A Mario, el poeta de la boina negra
Sé que el río Cimitarra
no pudo tragarte del todo.
Eres polvo de estrella,
siemprevivo,
y con él
nunca pueden
las polillas del olvido.
miércoles, 26 de diciembre de 2007
viernes, 14 de diciembre de 2007
UN PETARDO EN kUSSY-HUAYRA (CUENTO)
En eso de las cuatro de la mañana, cuando el viejo Helberth, se despertó por el totazo del petardo, aún con las telerañas del sueño, le dijo a Sandra su mujer, !mija, adelantaron las navidades¡, sin llegar a sospechar que era la bomba que habían puesto en el bar Kussy-Huayra de sus hermanas, y donde él como un relojito suizo, todas las noches oficia de barman.
Etiquetas:
cuento corto colombiano
martes, 11 de diciembre de 2007
La noche de las velitas en Kussy-Huayra
Es sábado ocho de diciembre. Noche con luna y lucero, mientras un gato maulla en el tejado, porque su gata lo ha plantado. El reloj del parque La Libertad de Piedecuesta, da diez campanadas, mientras las luces de las velas tiemblan sobre las mesas del bar Kussy-Huayra. La gente arracimada entre las mesas, e íntima del hombre de la Tigra, mientras se aparece en escena, calienta motores con cerveliona o un wyscacho. Hay calor humano para este nuevo convite con la canciones de Velandia, ese que ha sabido ponerle vestido nuevo a la música de la entraña, y lo mejor hacerla gustar, porque quién no se sabe El sietemanes, que mitifica a Conejo, el creador de las telas, pintor en huida, hacia las venezuelas, como dice una tía, para matar una pena de amor.
Ahí en Kussy-Huayra, el sarao de la noche de las velitas , fue un acto de fe en la música de Velandia. Coreando sus rasqas. Noche mágica, cuando se aparece un ángel de la danza, Sonia la hija de Sonia Casadiego (la grande), la que abrió el camino a la danza seria, no la de entretenimiento, en Santander. Venía a compartir las canciones de Edson, su amigo entrañable.
Más tarde, al calor de los tragos, el hombre de la Tigra, fue invitando a caros amigos de la música, la literatura y el teatro, para que fueran a tarima a estrechar la amistad con poemas y canciones. Oscar Delgado, desempacó su arsenal poético; quien esto escribe, recordó en canciones al desaparecido mayito, el hermano entrañable, que Las González (CLara, Rocío, Magda, y Amparo, diosas tutelares de Kussy-Huayra), no pueden echar en el olvido. Freddy Chona, nos atrapó con canciones de Fito Páez. Faltó su saxo. Por eso, es que Kussy-Huayra no muere: es un bar para sentirse bien.
Etiquetas:
bar cultural,
Kussy-Huayra
viernes, 7 de diciembre de 2007
El mechón de pelo rojo.
Los amigos le dicen que debe estar loco, porque en esa casa de altos paredones, puertas de madera claveteadas, y balcones voladizos, que está en las afueras del pueblo, como una herida del pasado, o el muñón de un árbol que recuerda el esplendor del bosque, nadie la habita. Sólo el polvo que se acumula en los viejos muebles amenazando ruina, en las cortinas de rojo terciopelo, hechas jirones por la acción de la polilla. Él insiste, que estuvo ahí, con una mujer pelirroja como atardeceres de arrebol, de ojos serenos como lagos profundos, y en la cama de dosel, haberse amado con una pasión primitiva, salvaje. Los amigos le recuerdan que esa mujer sí vivió, en esa casa, pero hace muchos años. Era alemana: Sara Hartmann, se llamaba, y su esposo la encontró una noche, metida en la cama con el jardinero, y los asesinó a guadañazos. En las paredes de la alcoba, aún quedan rastros de las salpicaduras de sangre, como memoria del macabro crimen. Jorge insiste en que pasó la noche con la mujer, y saca del bolsillo de su chaqueta, el mechón de pelo rojo -amarrado primorosamente- con una cinta de seda, y asegura, la mujer se lo dejó como recuerdo, para que nunca la olvidara.
