miércoles, 29 de abril de 2026
Abisales
jueves, 4 de septiembre de 2025
Tropiezos
*Foto intervenida
La eroticidad no se despoja de ti,
a pesar del espacio/tiempo diría Einstein.
Aún tienes esa bella cara de muñeca
ingenuamente sensual de los primeros tiempos.
Se quedaron en ti,
como en la Monroe se quedaba el deseo perturbador
antes,
y después de los arrebatos de Arthur Miller por la diva
y el desahogo de los barbitúricos para espantar
el abandono.
lunes, 25 de agosto de 2025
LA MUJER DE LOS OJOS DESVAÍDOS (Cuento)
LA MUJER DE LOS OJOS DESVAÍDOS
viernes, 27 de octubre de 2023
UNA MUJER FATAL
Foto intervenida
El relato tiene asidero en la realidad. “Que bien lo cuentas”, me dicen los amigos con un ápice de duda justificada, pues sólo algunos me vieron con la mujer de manera ocasional. Me sucedió con una locutora de radio. Tenía en la noche, en una de las emisoras de F.M de la ciudad, un programa de baladas y boleros donde comentaba cada canción con un susurro gabacho cautivador.
Soñaba con conocerla. Debe ser tan hermosa como su cautivante voz - me decía en estado casi febril. Un amigo, Samuel, productor de radio, me la presentó, una tardecita, después de que salí de una audiencia en el Palacio de Justicia. Al fin pude satisfacer la curiosidad. Era una mujer deseable, labios mórbidos como los de Angeline Jolie, la actriz; ojos almendrados y esa voz suya, deliraba, como debió ser la de Circe que, embrujó a los tripulantes de embarcación de Ulises de regreso a Ítaca
La
invité varias veces a un café, en el Berna, para tantear el terreno de un
posible amorío; a almorzar, cuando ya sabía que tenía su confianza, pues me
apretaba la mano cálidamente y me daba un beso tierno, capaz de enternecerme, cuando nos despedíamos. Hubo luego discoteca, repegados con la salsa de Lavoe,
al calor de unas buenas cervezas, que nos llevaron al mejor motel de la ciudad,
Los espejos, donde supe de las delicias de su cuerpo ardiente y bien apretadito, pues
hacía gimnasio. Me estaba enamorando sin remedio. Tienes una traga maluca,
esa mujer es una feme fatale -me decía en un francés macarrónico, la tía
Lucinda, cuando le conté una mañana del sábado que fue a visitarme al
apartamento que, esta era la mujer de mi vida. Te debe haber dado tierra de muerto. O,
debe tener cangarejera en el sumidero porque ya no das bola, querido
sobrino, y me perdonas la vulgaridad, para que tú tan coqueto, andes vuelto
mierda por esa mujer”
Cierto, Ella me manejaba como un pelele, y para peor sufría una celotipia espantosa,
más insufrible que la de Juan Pablo Castel con María Iribarne, en la novela de
Ernesto Sábato. A tal punto sus celos que, ninguna mujer se me podía acercar. Les
hacía escenas que se me hacían imposibles, en una mujer que me había atrapado
por su dulzura. La verdad eso empezó a fastidiarme. Y a pesar que la quería tanto,
sabía que tenía que quitármela de encima, porque ella, iba a acabar con mi vida.
Y fue haciéndose tan grande el fastidio que, cuando le pedí un consejo para
regalarle algo en su cumpleaños a una amiga de la familia, Naty, por quien
sentía algo más que una amistad, me desilusionó tanto, cuando en plena calle se
despachó contra mí, abandonando la dulzura de su voz, "qué le vas a
regalar. Nada. En tu vida solo yo merezco de regalos". Eso, y el verla
una tarde en el reservado del Berna, besándose con mi amigo, Samuel- el
productor de radio- terminaron por librarme al fin de su fatal encanto y tortura.
jueves, 20 de octubre de 2022
Amor náufrago
*Foto intervenida
Hacía tiempo que no se hablaban. Él sin
decir una palabra, se fue una noche a dormir al cuarto de los trebejos. Ella
sentía que el amor se había erosionado, "amor náufrago, náufrago amor",
se repetía en la soledad de su cuarto, como un estribillo de tormento y ahora
sin la presencia de Pedro (así se llamaba él), le parecía más grande y
deprimente esa habitación donde se habían amado furibundamente desde el momento
que se fueron a vivir juntos.
Lo decidió de un momento a otro, a pesar
de que Pedro seguía siendo generoso, corriendo con todos los gastos de la casa,
sin pensar en lo distanciados que estaban. Tomó una maleta grande, de esas de
viaje, y metió en ella toda la ropa de él y la puso en la puerta de la casa,
con una nota en un cartel grande que le permitiera leerlo sin excusa: "Pedro,
como la casa es mía, búscate otro lugar donde dormir, porque aquí se te acabó
la dormida"
miércoles, 15 de junio de 2022
DEVASTACIÓN
Foto intervenida
Una grieta en el alma
mientras cunde el dolor
por la ciudad devastada.
