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jueves, 15 de agosto de 2024

 VUELO DE PÁJAROS




Han clausurado la puerta
que da al patio de la vieja casa.
Tras cristales aún se ve la fuente,
después de tantas telarañas zurcidas
por el tiempo.
Y en la nostalgia la sombra de
su pelo
hecha de silencios;
y sus labios húmedos -a pesar de los crudos
veranos- abiertos siempre al beso.
Sí. Aún está la fuente
de piedra sin labrar
de donde rescataba los pájaros náufragos,
que en los torrenciales inviernos,
caían en la pileta empapados por la lluvia.
¿A dónde hoy los pájaros?
¿A dónde la humedad de sus labios?

Foto propia intervenida



s

jueves, 1 de agosto de 2024

jueves, 18 de julio de 2024

Golfo

 















*Foto intervenida



La luna se agarra
a tu piel desnuda,
escultura plateada...
Esta noche el deseo
lastrará nuestros cuerpos,
seremos mar y cala,
y dejaré peces de felicidad
en las aguas de tu golfo



domingo, 30 de junio de 2024

Memorial del tiempo

 No hay ninguna descripción de la foto disponible.


Foto recuperada


 

Quizás mañana  la casa no esté.

A la historia le basta una foto,

ojalá en tono sepia.

Poco le importan el alma de sus fuentes

y zaguanes,

alargando el sueño en las siestas de la tarde.

Ni los cuartos oscuros donde el amor parió los hijos.

Aún debe rodar por ahí,

un aguamanil de patas cojas,

y la jofaina aporreada por los golpes,

y el orín que va dejando el tiempo a su paso .

Mañana no estarán ni los propios fantasmas

de la casa.

Los habrá matado la peor de las muertes:

su propia nostalgia

miércoles, 12 de junio de 2024

De la espera


 




Siempre esperamos

no importa qué,

la incertidumbre es la que amasa

el pan de la espera.

Si supiéramos lo que esperamos,

abandonaríamos la espera.

Tantas cosas pueden venir con la espera,

por ejemplo,

su voz con las melopeas de los poemas-canción

de María Helena Walsh,

como aquella,

susurro valiente al oído,

para que la muerte no fuera:

“Tantas veces me mataron
Tantas veces me morí
Sin embargo estoy aquí
Resucitando”

U otras cosas como en el cuento de Cortázar,

del hombre vomitando conejos,

en un departamento prestado de Buenos Aires,

guardándolos entre los armarios,

con un amor de padre por sus hijos,

para no abandonar los gazapos

a la suerte de las calles

La espera son tantas cosas,

tan impredecibles

como ese morir de último,

que todos deseamos (al fin guerreros de la vida)

de sentir el pleno goce

del grito gutural de la victoria

 

 


jueves, 30 de mayo de 2024

TODO RESPIRA...

 




*Foto intervenida


Todo respira a su modo.

La nube que se llueve en leves gotas,

y después es un aguacero torrentoso

que arrastra con la vida misma,

en las casas descuajadas

moviéndose en las arrevolveradas aguas como barcas

al desgaire.

Todo respira, hasta la silvestre amapola

que deja ver tanto el encanto de sus pétalos

como la leche de su endriago 

tras la cual corren quienes se niegan

a construirde su destino en el amor.

Respira hasta la piedra que se planta en el camino, 

como un refrán de alerta con los otros,

cruzados por la bondad o la maldad de sus

 actos.

Todo respira, 

hasta esa muchachita

que con desenfado pasea su cuerpo

en una bicicleta montañera,

frente a mi ventana

mientras el viento le levanta las faldas,

poniendo sus piernas al desnudo

atleta de la ternura de mis mañanas

 

domingo, 12 de mayo de 2024

Esa era mi madre (De mi poemario, Hijares de la noche)


 



Cuando abría los ojos

y se quedaba mirando en el vacío

yo veía en ellos su nostalgia

por los pescaditos de oro de Melquíades,

y el asombro por el río madre de la patria.

Es que era banqueña

y añoraba ese su mar interior,

el río Magdalena y sus riberas

a donde la sentía volver

en su canto de un bolero,

con el acento y la dulzura,

de Toña La negra

drenando sus saudades