Etiquetas:
cuento gótico colombiano
martes, 4 de diciembre de 2007
Caja china
En el sueño ella observa desde afuera, através del cristal de la ventana, lo que ocurre en el cuarto. Adentro se ve ella misma con un hombre que está de espaldas, y acaban de hacer el amor. Ella le da un beso. Se levanta y va al baño, acomodándose en el bidet, para que el agua fresca fluya en la caverna de su sexo. El hombre, mientras tanto, tira con los pies una vieja silla donde cuelga su ropa. Del pantalón saca una cuerda de nylon y la tensa por las puntas, probando su resistencia. Ella, la mujer que observa, cree adivinar que es su amante. Pero al erguirse revela el rostro empalidecido de su marido, que avanza con sigilo al baño donde está ella: la misma mujer que observa, la misma mujer que sueña. La que observa hace esfuerzos desesperados por llamar la atención de la que está en el baño , pero la voz se le hace un nudo en lña garganta, cuando intenta gritar, y las manos se le vuelven algodones, al golpear el cristal de la ventana, para advertirla. Y la que sueña, lucha por despertarse y salir de la pesadilla para salvar de la muerte a la del baño, que es salvarse así misma, pero no puede. Su cuerpo se ha petrificado, por el terror que le causa saber que la van a matar, y le angustia saber que no puede hacer nada. Pero al fin despierta, cuando siente unas manos que la zarandean y la estremecen. Son las de su marido. Qué pesadilla, mujer!, y ella fija sus ojos en el rostro de cera de su esposo. ¿Qué soñabas? ! Que me ibas matar! Le dijo colérica. Él la observa desde su palidez de cirio. Qué cosas se te ocurren, ríe sarcástico. Se levanta de la cama, y sale del cuarto, riéndose aún. Y, es cuando la mujer ve tirada en el suelo la cuerda de nylon conque su marido iba a degollarla en el sueño.
Etiquetas:
cuento corto,
cuento gótico colombiano,
pesadilla,
sueño
viernes, 30 de noviembre de 2007
Vago recuerdo de mujer
Tengo el vago recuerdo
de una mujer de firmes
caderas,
ojos esmaltados
en noches de luna,
boca que es presagio
de mieles en suspenso,
gruta entre sus muslos
paraiso o infierno.
Aun guardo el recuerdo
de la mujer
que me dejó sin memoria
de una mujer de firmes
caderas,
ojos esmaltados
en noches de luna,
boca que es presagio
de mieles en suspenso,
gruta entre sus muslos
paraiso o infierno.
Aun guardo el recuerdo
de la mujer
que me dejó sin memoria
domingo, 25 de noviembre de 2007
CENSURA A LA CRÍTICA LITERARIA, ES UNA LIMITACIÓN A LIBERTAD DE OPINIÓN
Definitivamente Colombia es el mundo de Subuso. Aquí todo está patas arriba. García Márquez, tenía razón, cuando creó ese mundo mágico que llamó Macondo, en Cien Años de Soledad. Está visto que en el país consagrado al Corazón de Jesús, es dónde más se mata en el mundo. En éste país del absurdo, es donde los políticos en desgracia no caen hacia abajo. Contrariando las leyes de la gravedad, caen hacia arriba, porque los nombran embajadores, o los premian, designándolos con costos al presupuesto nacional, agregados culturales.
El caso que pasó en Cúcuta con el crítico literario del periódico La Opinión, es de antología. Pasa a la galería de esos eventos que bien merecerían, naturalmente si estuvieran vivos, la pena de ser tratados por un Eugenio Ionesco o un Samuel Becket, porque rayan, si no en lo ridículo, en lo absurdo. Renson Said, criticó la obra poética de Pablo Chacón Medina, quien además es picapleitos, po no decir que abogado. Éste, que al parecer se cree una vaca sagrada de la literatura en Norte de Santander, no le gustó que el crítico Said, se refiriera a él (naturalmente en lo que se atañe a su escritura poética) como un "simulador y vanidoso...mediocre, incapaz intelectualmente analfabeto", y ni corto ni perezoso (por eso es abogado) encausó al crítico, por calumnia e injuria, y lo más risible del caso, es que la juez a la que le correspondió la demanda, le dio viabilidad y va a fallar, en un caso que antes que todo, tiene que ver con la libertad de opinión, porque eso es la crítica literaria. Por lo tanto, no se explica uno cómo la juez del caso, le da trámite, a un evento que responde a la libertad de prensa, y que de observar en él la injuria y calumnia que denuncia el abogado -poeta, la que puede estar en peligro es la libertad de opinar.
Recuerdo que a este comentador y crítico, le pasó caso similar cuando emitió su opinión sobre la manera de hacer periodismo, pergeñar poesía y hacer himnos, cierto personaje. En medio de una sartal de sandeces, adjuntó a su memorial, el trozo de periódico donde escribí la crítica que le molestó. Naturalmente, para la personera, que fue a quien acudió el demandante, no había fundamento alguno a su denuncia de persecusión.
Si por algo la literatura de un país crece, se hace robusta y universal, es por la crítica. Quien escribe, se expone al juicio. Sus libros están para ser examinados en el valor estético y la capacidad que tienen para comunicar al lector. Si no le dicen nada al lector, son menores. Claro está, que no siempre la crítica es justa. Libros, en el ámbito de la literatura, que habián sido puestos en la picota por los glosadores, más adelante, fueron observados como obras maestras. El escritor que no se molesta con la crítica, es el que entiende que la palabra debe ser juzgada, si como poema, cuento, novela, quiere que asuma la estatura de obra artística en el contexto literario.
Etiquetas:
Crítica literaria
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
