. Sólo cuencas vacías
que no reconocen los lugares donde la ciudad era esperanza, amor de bar con besos
agrios de cerveza, y rocola sangrando boleros de despecho; entraña de amores escondidos, en motelitos donde rumia la tristeza de una tarde de domingo. Un vivir a tientas
mientras crece en las junturas de las piedras
Bibliotecario, dramaturgo y teatrero, hacedor de revistas literarias y libros de poesía, cuento y novela.
Libros publicados: Cuentos:Ha llegado la hora, La sombra de la máscara, y La angustia de las almas en pena
Novelas: La saga del último de los duros.
Poesía: Päginas de arena, con Mariela Basto, Juan Remolina, y Óscar Delgado.
Premios:
Segundo puesto, concurso nacional de cuento, Treinta Años UIS (UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER, COLOMBIA), con el libro: Ha llegado la hora.
Primer finalista, concurso Metropolitano de Poesía, Instituto Municipal de Cultura (Bucaramanga)