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jueves, 4 de septiembre de 2025

Tropiezos

 




*Foto intervenida



La eroticidad no se despoja de ti,

a pesar del espacio/tiempo diría Einstein. 

Aún tienes esa  bella cara de muñeca 

ingenuamente sensual de los primeros  tiempos. 

Se quedaron en ti,

como en la Monroe se quedaba el deseo perturbador

antes,

y después de los arrebatos de Arthur Miller por la diva

y el desahogo de los barbitúricos para espantar

el abandono. 

Contigo no tienen razón los relojes;

después de tantos años 

y sus arrugas de distancia vuelvo a verte,

y siento de nuevo ese fragor de tallo y hojas

abriéndose paso abajo del vientre

como en los primeros tiempos








sábado, 19 de marzo de 2022

CUENTO CON CANCIÓN DE SABINA

 








*Foto intervenida



Sé que te quedaste mirándome, como quien escarba en la mirada del otro indicios o señales que te digan que es a quién recuerdas o buscas, después de esos avatares que llevan a desjuntar el amor, como decías cuando parejas amigas tuyas, se distanciaban. Creo que cada uno, por ese pacto de no invadir los espacios del otro, nos fuimos llenando de razones para separarnos sin heridas. Ahora estabas ahí, al otro lado de la calle misma, donde hubo la emoción del primer beso, después de una noche de copas y canciones de Sabina. El bar ya no estaba, pero creo que como yo recordaste la canción, "Sentados en corro/ merendábamos besos y porros/y las horas pasaban de prisa/ entre el humo y la risa", porque se te ensombreció la cara, pero no el corazón, pues seguiste adelante.




domingo, 21 de marzo de 2021

Cuento con canción de Sabina

 









*Foto intervenida

 

Sé que te quedaste mirándome, como quien escarba en la mirada del otro indicios o señales que te digan que es a quién recuerdas o buscas, después de esos avatares que llevan a desjuntar el amor, como decías cuando parejas amigas tuyas, se distanciaban.

Creo que cada uno, por ese pacto de no invadir los espacios del otro, nos fuimos llenando de razones para separarnos sin heridas. Ahora estabas ahí, al otro lado de la misma calle, donde hubo la emoción del primer beso, después de una noche de copas y canciones de Sabina. El bar ya no estaba, pero creo que como yo recordaste la canción que nos gusto tanto, Sentados en corro/ merendábamos besos y porros/y las horas pasaban de prisa/ entre el humo y la risa, porque se te ensombreció la cara, pero no el corazón, pues preferiste seguir adelante.