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sábado, 19 de marzo de 2022

CUENTO CON CANCIÓN DE SABINA

 








*Foto intervenida



Sé que te quedaste mirándome, como quien escarba en la mirada del otro indicios o señales que te digan que es a quién recuerdas o buscas, después de esos avatares que llevan a desjuntar el amor, como decías cuando parejas amigas tuyas, se distanciaban. Creo que cada uno, por ese pacto de no invadir los espacios del otro, nos fuimos llenando de razones para separarnos sin heridas. Ahora estabas ahí, al otro lado de la calle misma, donde hubo la emoción del primer beso, después de una noche de copas y canciones de Sabina. El bar ya no estaba, pero creo que como yo recordaste la canción, "Sentados en corro/ merendábamos besos y porros/y las horas pasaban de prisa/ entre el humo y la risa", porque se te ensombreció la cara, pero no el corazón, pues seguiste adelante.




domingo, 21 de marzo de 2021

Cuento con canción de Sabina

 









*Foto intervenida

 

Sé que te quedaste mirándome, como quien escarba en la mirada del otro indicios o señales que te digan que es a quién recuerdas o buscas, después de esos avatares que llevan a desjuntar el amor, como decías cuando parejas amigas tuyas, se distanciaban.

Creo que cada uno, por ese pacto de no invadir los espacios del otro, nos fuimos llenando de razones para separarnos sin heridas. Ahora estabas ahí, al otro lado de la misma calle, donde hubo la emoción del primer beso, después de una noche de copas y canciones de Sabina. El bar ya no estaba, pero creo que como yo recordaste la canción que nos gusto tanto, Sentados en corro/ merendábamos besos y porros/y las horas pasaban de prisa/ entre el humo y la risa, porque se te ensombreció la cara, pero no el corazón, pues preferiste seguir adelante.





 

 

martes, 9 de febrero de 2021

ECOS

 




*Foto intervenida



El eco de su dulce voz  se repite en las grietas

de la ciudad vieja,

como un fino puñal que hiere de felicidad la memoria.

Ella, no está.

Es el viento que se ha quedado con su habla de sirena

citadina,

y me fuerza a buscarla en la barra de los bares

donde cantábamos con Sabina

“mi corazón de viaje

de un pasado bucanero

de un velero al abordaje

de un no te quiero querer”

La vieja ciudad huele a ella,

flor,   

con su sexo abierto,

a los aromas del deseo,

desparramados 

por la piel de las piedras

y los muros,

como una bella maldición

miércoles, 4 de marzo de 2020

Aromas





*Foto propia intervenida



Eco de su dulce voz que se repite en las grietas
de la  ciudad vieja,
como un fino puñal que hiere de felicidad la memoria.
No está,
es el viento que se ha quedado con su habla de sirena
citadina,
y me fuerza a buscarla en la barra de los bares 
donde cantábamos con Sabina
“mi corazón de viaje
de un pasado bucanero
de un velero al abordaje
de un no te quiero querer.
La  ciudad vieja huele a ella,
como una flor que hubiera abierto
su sexo,
a los aromas del deseo,
desparramándolos por la piel de las piedras
y los muros,
como una bella maldición