martes, 25 de febrero de 2025
lunes, 17 de febrero de 2025
martes, 4 de febrero de 2025
Angustia

Cuánto pesa esa angustia
que pone sus huevos en alma
y carne,
buscando anticiparse a la certidumbre.
Rasguña,
araña,
roe,
carcome dentro
y nada encuentra,
en su desvelo.
Esa angustia que apuñala desde dentro,
y busca justificarse,
dando palos de ciego
esa angustia que horada las paredes
de la serenidad
echándonos la casa encima
Foto propia intervenida
sábado, 25 de enero de 2025
De inercias y silencios
*Pintura del maestro colombiano, Gonzalo Rey
EL día ha puesto sus huevos de silencio,
al silencio lo secunda la inercia de las cosas.
Hace falta un ápice de la risa del hombre
Hace falta esa boca de rojo carmesí
y el canto de la voz de la mujer
que vende flores a la puerta del teatro.
Todo se ha quedado mudo
y quieto hoy,
tan mudo y quieto que hace falta tu beso
y el frufrú de tu vestido cayendo a tus
espaldas
miércoles, 15 de enero de 2025
Rumbos
Foto intervenida
Qué tiene su voz que de canto se ha tornado en borrasca,
hay una locura en el tiempo que cambia las estaciones,
y allí donde anidaba el beso
pájaros negros picotean el corazón de los viandantes.
Qué tienen sus ojos que ya no dejan ver el mar,
cuencas vacías con la hiedra bordando odio en la mirada;
los relojes han parado las horas,
pero la existencia camina entre abrojos al abismo,
el amor se ha congelado como un terrón de azúcar
que se hace piedra.
El silencio se ha tomado las afueras,
y adentro el alma es una orquesta desafinada
que no encuentra paz ni sosiego.
¿Habrá mañana cuando el tiempo ha perdido sus códigos,
y como un barco sin astrolabio erra los rumbos?
Etiquetas:
desasosiego,
errancia,
poema
jueves, 2 de enero de 2025
lunes, 16 de diciembre de 2024
Legendaria
Cuántas veces la vida lo puso
en el lance de la muerte
y no tuvo miedo.
En los más peligrosos bares del Caribe,
bebió ron con rufianes descendientes
de padres confinados en Cayena y Alcatraz,
y tiró los dados
por el amor de morenas de ébano
que empapaban de lúbrico sudor las sábanas
de viejos hoteles a orillas del Misisipí
En Borneo se lió con naturales
mezclados de españoles e ingleses
a cuchillo limpio,
con una calma y paz,
que quienes veían el lance,
lo creyeron descendiente de sus viejos dioses mayores.
Él que le había dado la vuelta al mundo como un magallanes,
en vapores viejos,
al lado de Maqrol el gaviero,
siente miedo,
cerval miedo,
por esa mujer que lo hace estremecer
como el ron severo de Caribe,
y el pavor del cuchillo corvo,
que lleva siempre a la cintura
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