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jueves, 13 de octubre de 2022

domingo, 2 de octubre de 2022

Morena de la guitarra

 





La brisa encabrita su pelo,

en bucles de notas delirantes,

morena de la guitarra.

El sol languidece a sus espaldas

morena de la guitarra

y su boca se abre en el canto

al asombro de sus dientes,

de sus ojos,

blancas y negras,

negras y blancas

de una música que encanta,

música que enciende la piel,

morena de la guitarra


*Foto intervenida




viernes, 23 de septiembre de 2022

MIEDO (Serie)

 








*Foto intervenida






La boca le sabía a cobre cuando abrió los ojos. Trató de moverse de la cama, pero una agonía le trepanaba el estómago. Al fin tuvo que levantarse, porque se le vinieron unas incontenibles ganas de vomitar. Creyó que se le iba la vida, cuando dejó en la taza del inodoro, una baba verde y mucilaginosa. Se levantó y se lavó la boca con saña. Pero le olía la piel, al bravo aguardiente con el cual pasó la marihuana, que le había traído Néstor de Buenaventura. Entonces recordó la mujer con la cual había estado esa noche, una morena de nalgas rotundas, le brillaban los ojos como candelillas en la oscuridad del cuarto. Había podido matarla, ahí mismo, mientras hacían el amor, pero no lo hizo. Por primera vez sintió miedo, a pesar de que en su conciencia pesaban más de cien muertos, y le temblaron los dedos a la hora de jalar del gatillo.



viernes, 16 de septiembre de 2022

Cardos y espinas

 




*Foto intervenida

La he buscado en las grietas que aún quedan de la ciudad

derruida;

en cada ceja de luz que los robles y encinos de la vecindad

del bosque dejan filtrar arriba de su dosel.

Palmo a palmo la busco en las multitudes que se agolpan en los espacios abiertos de las ciudades,

y sólo rostros apretados por la ansiedad,

me devuelven sus miradas.

Quizás,

sin darnos cuenta,

somos fantasmas

buscando una sonrisa,

cuando ya todo está muerto.

Entonces,

cómo encontrar la felicidad,

si en los ojos sólo hay cuencas

donde florecen las espinas

y los cardos.

 



martes, 30 de agosto de 2022

DE SOLEDADES Y SILENCIOS

 





*Foto propia Entre La sinfonía y Los ojitos. Piedecuesta 



Esta soledad de alas náufragas,

en una hora en que sol se derrite

y se diluye en la calle;

y las bocas se quedan mudas

adentro de las casas,

ante un mal presagio.

Un silencio lapidario lo puebla todo

Nadie habla,

y el alma retiene los suspiros,

presintiendo sobre el pecho los cascos

de la muerte.

Todo se ha callado,

hasta las hojas de los árboles

se han quedado suspendidas

en el aire,

para no despertar al silencio,

y que esta soledad

esté más sola.





martes, 16 de agosto de 2022

ESTA NOCHE SERÁ MÍA

 







*Foto intervenida



En la noche se escucha la canción

de Gonzalo y Angelita:

"esta noche me amarás",

mientras miro sus fotos en un álbum sepia,

tejido de tiernos recuerdos

y se me quedan sus ojos prendidos como luceros

en los míos

ya que no hay luna.

Agoniza la canción,

pero no la ansiedad de mirarla

aunque sea en las fotos de un álbum viejo,

y me agarro en el vacío de la noche

de la memoria de sus labios,

me prendo de su boca

y soy su saliva,

su propia lengua agradecida.

Esta noche será mía

en este sueño sin estrellas,

aunque sólo sea una imagen

en las páginas de un álbum desteñido

por el polvo y por tiempo











miércoles, 3 de agosto de 2022

MIEDO

 









*Foto intervenida




La calle era larga y estrecha, de casas con balcones de madera taraceada, que casi se besaban. Los andenes tan altos, que prefirió caminar por un suelo de piedras redondas que le maltrataban la planta de los pies, a pesar de los acolchados tenis.  Hacía calor. Sacó un pañuelo rojo y se secó el sudor de la tarde de un sol abrasador.

Le habían dicho, "el hombre vive en la última casa del callejón, no hay pierde. Es la única que no tiene balcón, ahí termina la calle". La puerta estaba abierta de par en par. Palpó la pistola en la pretina.. Pensó en su padre, muerto a mansalva por el hombre que buscaba. Traspasó un largo zaguán, en el fondo, en un patio sin plantas, estaba el hombre tendido en una hamaca, escuchando tangos que salían de uno de los cuartos.  y sintió por primera vez miedo, un miedo cerval, que no había sentido  desde que andaba buscando al hombre, por cielo y tierra, para matarlo.