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martes, 1 de febrero de 2022

Lluvia y charcos








*Foto intervenida


En la lluvia me reencuentran sus besos

o su mirada de ángel caído

cuando me  apoyo en una terneza suya,

para no morir en la temprana niebla

después del alba.

Llueve.

Y ahí me veo en los charcos que, quedan en la calle

cuando se aquietan las aguas

y sus pupilas abiertas al amor  

me empapan de  afectos y suspiros

reparando el corazón roto

y el alma deshecha de angustia

 

 

martes, 25 de enero de 2022

OTROS TIEMPOS










Foto intervenida



Fueron otros tiempos

distintos a la épica del  narciso guerrero,

que vivía para su propia gloria

de escudos pulidos como el sol,

y lanzas suntuosas de bruñidos metales

a la hora de los honores.

Fueron otros tiempos,

de guerreros cazados

con la vida,

el amor,

del mundo hecho por todos

y la garganta encendida en el guaro,

para cantar con Jara,

en noches sin luna:

"Te recuerdo Amanda /la calle mojada/ corriendo a la fábrica..."

o con Guarany:

"Si se calla el cantor calla vida... de que sirve la vida sin el canto";

tiempos del mayo 68:

“Seamos realistas, hagamos lo imposible”,

Fueron otras calendas

de sueño vivo,

porque al corazón lo tatuaba la utopía

de un mundo sin fronteras.

Hoy ni guerreros narcisos,

ni utópicos guerreros,

solo la competencia y el mercado

lamiendo el corazón del dólar

martes, 18 de enero de 2022

UTOPÍA (AL POETA ARGENTINO, JUAN GELMAN

 





Foto intervenida



Hoy la miro desde tantas grietas 

y roturas.

La vida no es un llano,

donde respirar no fatigue.

Cada recodo tiene un sello de torre almenada de amores 

y luchas siempre vivas;

muñón descabalado por el tiempo y la lluvia

que amenaza   ruina.

Cuánto se construye¡,

cuánto se levanta ladrillo a ladrillo

o se viene abajo por la piqueta de los zapadores

que destruyen los sueños y utopías.

Pero ay¡ 

la utopía se agarra de donde pueda

-a pesar de las jaulas-

para hacerse  ala

en una bandada de pájaros

Añoro la utopía fluyendo contra los tropiezos,

como  un río  que no se enreda entre

las piedras,

y las rebasa.

Ella  nombra los caminos que hay

-debidamente- que recorrer,

para la vida justa,

y señala allí,

donde el pan amasa sonrisas

y le pone mordazas a la muerte.

Yo la miro desde las muescas

hechas en las paredes de la casa,

señales de la existencia que no claudica

 sueño impenitente de construir con todos

los caminos de  esperanza y de vida.

Y a pesar de los golpes,

traspiés,

 caídas,

el amor  espiga

cada siembra 

cada beso

para que la mesa  esté  servida de pan para todos

algún día

 

jueves, 13 de enero de 2022

INGRÁVIDOS

 











Foto intervenida


Aletea la brisa

en el abrazo

de nuestros cuerpos,

en esa hora

en que el sol cierra sus párpados

tras una nube fugitiva,

y soñamos a juntar el alma

en cada beso dulce.

Hay una eternidad,

que sólo la rompe

el vuelo de los pájaros

buscando sus granos de centeno

en el piso de la vieja calle

donde somos etéreos.







lunes, 3 de enero de 2022

LA PIEL DE ENERO







Foto propia: playa de Coveñas, caribe colombiano



LA PIEL DE ENERO

Cada año,

ella vuelve con los soles incendiarios

de enero,

y el deseo que la siente en cada uno de los rincones

de la ciudad.

No han perdido sus ojos

la mirada de fresca madrugada,

y sus besos aún muerden alma y corazón.

Su piel  -yesca silvestre -

devuelve  antiguos momentos de encendidos holocaustos  

en el altar de la crucifixión

como diría el poeta Vallejo.

Muslos recios,

piel lisita

brinca como un atabal percutido

 el fragor  la piel que se junta

y salta la chispa lúbrica

entre los rayos y centellas de su cuerpo

en la tormenta

El tiempo pasa,

pero ahí adentro la llama crepita en

sus curvas litorales.

Cuán difícil que se apague,

si la piel también tiene memoria

de los eneros

de los cuerpos hechos zarza ardida



lunes, 20 de diciembre de 2021

MEMORIA DE LA CASA AZUL

 


 








A la vuelta del camino todavía está la casa.
Encallado su casco de azul desvaído, 
entre los árboles.
Tras sus paredes sólo duermen 
los perros del abandono 
un sueño de ángeles.

Alguna lagartija desorientada se aventura

en  sus paredes agrietadas

a la caza de un torbellino de moscas

y cucarrones

que se dan a la desbandada

cuando sienten su presencia.
En el solar que daba al barranco 
sobrevive el guayabo.
Por entre sus ramas corre una brisa juguetona, 
la misma que te alzaba las faldas

y te levantaba  el pelo, 
cuando  de niña te subías

a coger guayabas verdes, 
y a querer volar como los pájaros


Foto propia.

viernes, 10 de diciembre de 2021

Ausencia





*Foto de la web



La tarde huele a ti,

a naranjo en flor,

en la brisa que levanta alas

en las hojas de las ceibas

y los caracolíes.

Más tarde lloverá,

y la lluvia caerá sobre los tejados,

inundando los patios

de la casa

como si llorara tu ausencia