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viernes, 24 de mayo de 2013

Memorabilia del poeta Jattin


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MEMORABILIA DEL POETA JATTIN


Raúl Gómez Jattin, tiene dos razones para ser recordado en el mes del mayo. Nació y murió en este mes, donde el almanaque como un alfiretero se encuentra agujerado de un mundo de celebraciones. Murió a los cincuenta y un años, como quiso y se le dio la gana vivir la vida, lejos del fasto de su familia, con apellidos de abolengo y prosapia cartagenera; y eso lo entendieron no sólo los suyos, sino también poetas y escritores como Roberto Burgos Cantor,a cuya casa llegaba después de meses de andar perdido, tirando infantería por las desastrosas carreteras del país, con sus poemas en una mochila, y la vincha enfebrecida en su cabeza de andariego y transhumante. Como siempre, le pedía al maestro Burgos Cantor, ropa limpia, se sentaba al piano y tocaba, se bañaba y comía, y volvía a su vida.


Creo que fue el poeta colombiano más auténtico y natural. Nada de artificio en sus versos, naturales como ese canto al amor:
Gracias, señor
Por hacerme débil
Loco
Infantil
Gracias por estas cárceles
Que me liberan
Por el dolor que conmigo empezó
Y no cesa
Gracias por toda mi fragilidad tan flexible
Como tu arco
Señor amor.


Discrepo de quienes quieren situar a Jattin, en esa cofradía extraña para nosotros, de los poetas malditos. Jattín no se encuadraba, y menos se dejaba cuadricular en esas categorizaciones que se inventan los teóricos de la literatura. Así llevara adentro un mar de angustias, era él, auténtico e inédito como poeta que no escribe artificios, sino su propio dolor de existir:

Si quieres saber de Raúl
Que habita estas prisiones
Lee estos duros versos
Nacidos de la desolación
Poemas amargos
Poemas simples y soñados
Crecidos como crece la hierba
Entre el pavimento de las calles.


A Jattin le dolía la vida, amarga como en ese poema tan gráfico:"Ya para qué seguir siendo árbol/Si el viento no canta en mi follaje /Si mis pájaros migraron a otros lugares". Por lo que no extraña esa obsesión por la muerte, y el suicido en gran parte de su producción poetica: "Airoso en su galope/Levantó la mano armada/Hasta su sien
Y disparó", "Siento escalofríos de ti,/Hermana muerte,".

Un 22 de mayo de 1997 decía el obituario, el poeta Jattin murió arrollado por un bus en Cartagena de Indias, pero la versión más cierta, es que se le tiró al bus, porque estaba mamado de esta perra vida.
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sábado, 18 de mayo de 2013

Esa era mi madre











Cuando abría los ojos
y se quedaba mirando en el vacío
yo veía en ellos su nostalgia por los pescaditos de oro
de Melquíades
y el asombro por el río madre de la patria.
Es que era banqueña
y añoraba ese mar interior:
el río Magdalena y sus riberas
a donde la sentía volver,
en su canto de un bolero,
con el acento y la dulzura
de una Toña la Negra,
drenando sus saudades

domingo, 12 de mayo de 2013

Sábanas mojadas


Sábanas mojadas

A pesar de la tristeza que deja tu ausencia
me quedan el olor de tus cabellos,
azahar en las mañanas
y el de tu piel
-dulce y fuerte vino-
en las noches
de sábanas mojadas

sábado, 4 de mayo de 2013

MI PAÍS, MI PAÍS


MI PAÍS, MI PAÍS
Me enseñaron que Colombia, 
mi país, 
era el mejor país,
el del Sagrado Corazón de Jesús
en mayúsculas,
el del Dulce Jesús mío,
en letras edulcoradas de ternura
con esa educación de loros 
que siempre es nuestra escuela,
pero nunca me dijeron por qué era el mejor.
Y ahora que veo a los epulones del poder,
bailar felices con la muerte,
ya no tengo dudas.

domingo, 28 de abril de 2013

Nervaduras de dolor


Van creciendo nervaduras
de dolor en mis ramas,
abajo sus raíces sangran

viernes, 19 de abril de 2013

Mortaja

Cada sombra de la noche vela sus ojos
de ausencia.
La brisa roe la piel en el olvido de la vida,
las arterias se han secado 
al igual que la linfa de las hojas,
y el beso que es una mueca de tragedia griega,
arranca en cada dentellada 
la inocencia y la ternura.
En esta noche sin luna
y sin estrellas,
la felicidad se amortaja con sábanas negras.
La vida  detenida en la esquina de las sombras
ve pasar el sepelio de su propia muerte.

lunes, 8 de abril de 2013

Reclamo


El niño que me habita mira caer desde la ventana 
la delgada lluvia que moja el patio.
En los zaguanes los recuerdos se agolpan
juntando pequeñas heridas 
que no ha sanado el tiempo.
!Cuántas indolencias,
desafectos y soslayos 
reclaman como  Kafka
en Carta a mi padre
aún después de muerto¡
Muere la tarde y se evapora la lluvia,
pero persiste el recuerdo,
mordiendo las arrugas del alma.