cuando el hombre sintió en medio del sueño que trataban de ahogarlo con una cuerda enroscada a su cuello como una boa constrictor, no se impacientó porque era esa pesadilla que se repetía siempre cuando dormía mal; sólo que ahora no despertó por más que atronaron la puerta de su cuarto a golpes, y tuvieron que tumbarla para poder entrar, y encontrarlo con la bragueta de la piyama hecha un desastre de orines, la lengua afuera morada como sotana de obispo, y una soga con un moñito de seda muy pintoresco, de esos de regalo, atenazada a su garganta.
jueves, 1 de noviembre de 2007
martes, 30 de octubre de 2007
Por qué prefiero el cine (Cuento)
- Manuelito, mi filósofo de cabecera, es un amante empedernido del cine, y a sus cincuenta y seis años de brava soltería, prefiere un drama conflictivo de Antonioni a una cita con una mujer de esas que le harían perder la cabeza a un lama tibetano. No quiere decir que, Manuelito sea de esos que eufemísticamente, hoy llaman del tercer tipo. !No¡ -enfáticamente- !no¡. Para expresarlo en cristiano, Manuelito no es marica. Es un hombre a carta cabal, con un prontuario amoroso que ya quisieran tener los más duros casanovas de estas tierras de machos de Santander, pero en materia de sábanas calientes, nadie le gana, Manuelito es el más macho de los machos, porque mujer que se acuesta con él, no quiere que Manuelito abandone la cama jamás. Sabe amarlas y ser tan dulce y tiernamente adorable, que quedan altamente complacidas, y no escatiman halagar con sobornitos (incluyen regalos costosos y fuertes sumas de dinero), la repitencia de esas horas inmemoriales de indecible placer en la cama. Sinembargo, vuelvo e insisto, para Manuelito, está primero el cine, y siempre me ha intrigado, esa pasión suya por el séptimo arte, que anoche al calor de unos aguardientes (Manuelito, por cuestiones de pertenencia a la tierra, los prefiere al whisky), me atreví a preguntarle, eso sí excusándome de si invadía su privacidad, por qué no cambiaba el cine por una cita de amor, y sin el menor asomo de duda, sin temblarle la voz, seguro y tajante, me respondió:
-El cine es mejor que un orgasmo - Y, apuró la copa de aguardiente hasta el fondo.
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fabulando cuento
viernes, 26 de octubre de 2007
PAREMOS EL TERRICIDIO: POR UNA CULTURAL AMBIENTAL
El hombre hace parte del ecosistema más grande: tierra. Y, por ser entre la especie viva y el género animal, el más inteligente -dada su condición de racionalidad-debe estar -mayormente-interesado en la preservación del planeta. Acaso, a quién no le interesa mantener limpia la cama donde duerme, o en buen estado la casa donde vive? Sin embargo, pareciera no entusiasmarle la salud de la tierra. El mayor depredador y contaminador del planeta es el hombre. Arrasa monte a machete limpio, descuaja árboles a motosierra expedita, para colonizar tierras no aptas para la agricultura, que luego transforma en tierras para ganadería extensiva, sin reparar en el daño que sufrirá la tierra al incrementar el calentamiento global, provocado por la emisión de gas metano a la atmósfera, que despiden las bostas de los semovientes. No hay que negarlo: la ganadería extensiva es una de las que mayormente contribuye al calentamiento de la tierra. Por ello, hay que reorganizar esta actividad para beneficio ambiental, al igual que la de poner a marchar - urgentemente- energías limpias, que sustituyan o disminuyan el impacto contaminante de los derivados del petróleo.
Como se observa, no es fácil generar una política no contaminante, cuando está de por medio la petroquímica, que no sólo provee el energético fundamental para mover la industria mundial, sino que también, es materia prima esencial de productos esenciales. Luego, no basta crear una cultura ambiental el en concierto mundial de no polución, si los países que más contaminan y ensucian el planeta, no atienden los acuerdos y pactos mundiales sobre políticas ambientales, para no sólo prevenir la contaminación, sino bajar sus niveles.
