jueves, 30 de agosto de 2012
A la espera
Aquella tarde, ella supo que no aguantaría más esa sonrisa suya de superioridad, después de hacer el amor, y compró en el mercado negro la magnum 45, que puso debajo de la almohada.
sábado, 18 de agosto de 2012
Caballos de la medialuna
Caballos de la medialuna
La luna una hoz solitaria
en el cielo de la noche,
a la espera de cortar gargantas.
Los caballos,
La luna una hoz solitaria
en el cielo de la noche,
a la espera de cortar gargantas.
Los caballos,
restallando en el cascajo de los caminos
sus cascos herrados,
y en su piafar la señal de la agonía
de la esperanza.
El viento frío se enreda en las ramas
de los sauces...
la noche es una mordaza de silencios,
silencios de negra,
mientras se cruzan las miradas,
en un miedo que junta los cuerpos,
y sólo espera la muerte.
sus cascos herrados,
y en su piafar la señal de la agonía
de la esperanza.
El viento frío se enreda en las ramas
de los sauces...
la noche es una mordaza de silencios,
silencios de negra,
mientras se cruzan las miradas,
en un miedo que junta los cuerpos,
y sólo espera la muerte.
jueves, 9 de agosto de 2012
A tientas
La ciudad no tiene perfiles, ni esquinas
en mis ojos.
Una lágrima con el furor del ácido
deslíe iris, pupila, retina...
La ciudad ha dejado de ser.
Hay un vacío allí donde estaba,
por eso tampoco la recuerda la memoria.
Sólo cuencas vacías que no reconocen los lugares
donde la ciudad era esperanza,
amor de bar con besos agrios de cerveza,
y rocola sangrando boleros de despecho;
entraña de amores escondidos,
en motelitos donde rumia la tristeza
de una tarde de domingo.
Un vivir a tientas mientras crece
en las junturas de las piedras
domingo, 29 de julio de 2012
"Tusa" y despecho
Después de unos aguardientes en la soledad de su cuarto de un tercer piso, le vino el recuerdo de ella, y sacó el saxofón del viejo estuche de madera. Las notas fueron desalojando morosas el riguroso silencio del cuarto, y al otra día lo encontraron, ahogado en un charco de corcheas y semicorcheas de nostalgia.
jueves, 26 de julio de 2012
miércoles, 18 de julio de 2012
Desesperado
DESESPERADO
Entró al bar de vidriera a la calle. Se sentó cerca para observar el movimiento en el vasto andén, donde a esa hora (entrada la noche), se abarrotaba de estudiantes y oficinistas esperando el colectivo: La vio venir, abrazada, y dándose besos tiernos, con aquel hombre de barba entrecana y pelo largo -pintor de alto vuelo, decían sus amigos- por el cual lo había dejado. Cuando pasaron cerca a la pared de vidrio, nadie supo en qué momento, sacó la pistola y se voló los sesos, que esparcidos en la vidriera, dibujaron el abstracto del vitral de una de las más hondas tragedias de amor desesperado, que la ciudad tardaría en olvidar
lunes, 9 de julio de 2012
Pozo y brocal
No sé si estará dormida,
!qué importa¡
si despierta o en sueños
llego a ella,
con el espíritu de la brisa
y entro en su piel
y soy sus ojos asombrados
mirando los míos,
soy su boca que es beso carnadura
del durazno,
y me acuno en sus pechos
y ebrio de la vid de sus pezones
me alojo en su pubis estremecido
brocal de la gruta de su sexo,
donde corre agua fresca y salina,
y soy marea alta y baja entre sus playas
y rompientes.
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