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jueves, 22 de octubre de 2020

LA DE OJOS ESMERALDINOS





*Foto intervenida


Siempre me gustaron sus ojos esmeraldinos; y no lo pongo en duda, la querencia por ella me entró por sus ojos, aquella noche que como invitada de mi hermana Antonia (compañeras de Derecho en la universidad), a la fiesta de brujas, fue el centro de atención de las miradas de los hombres, y de las mujeres - más  envidia que  admiración- por la belleza de sus ojos , que se destacaban entre las cuencas de su antifaz, y su bella vestimenta de geisha.

Alguien por ahí, al verme tan enamorado de Antonia, dijo al rompe, "Juanjo se enamoró no de Antonia, sino de sus ojos, sáquenle los ojos a Antonia, y Juanjo recuperará la cordura". Cuando me lo contaron, sentí un escalofrío y como una culebrilla me recorrió el cuerpo, escalofrío de un vaticinio pensé. Algo estaba por suceder.

A los tres meses de amantes juiciosos, quise sorprenderla con un regalo, y como tenía llaves, entré en su apartamento de manera furtiva. Supe que se estaba bañando, por el ruido del agua al caer de la regadera. Entonces me escondí en el guardarropas de su alcoba, y al rato, para mi sorpresa y desaliento, vi salir del baño, a una Antonia de ojos grises, que apresuró sus pasos hacia el tocador del fondo de la alcoba, de donde tomó del estuche, los lentes de contacto, que le daban a sus ojos ese color esmeraldino, que habían sido irremediablemente mi perdición



jueves, 15 de octubre de 2020

GRIETAS





*Foto intervenida




Muerde la noche

de angustia 

el alma.

Tu beso sabe a sal

grano a grano

como una siembra de amargura

en un reloj de arena

de horas eternas

y nos vamos quedando 

sin tiempo

sin historia

desnudos de piel

desnudos de todo



sábado, 3 de octubre de 2020

De amar y querer

 




Motelito aquel sin ángel,

donde nos sacábamos la piel cansada por

el peso del trabajo

los fines de semana.

Socavón lo llamabas porque

estaba en una callejuela

como un acordeón apresado

entre casas trogloditas,

donde no se sentía respirar la vida.

Pero te gustaba me decías,

esta aventura de los dos,

tan secreta y clandestina en este

motelito sin futuro.

Y después de las sábanas empapadas,

mientras Sabina cantaba su despecho,

 en un parlante pegado al celular

(Y no halle quien de ti
Me dijera ni media palabra
Parecía como si
Me quisiera gastar el destino
 una broma macabra)

le preguntaba si me quería,

Y ella,

¡Nunca¡

nada me decía,

¡nunca ¡

como si no me escuchara,

silenciosamente bella,

en sus silencios de tardes de motel, bella

que ya me estaba acostumbrando,

por qué no decirlo,

a su callada manera del amor negarme

y  me preguntaba,  

si algún día me dice que me ama,

será que a su amor voy a acostumbrarme,

como me he acostumbrado a sus silencios




Foto intervenida


viernes, 25 de septiembre de 2020

Surrealidad








*Foto intervenida





Bosteza el día en la curva del reloj

marca una hora imprecisa,

quizás de otra dimensión.

Me quedo mirando la gente que pasa,

con ojos febriles

caminan sobre sobre algodones de nubes,

y una sonrisa sin rostro se va con ella,

en su camino al vacío.

No sé si es mañana,

ayer,

hoy,

voy solo tanteando 

en caminos,

rutas,

senderos que sé que he caminado,

pero mis pies no los reconocen,

y a pesar de mis ojos,

como un Edipo después de la confirmación del vaticinio,

golpeo en las paredes,

ruedo

y desangro



sábado, 19 de septiembre de 2020

DE ROSTROS Y DE CARAS

 

   






*Foto intervenida


   El hombre se despertó con la horrible sensación de que su cara  no era la suya. "Me desconozco", se dijo cuando se miró en el espejo, y vio luego la mujer que estaba a su lado, observándolo con dulzura, pero tampoco la reconoció y solo pensó en ahorcarla en su desespero, como si ella fuera la causante de la pérdida de la memoria de su identidad.

 

  Sentía una angustia tenebrante, que se la achacaba a la incertidumbre de no saber quién era , y le creció la zozobra al no tener la certeza de que recobraría mañana su rostro, y no persistiría en los días venideros esa sensación martillante de amanecer con una cara ajena.Final del formulario

 

 

sábado, 12 de septiembre de 2020

Eran nuestros muertos*












Foto intervenida de internet




Dijeron que no eran nuestros muertos,

en este país de muertos sin nombrar,

y eran nuestros muertos,

muchachos de  barrio,

yo los vi caer

con una flor de sangre en el pecho

la esperanza rota

su protesta yerta ,

entre el tenebroso ulular de sirenas 

de los carros

policiales.

Eran muchachos de barrio

de la ciudad

yo los vi caer.

Dijeron que no eran nuestros muertos,

porque nadie dio la orden oficial de disparar,

y todos vieron las manos policías

engatilladas

restallar las balas en sus cuerpos,

antes de caer.

Eran nuestros muertos

yo los vi caer,

un nueve de septiembre negro

en una noche negra y larga

en la ciudad





*A los jóvenes que marchaban en la noche del 9 de septiembre en Bogotá, contra las masacres sistemáticas y otras indignidades del gobierno faccioso de Duque, y fueron reprimidos a bala por la policía

 


miércoles, 2 de septiembre de 2020

NADA

 











*Foto intervenida


Sé que al final vendrá la nada,
ya no importará el rostro.
será como despojarnos de la máscara de piel
con la que tantos papeles encaramos en la vida.
Cómo fingir,
esconder el odio,
el desamor
o el desdoro.
Ya no se es,
sólo se admite estar ahí,
en una nata de silencio.
La vanidades habrán perdido su oropel,
y el silencio imperará sus claves mudas,
como una sonata de calladas notas.
Quizás lo único que duela,
en la hora en que las palabras se queden sin eco,
es haber tirado los dados,
para desangrar el sueño de los otros,
matar la utopía