Sinembargo, si se crea una conciencia ambiental (dígase también cultura), ante fenómenos como el deshielo de los polos, destrucción de glaciares (Colombia con estupor observa como dismuye considerablemente la corona de hielo de sus nevados), la presión mundial no sólo de expertos ambientales, sino de las gentes con sentido común, podrá ser mayor, y generar eco, para que los contaminadores, ante una consistente presión mundial, razonen sobre la necesidad !urgente¡ de adoptar una política ambiental, que pare el terricidio, a que conducen sus intereses crematísticos, antes que los de orden humano. De no ser así, la vida inteligente en el planeta tierra, tiene contados sus días.
jueves, 25 de octubre de 2007
Fragancias
Bajaste del monte
olorosa
a menta
a mastranto
a mejorana.
Ésta noche
cuando hagamos el amor
la cama será un bosque
de especias
perfumadas.
olorosa
a menta
a mastranto
a mejorana.
Ésta noche
cuando hagamos el amor
la cama será un bosque
de especias
perfumadas.
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Haciendo poesía,
poesía colombiana
domingo, 21 de octubre de 2007
Tras el cine: Mi novia secreta
La ventaja del DVD, ha puesto el cine en la sala de la casa, aunque el rito de ver un filme en una sala de teatro, con semipenumbra, gaseosa y paquete de crispeta en mano (palomitas de maiz dicen los eufemistas), es un placer incomparable. Sin embargo, hay que aprovechar las ventajas tecnológicas, y como dice, Manuelito, mi filósofo de cabecera, sentarnos a ver pasar el mundo en la comodidad de los adelantos de asombro de la postmodernidad. Por eso, rebuscando en las tiendas de video, que deberían -naturalmente- llamarse de DVD, me encontré con una película del director, Ben Younger, aquel mismo que escribió y dirigió, El informador, sobre ese muchacho de l9 años, que quería ganarse el respeto de su padre, pues para él era una terrible decepción, y también, agarrar en las redes del azar y la suerte un millón de dólares.
Ben Younger, es de esos directores que les funciona la comedia, pero no la banal donde los gag se tornan en fastidio, y el humor se diluye en los tortazos y los exagerados golpes, que terminan por sacar de paciencia al espectador. No, Ben Yourger, apela a un humor fino, que involucra más el comportamiento humano, que la cinética de los personajes. Ese fino humor, se perfila en Mi novia secreta, título en español de Prime, con un reparto muy bien escogido, para las situaciones de una película, que se perfila en ese tono de las cintas de Woody Allen, que se recrean en la conducta humana, y tienen como locación a Manhattan. No quiere decir que Younger, obre como plagiador de Allen.
La conducta humana, es un tema universal, y el hecho de que aún hoy motive a la cinematografía, a pesar de haber sido tratado por los clásicos griegos (Sófocles, Eurípides), luego por Shakespeare en el renacimiento, y en tiempos más modernos por Antonioni, Bergmang, y Claude Chabrol, por citar algunos cineastas, refleja que es un filón inagotable, que nutre literatura y cinematografía.
Mi novia secreta, con esa estupenda y siempreviva actriz que es Meryl Streep, la bella Uma Thurman (de gran registro ante las cámaras) y Bryan Greenberg, dan el perfil, para una historia
donde concurren situaciones conflictivas por razones maternales, diferencias de edad de los amantes, y cuestiones raciales y religiosas, que llevan a Lisa, de origen judío (Meryl Streep), terapeuta de Rafi, la recién mujer separada a la que trata, a censurar la relación amorosa que se gesta entre ella y su hijo David. Lisa, que venía animando a su paciente, para que tuviera una nueva relación sentimental, que le permitiera superar la separación; ella que como su psicoanalista la incentivaba - aplicando terapia- a ser audaz sexualmente con su nuevo compañero, a través de las sesiones, descubre que el amante de su paciente es su hijo, y se conmociona, al pensar que David apenas tiene 23 años, mientras Rafi, llega a los 37.
