Vistas de página en total

sábado, 14 de mayo de 2011

El piafar de los caballos





EL PIAFAR DE LOS CABALLOS










Angustia de las horas,

la luna ojo enrojecido de la noche,

el rio es una sierpe entre los cardonales.

Se escucha el silencio

como una herida en las sombras.

No hay brisa,

las hojas de los àrboles,

son sueño vegetal en la quietud.

Se siente el miedo,

viaja en las ondas sordas de esta noche,

en la mordaza del beso que acalla

la angustia de las bocas;

en la piel que esconde en cada poro

el goce de la caricia,

el tan tan de la piel hecha deseo.

Presesiente en su canto la lechuza

la desgracia.

La luna se ha ocultado tras nubes de pizarra.

Se agita el hijar de los caballos,

cuando los jinetes con sus espuelas los hieren,

y a galope tendido se abren paso en la llanura.

La mujer,

da un beso de despedida a su hombre

y presiente que es el ùltimo

en el piafar fùnebre

de los encabritados caballos























l

miércoles, 11 de mayo de 2011

ojos





Miró sus ojos de azul profundo,





y no vio peces de amor,





sino de odio.

sábado, 7 de mayo de 2011

La noche de sus ojos




La tarde agoniza,


ocaso de un sol arrebolado.


Se apresura la noche,


y en la ansiedad de sus ojos


se encienden las primeras estrellas.


Su pelo y sombras oscurecen aún más


la noche,


y con taconeo fino,


arranca lamentos a las baldosas frías


del zaguán,


donde un grillo ensordece la penumbra,


ella deja caer el vestido rojo,


y al descubierto su piel nacarada,


sembrada de pasiones y deseos.


lunes, 2 de mayo de 2011

Libre




Libre como el agua




que me escurre




entre las manos;




libre como el cóndor




que sobrevuela los Andes;




libre como tu pelo,




suelto al viento,




guinda de cascabeles.




miércoles, 27 de abril de 2011

Espumas...



En la serenidad de la noche,



me llega su olor a hembra.



Cómo ansìo la humedad de su cuerpo



y ese mar que hace espuma



entre sus muslos.

viernes, 22 de abril de 2011

Reencauche del cuento: la más bella




Ella - mujer pertinaz y hartamente vanidosa - a pesar de la estruendosa rotura y el alarmante déficit mundial de espejos que causa al mirarse en ellos, sigue creyéndose la más bella.

domingo, 17 de abril de 2011

Hay...


Hay retazo de nube que guarda su presencia en cada pensamiento;

hay un aroma suyo que esparce el viento entre las ceibas;

hay un sol de los venados que asoma sombras en sus ojos;

hay un costado del dolor que es su olvido.