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jueves, 14 de abril de 2022

VAGABUNDO DE LA NOCHE









°Foto intervenida



Vagabundo de la noche
me emborracho de estrellas y de lunas.
En algún bar de la ciudad
desteñido por el orín del tiempo,
habrá en la barra un lugar
para beber una cerveza.
Una mujer de ojos sin destino
quizás me hable de aventuras de amor
en las Islas Caimán,
en las Azores.
Me mirará con sus ojos que no miran,
asombrada de que Bob Marley
aún suene en la rocola
("tú dices que amas la lluvia,
Sin embargo usas paraguas
cuando llueve..." *),
se bajará de la barra con la música adentro
del raggae,
me tenderá las manos
y bailaremos con espasmos
sensuales en crescendo
Quizás la luna amanezca con nosotros,
entre por la ventana del árido motel,
y el Bob Marley de mis adentros,
le diga a la mujer que me mira sin mirar:
déjame estar entre tus piernas,
que se mueren de frío las mías. 


*Traducida de la canción original

miércoles, 6 de abril de 2022

Sus tardes de melancolía

 




Foto intervenida



¡Cómo amar la melancolía de  sus  tardes!

cuando se hace distante como un abismo,

su beso se congela,

y su cuerpo se aparta en una torre de cristal.

Me duelen sus ojos absortos

en un mundo que no siento mío.

Está ahí en su silencio eterno,

muda de palabras,

al borde de un hoyo negro,

al que siento,

saltará sin que pueda mover un dedo.

¡Cómo amar la melancolía de sus tardes!

cuando ya no es mía,

y empiezo a extrañar sus  

dulces besos

ardidos besos

en mis labios a la espera,

y la piel húmeda de agua y sal de su cuerpo,

exhalada en un trópico de clímax y  ayes

desmayados.

!Cómo amar la melancolía de sus tardes¡



 

lunes, 28 de marzo de 2022

CREENCIAS

 








*Foto intervenida


En la noche naufragamos de amor

entre pieles y sábanas sudadas;

y en el día un sol parece rescatarnos  a la vida

pero la muerte cabalga entre los sueños al albur,

como los dados tirados a la suerte,

sobre un tapete verde roído por el tiempo.

Siempre la muerte,

la implacable,

siempre la muerte,

la oscura,

poniéndole celadas, a la vida,

trampas de tigre mañoso al acecho.

Creemos llegar al alba -que es volver a la vida-

indemnes.

Ilusión vana,

el tigre ya nos ha devorado,

y sólo somos fantasmas

ambulando por la vida,

mientras nos acomodamos a la muerte

 

sábado, 19 de marzo de 2022

CUENTO CON CANCIÓN DE SABINA

 








*Foto intervenida



Sé que te quedaste mirándome, como quien escarba en la mirada del otro indicios o señales que te digan que es a quién recuerdas o buscas, después de esos avatares que llevan a desjuntar el amor, como decías cuando parejas amigas tuyas, se distanciaban. Creo que cada uno, por ese pacto de no invadir los espacios del otro, nos fuimos llenando de razones para separarnos sin heridas. Ahora estabas ahí, al otro lado de la calle misma, donde hubo la emoción del primer beso, después de una noche de copas y canciones de Sabina. El bar ya no estaba, pero creo que como yo recordaste la canción, "Sentados en corro/ merendábamos besos y porros/y las horas pasaban de prisa/ entre el humo y la risa", porque se te ensombreció la cara, pero no el corazón, pues seguiste adelante.




viernes, 11 de marzo de 2022

Yuma

 







Quizás nadie te haya hablado

antes de los fuegos fatuos,

del viejo Yuma camino del mar,

preñado de 

capaces,

bagres,

bocachicos,

y nicuros,

sustento de cobrizos pescadores,

delicias del paladar de ribereños

y gentes "laderanas".

Quizás nadie te haya hablado

de la severa presencia del caimán,

asoleando la piel,

en algún solitario playón en tiempos

de verano,

no estos veranos 

donde el río ha perdido la imponencia,

de cuando mi madre,

cantando a Toña La Negra,

a la vera del río,

lo veía como su mar Mediterráneo.

Ya no es el Yuma,

le robaron el alma

Una ubre seca,

un río moribundo,

que devuelve de sus aguas,

los restos de una historia

de naufragios

y violencia repetida:

la de los cadáveres de los desaparecidos

viernes, 4 de marzo de 2022

Felicidad la mía

 














Felicidad la mía,

 cuando me mira bajo la sombra de sus pestañas,

anunciándome entre profundos suspiros

la epifanía de su dulce beso

beso tierno.

Felicidad la mía,

la de aquellas horas de la brisa fría que eriza

la pelusita de sus brazos,

y ella se aferra aterida buscando calor

en mi cuerpo

Felicidad la mía,

en esa hora del bar,

entre cervezas,

y el susurro Natalia Lafourcade:

Si yo encontrara un alma como la mía

Un alma que, al mirarme, sin decir nada

Me lo dijese todo con la mirada”

Felicidad la mía

cada vez que se me viene un verso a la cabeza,

y en acordes me dice la guitarra

cuán vivo estás, cuánto existes.

Felicidad la mía, y la de ella,  

llegar al alba con las sábanas empapadas,

y los gallos cantando,

epinicios de nuestro amor

epinicios del amor  nuestro



*Foto intervenida

 

 

lunes, 21 de febrero de 2022

LA RAZÓN DEL ODIO (cuento corto)











*Foto intervenida


La mujer lo vio tras el amplio ventanal de vidrio del bar. Le había llamado la atención, la frase rotunda de alguien adentro, desafiante, "todos me valen verga". Era el mismo hombre, que tiempo atrás,  con su pinta de actor de cine de Hollywood,  le pintó pajaritos de oro, si se casaba con él, condenándola a la miseria y el fracaso, mientras él, se daba con su fortuna  esa vida que tanto le gustaba  de putas glamurosas, casinos de lavaderos de narcos, y  tragos en los bares más caros de la ciudad portuaria . Ella, hubiera querido que la bala que le destapó los sesos, no hubiera sido para él, de pronto para el barman, o algún desprevenido bebedor. Ahora muerto, cómo alimentar el odio, si odiarle era la razón de su vida