El amor se ha hecho humo,
puede más la ambición,
ya las bocas que cantaban canciones
dulces,
libres,
sin amarras
han sido silenciadas.
La ciudad arde en la indolencia,
no se habla del beso,
ni de la caricia que despierta
en el otro lo humano.
Todos
compiten,
escalan,
trepan,
en el clásico arribismo,
hiedras pudriendo la piedra
limpia,
echando abajo las canciones
de libertad,
aquellas que hablaban de un afecto,
de un amor bajo la luna,
de la construcción de nuestro sueño
del sueño de todos.
Quizás mañana me mire en tus ojos,
y no esté en ellos
sólo serán ojos ciegos
al mismo amor,
a los sueños mismos.
domingo, 8 de agosto de 2021
DESMEMORIA DE LOS TIEMPOS
*Foto intervenida
Sé que el
beso se ha difuminado
en miles
de muecas;
y el amor
en una mascarada donde se baila
y se bebe
con un gesto neutral de sentimientos.
Es la hora del flameo de la bandera negra,
en el
palo mayor de un galeón que viaja
silenciado
de recuerdos.
No hay
luna,
ni soles,
tiempo de
insomnes
que
anhelan el sueño,
pero
tampoco saben para qué dormir,
ni por qué la razón de este desvelo
sin tiempo,
ni espacio.
Quizás en
las grietas de los monumentos,
donde se
juntan la hierba y las hormigas,
aún haya
un pedazo de memoria
de cuando
el amor era hermano de la vida,
y los
caballos galopaban las praderas,
libres...enteramente libres.
Puede que
no todo sea olvido
en este
vaho de hoy anublando la memoria.
domingo, 6 de enero de 2019
Papel quemado
domingo, 15 de enero de 2017
Vuelo
Alguien quizás,
venga a rescatarla de su mirada vacía,
frente a la ventana.
Mira sin ver un horizonte
de imprecisas coordenadas.
Hay un limbo en su cabeza,
esa frontera lábil entre la vida y la muerte.
Quizás leía a Camús,
empapada de un amor náufrago,
dolor de la distancia,
en esa página del sentido de la vida,
y ahora está ahí,
frente a la ventana
indecisa quizás
de volar como las mariposas
a la luz final
que ciega la mirada

sábado, 9 de noviembre de 2013
Paradoja del amor
A pesar del dolor
de las ausencias,
de las fugas,
las traiciones
verla de nuevo
no le causa pesar.
!Cuánto puede el amor¡
lunes, 9 de septiembre de 2013
Saga
Anduvo los caminos que unen y desunen las antípodas,
trepó los montes altos del mundo por las gargantas más
profundas,
se paseó por los mares del Caribe escanciando en cada
puerto,
el ron más bravo y añejo de las destilerías sin código de
barras.
Cada puño suyo en Harlem, derribaba como un castillo de
naipes
una fila de negros.
Su falcada curva en Le Havre, puso en fuga a los pavorosos
chinos que se ganaban
la vida,
cobrando a cuchilladas el tránsito por el Canal de la Mancha.
Aún las putas de Kingston guardan en las buhardillas
las sábanas
de sus noches prolongadas de amor y ron.
Él que todo lo pudo en la vida en su arrojo y temeridad
ahora llora sobre una cuerda floja,
puesta en un abismo
la traición de una mujer.
viernes, 16 de noviembre de 2012
Decisión
- Me voy de puta. Ya no aguanto más. El amor de nosotros es un cadáver en la cama.
martes, 5 de junio de 2012
Entre tangos de despecho (2)*
La vio pasar desde la barra, al otro lado del ventanal del bar donde aún, tres años después no se podía sacar el dolor de su abandono, cuando lo dejó en la ruina, yéndose con un corredor de autos, y amigos no le quedaban ya para matar en las natas del trago su ausencia. Se acercó al ventanal y la observó tras el cristal. Ella volteó a mirar, y él se espantó de ese rostro apergaminado como una hoja seca, que no se compadecía con la mujer que lo había enloquecido, de ojos almendrados, piel templada por el sol, y el cuerpo prieto, que lo llevó al desvarío del amor. Ella Se quedó allí en la acera de bar, los pies sembrados en el piso, y él corrió hasta la víctrola, y con una cara de satisfacción retaliativa, introdujo la moneda en el traganiquel, escuchándose en el bar como nunca se había escuchado el tango aquel de:
"Nunca creí que la vería
en un "requiescat in pache"
tan cruel como el de hoy
mire, si no es pa' suicidarse
que por este cachivache
sea lo que soy...
Fiera venganza la del tiempo
que le hace ver deshecho
lo que uno amó...
y este encuentro me ha hecho tanto mal,
que si lo pienso más,
termino envenenao.
Esta noche me emborracho bien,
me mamo bien mamao!....
pa' no pensar."
*ESTA NOCHE ME EMBORRACHO
Letra de Enrique Santos Discépolo
Musica de Enrique Santos Discépolo
Compuesto en 1927