Indudablemente, obran en la película situaciones éticas (La terapeuta deja que prospere la relación de la paciente con su hijo, aduciendo razones profesionales para no parar el tratamiento). Se observan por otro lado, eventos paradojales : Lisa, a su vez, para salir de la conmoción que le causa, el descubrir el affaire sentimental de la paciente Lisa con su hijo, busca a una psicoanalista para que le trate. Indudablemnte, aquí se perfila ese tipo de humor crítico, que ha sido una constante en Woody Allen: la sátira a los norteamericanos, que no pueden resolver sus problemas de conducta o sentimentales más nimios, si no es a través del psicoanalista, hasta tal extremo que los psicoanalistas, también tiene su terapeuta, al cual acudir cuando la psiquis se les enrevesa.
Una película bien tratada en la dramaturgia; nada sobra ni falta. Buen manejo de cámaras, para capturar el intimismo de una película que habla más del alma humana, y una fotografía estupenda, parta identificar ese espacio tan singular, que es Manhattan, en Nueva York. Relevar finalmente, que la película al darse el conflicto, que lleva a Rafy y David a separarse, no se remedia con el clásico reencuentro, que caracteriza a ese cine entre ramplón y lagrimero americano donde las historias desembocan en una existencia feliz y sin contratiempos de la pareja en cuestión.
Ésta es una cinta conductual, y el mejor final, que entienden ambos, es hacer su vida por aparte, porque en últimas tienen expecativas diferentes: David un joven con sueños y un futuro por vivir. Aún no está preparado para ser padre, tener hijos, como Rafy, se lo hace entender. Se arrepentirá, más tarde de tenerlos, y ella, con ese anhelo de toda mujer de realizarse como madre, no quiere vivir el drama de ser repudiada, por no haber actuada desde la sensatez, ella, la de mayor edad, con la experiencia de un amor frustrado, pero sin hijos. Un final no esperado para la tradición que se apega a finales de hadas, pero para quien observa el cine desde expectativas mayores, un final racional y sin traumas, pero al fin el más justo, el que esperaba. Alguna vez, lo cartesiano, tiene que ganarle al corazón, para bien de todos.
martes, 16 de octubre de 2007
El atentado a Kussy-Huayra, un atentado contra el arte y el pensamiento
El arte y el pensamiento han marcado el progreso y el desarrollo de los pueblos. Sin pensamiento no hay discusión, dialéctica. El pensamiento es confrontación de ideas, no cerrazón, pues las verdades no son únicas e incontrovertibles, y pretende cuando no es monolítico, pétreo (reconoce su condición humana y no la absolutez), a construir un mundo plural, producto de observancias varias, y no objetuales, donde todos quepan a la hora de sentarse a la mesa del pan, de guarecerse bajo el alero en los momentos de las tormentas, de juntarse en la cita de los juegos a recrear ese sueño carnal de una felicidad sin divisiones humanas, y ahí entran las artes -sin aspirar a ser conocimiento cuando el pensamiento tropieza y se ciega- a recordarnos que somos humanos, y que la felicidad es la paz, la negación de todo acto violento que destruya la vida y los bienes intelectuales, espirituales y materiales que la sustentan.
Históricamente la estética y el pensamiento tienen su razón de ser en el bienestar humano, luego atacar un bien artístico y cultural, con un artefacto explosivo, como ha ocurrido con el Café Arte Kussy Huayra de Piedecuesta (Santander) es un acto de bárbaros, que al poner en riesgo el arte y las ideas, ponen también en riesgo la vida, pues del arte y el pensamiento se nutre.
Luego, para que la vida siga viviendo, y no muera la alegría, el café con el respaldo de los pensadores, teatreros, poetas, y tejedores de sueños al calor de un tinto o unas agrias, debe mantener sus puertas abiertas, para poner en jaque a los contemporáneos Primo de Rivera que a la brava quieren imponer sus intereses fundamentalistas, negadores del arte y la inteligencia.
domingo, 14 de octubre de 2007
Vientos alegres
Quisieron reventar
con pólvora negra
el pensamiento y la alegría
y de la misma pólvora
brotaron
formando un bosque
árboles con nidos
de ideas,
poemas,
cuentos,
arlequines,
y canciones.
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Poesía -Vientos alegres
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