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domingo, 17 de febrero de 2013

Palomas de ternura




Boca amordazada
y el dolor punzante,
espina en una noche sin fronteras.
La burbuja de la luz 
busca una respuesta,
el nervio se agita,
salta el músculo
y el corazón ya no galopa.
Ha detenido su camino
dejando la piel húmeda y cerúlea
y en la mente la imagen última:
el recuerdo del beso de ella
hecho  palomas de ternura.

ABU GHRAIB , pintura del maestro colombiano: Fernando Botero

domingo, 10 de febrero de 2013

Desencanto


Volví después de muchos años, ya de noche.Y Allí estaba la casa y 

el andén, donde de niño me tendía a coger las estrellas en un cielo 

claro e inmenso, pero ya no había estrellas.
 
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sábado, 2 de febrero de 2013

Lances


Tantas veces se jugó la vida en lances de puñal, en esos bares de mala muerte revenidos de orines y ron de los puertos del Caribe, y no pudo la muerte. Ahora, sólo bastó la traición de una mujer para ponerlo en el borde del abismo.

domingo, 27 de enero de 2013

Postales

         Postales

Foto: POSTALES

Se ha puesto la tarde,
con un sol derretido de ocres y bermejos.
Un saxo a lo lejos
escarba nostalgias,
y uno a uno
como hojas en otoño
van cayendo los recuerdos,
postales sepias que arrugan el alma



Se ha puesto la tarde
con un sol derretido de ocres y bermejos.
Un saxo a lo lejos
escarba nostalgias,
y uno a uno
como hojas en otoño
van cayendo los recuerdos,
postales sepias
que arrugan el alma.

domingo, 20 de enero de 2013

Página en blanco

Página en blanco


Aquella noche, como siempre lo hacía, se sentó frente al computador. Abrió su blog, y experimentó por primera vez, él novelista baquiano de las letras, aquel terror de sus sueños repetidos, que le perlaba la frente de un sudor frío: ese miedo cerval a la página en blanco.

domingo, 13 de enero de 2013

Espuma








!Cómo me gusta¡ 

su gruta humedecida,

grumo que levanta la piel

como ola agradecida 

haciendo espuma en la playa...

miércoles, 9 de enero de 2013

Aguadas







Una brisa cálida anuncia la mañana.
El día se despereza,
y sus párpados abiertos se llenan de luz.
Huele a yerbabuena,
escapada de alguna maceta de los patios vastos rodeados de zaguanes dormidos 
de las viejas casas que se resisten a caer con su carga de recuerdos,
en estos rincones de historia y antiguallas.
Se huele la mañana en el café bravo
que hierve en la greca grande del bar de la esquina.
Un voceador anuncia los periódicos,
y las calles muerden  el bullicio de los carros y sus bocinas vocingleras.
La ciudad se ha abierto al día
con las rutinas del trabajo,
y el bostezo de los desocupados 
que juegan en las esquinas de los barrios,
o en los parques, 
a matar el ocio con las cartas,
o acaso a echar en el olvido 
la dura existencia.