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martes, 7 de julio de 2020

Esa manía mía











*Foto intervenida



Si le digo que la olvido
es como hacerle trampas
al aire,
al agua,
al poema,
al whisky
a los zapatos viejos, 
a las ganas de hacer de mis versos
canciones,
que me recuerdan que aún vivo
!Esa manía mía de vivir sin ella
pero siempre en ella¡

martes, 24 de marzo de 2020

Aguada en sepia









Sé que no habito en la alegría de los que celebran con champagne
el social escalamiento (arribismo dice mi filósofo);
ni en el glamour de la mujer que se baña en perfume de Lacoste o Chanel;
tampoco estoy en el alma de aquel que saborea un Varela Sarrazanz,
con el falso deleite de un somelier de caro restaurante;
ni en la de aquel que comenta Madame Buterfly a su mujer con mendaz goce, en un palco sombrío de la ópera.
Nada de eso soy, menos lector de un Cuáthemoc, Walter Rizo o Coelho, que venden libros como si fueran chorizos
Soy de los que se gozan a Fellini en un teatro de miseria,
si es que estos teatros aún se salvan de la ruina,
y bebe el vino más barato en la trastienda,
mientras rasga una guitarra que el corazón arruga
y aniquila el alma.
Soy de los que leen a García Márquez sentado en la taza del baño de la casa;
a Borges al lado de una tinaja de chicha fresca;
a Mariamercedes en el alma anochecida de un bar malogrado por el tiempo,
donde ponen boleros de Daniel santos,salsa de Blades, Lavoe y Cheo Feliciano;
a Roca en un viejo tiovivo con la cabeza repleta de cervezas.
Soy un cantor de versos desportillados,
que no olvida a Serrat, Sabina, Cabral, Silvio o Milanés en sus canciones;
soy el recuerdo y el olvido,
un actor perdido en la niebla de la escena,
un enamorado de la vida,
cantándole sus penas a la luna,
o ese hombre feliz con cara de niño
cuando las cometas hienden el viento
y son una mancha de colores en el azul del cielo.



Foto intervenida








lunes, 18 de julio de 2011

Boleros y razones






Un solo bolero bastaba para recordarla;
dos, desataban la herida de su abandono;
tres, agrandaban por ella el enojo,
y cuatro, no es posible olvido.

domingo, 17 de abril de 2011

Hay...


Hay retazo de nube que guarda su presencia en cada pensamiento;

hay un aroma suyo que esparce el viento entre las ceibas;

hay un sol de los venados que asoma sombras en sus ojos;

hay un costado del dolor que es su olvido.

domingo, 29 de marzo de 2009

Tatuaje


Contigo

no hay razón

para el olvido:

te llevo tatuada

en la piel

viernes, 4 de julio de 2008

MALENA Y EL OLVIDO

La vio por el ventanal del café, venir de traje sastre, el pelo dándole en la cara, mientras se tomaba una cerveza, en eso del mediodía, cuando el sol se hace una hoguera en lo más grueso del verano. Pensó que al menos le daría en la mejilla un beso de bienvenida, pero se sentó en el extremo opuesto de la mesa, distante y extraña, como si nunca se hubieran conocido, ellos que habían años atrás convivido felizmente y juntado tantos sueños para el futuro. Sin titubeos, mirándolo a la cara, le preguntó, qué quieres de mí. Él, saber si todavía me quieres, Malena, y apuró la cerveza con una sed de náufrago. Ella, fría, sin quitarle la acerada mirada,! ya no, Rodrigo¡. El, por qué? Aquí estoy de nuevo, he vuelto, y prendió nerviosamente un cigarrillo. Pero, Malena, contundente, ya no hay remedio, Rodrigo. Ha sido tan larga la espera, que me he olvidado a qué saben tus besos cuando besas, y a que huele tu sexo cuando haces el amor noche tras noche.