Un viento frío,
agujas en la piel,
su voz susurro
en la antípoda de mi ansiedad.
El cielo una sombra de nubes,
mientras se juntan las razones
de mi angustia,
es la hora de una melancolía
que no tiene nombre,
hiedra que agrieta el pecho,
y desgarra en su germinar.
músculos y nervios.
Corre este viento glacial,
que no deja colores para los sentimientos,
y su boca que alivia,
beso tibio,
se pierde en lontananza.
sábado, 26 de noviembre de 2011
viernes, 18 de noviembre de 2011
Ensenada
He puesto pájaros en tus ojos,
para que despierten tus mañanas.
He puesto néctar en tus labios
para que la brisa se quede en tu boca
He puesto volcanes en tus pechos,
para que mis manos enciendan
la yesca de tus ardores.
He abierto ensenadas en tu sexo,
para que mis barcos recalen en buen puerto.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Ironía

Supo que era una estatua
de héroe olvidado,
cuando las palomas empezaron a cagar
su cincelada cabeza de bronce.
martes, 1 de noviembre de 2011
Luna de alféizar
Te vi
en el alféizar de la ventana,
entre sueños y duernevelas;
estabas ahí,
como una luna
iluminando las sombras
de mis ojos anochecidos
miércoles, 26 de octubre de 2011
Mallas rotas
Cuando vi aquella mujer saltibanqui con las medias desvencijadas, recorrer en zancos el pueblo, promocionando un circo de leones viejos, carpa parcheada, y sillas desportilladas, que se había instalado en un potrero roñoso de las afueras del pueblo, se me vino de un ramalazo la infancia, y el recuerdo dulce de la trapecista de mallas rotas, que me dio el primer beso, mientras me perdía en el cielo de su mirada.
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domingo, 23 de octubre de 2011
Gruta
ELLA,
LITORAL Y CONTINENTE.
AMO TODOS SUS COSTADOS,
CORSARIO ANSIOSO DE SU CUERPO.
FRAGOR EN SUS HURACANADOS PECHOS,
PEZ MANSO EN LAS AGUAS DE SUS OJOS,
CARBÓN ENCENDIDO EN LA YESCA DE SUS LABIOS,
BOCA QUE AFANA BESOS
EN SU PÚBICO MONTE,
SAETA QUE BUSCA SUS TESOROS
EN LAS AGUAS DULCES
DE SU GRUTA AGRADECIDA
*Pintura del maestro colombiano (cartagenero), ya desaparecido, Darío Morales
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lunes, 17 de octubre de 2011
Rosa que sangra
Sé que hay una rosa,
rosa roja
que sangra en su boca,
cuando muerdo sus labios
en ese instante
que espasman nuestros cuerpos,
y no se siente el tiempo,
ni el lugar.
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