Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta celebración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta celebración. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de junio de 2011

CRóNICA PARA UN CUMPLEAÑOS CON TEATRO EN KUSSI HUAYRA

Así rezaba la invitación, sorpresiva y grata, pues sólo vine a saberlo en ùltimo momento, a pesar del internet y sus redes sociales, que nos han despojado de la capacidad de emocionarnos:




















"Se mece la brisa


en tus cabellos


y en el lago de tus ojos


mis barquitos de papel"


Carlos A. Pereyra






La Escuela Mario González y El Teatro Kussi-Huayra los invita a una lectura de poemas y muestra teatral con ocasión del cumpleaños del amigo y poeta CARLOS AUGUSTO PEREYRA, el hombre de las letras que con su inquebrantable decisión de crear - como verdadera expresión de su más alta vocación- ha sabido manifestar la angustia, el horror, la injusticia, pero también la esperanza, el coraje y la solidaridad de los hombres a través de sus poemas, sus obras de teatro, sus cuentos y su música...













El 26 de mayo, en eso de las seis de la tarde, cayó una llamada al celular mientras pedaleaba en la bicicleta estática inverosímiles cuestas (ello obliga a mayor esfuerzo muscular, a pesar del engaño). Era el compañero y camarada de aventuras teatrales, Eder Chona. Serían las siete de la noche. En una voz disfònica, me hablaba de ensayar teatro esa noche. Me causó curiosidad, que no habìamos acordado ensayo alguno en el café Kussi-Huayra, con Magda y Rocío, compañeras también e indeclinables en el sueño de hacer teatro desde un empeño dramatúrgico como yo lo llamo, visceral ( textos, imágenes y montaje corporativo). Creo que quedé de subir. Pero de no ser por mi familia, que era cómplice, en esta amable encerrona no hubiera subido a ensayar, pues como dicen los mejicanos, tenía otros pendientes por ahí. Cuando supe la razón del supuesto ensayo, sentí sonrojarme de la verguenza, por la repulsa, y desbaratar el encanto de la sorpresa.






























kussi-Huayra, café gitano como lo llamé en alguna crónica, por su transhumancia por las arterias de Piedecuesta, en ese afán de no expirar, por los avatares de la lengua emponzoñada de los maledicentes que asumen al arte y los artistas, como bichos raros, y por aquellos que no aceptan su espíritu libre, menos que un café los acoja, y se haya creado con alma abierta al pensamiento, hasta tal punto que en su oscurantismos, le lanzan bombas, se mantiene firme, como espacio sui generis que es: es escuela de derechos humanos, sala-teatro, tertuliadero infaltable y de confrontación de eso que los centenaristas llamaban, manifestaciones del espíritu.
























Como Clarita -nervio del Café Kussi-Huayra,-lo dijo la noche del 26, soñaba con ese café de alas desplegadas como un barco en la mar, del viento respirando por todos sus costados, pero ellas, Clarita, Rocío, Magda, Elberth, doña Bárbara lo echaron a andar- sacando no sé de dónde- el capital para que el sueño fuera realidad. Volvió de nuevo a la escena, después del último traspiés, ahí por calle novena, entre carreras novena y décima.









Qué grato, ver de nuevo en escena a la gente de Gestus, y los actores de la Escuela Mario González , Eder Chona, parcero de siempre y actor recio, Magda y Rocío, abiertas a la creatividad integral en el teatro, recuperaron escenas de obras perdurables de Gestus-teatro, La orgía de los treinta, con los diálogos nde la Vieja y el Mudo Los Desvaríos del amor, monólogos de Cathia y Árbol Carnal, la violencia de los grupos armados, y las almas de los muertos desborando las fosas en su dolor de desaparecidos. Mejor celebración no habría podido darse para este cumpleaños, con teatro a bordo, y la memoración fragmentaria, en una especie de collage, de piezas que uno ha dirigido con gran celo.









A las dos de la mañana, y sacando el guayabo provocado por cantidades industriales de whisky, con guitarra y saxo, y un caldo de costilla, se dio término a esta inolvidable noche. GRacias, doña Bárbara, Clarita, Rocío, Magda , Elberth y Eder.! Jueputa¡ !El teatro vive¡

























































































































































































































martes, 29 de abril de 2008

!He vuelto¡

Como un pez en tierra firme,
abriendo los fuelles de las agallas,
para agarrar pedazos de vida,
este marinero de la palabra,
tendido en la dura cama
de un hospital,
sólo tiene recuerdos
para la memoria de los hospitales de ultramar,
lóbregos lugares,
donde Maqroll el Gaviero,
el mítico marino de los poemas
y novelas de Mutis,
le ganó tantos lances a la muerte.
Ahora soy otro Maqroll,
ensopando en el sudor,
las sábanas de hospital,
reventando en los dolores,
de un páncreas que se hincha,
en la única defensa de la almeja.
La muerte se agazapa,
sin guadaña ni hábito talar de albornoz.
Ella corre por los torrentes
del maltrecho cuerpo,
inundándolo de podres,
y hace estrechas las fronteras
entre la vida y la muerte;
la vida pende de un hilo,
un hilo frágil de araña,
que se rompe al menor soplo de la brisa,
pero el hilo resistió,
y ! héme aquí ¡
de vuelta al puerto
después de la borrasca,
para beber el ron bravo de los nativos,
y celebrar con una negra recia,
el regreso a la vida.