*Foto de la web
Qué tiene su voz que de canto se ha tornado en borrasca,
hay una locura en el tiempo que cambia las estaciones,
y allí donde anidaba el beso
pájaros negros picotean el corazón de los viandantes.
Qué tienen sus ojos que ya no dejan ver el mar,
cuencas vacías con la hiedra bordando odio en los bordes de la mirada;
Los relojes han parado las horas,
pero la existencia camina entre abrojos al abismo,
el amor se ha congelado como un terrón de azúcar
que se hace piedra.
El silencio se ha tomado las afueras,
y adentro el alma es una orquesta desafinada
que no encuentra paz ni sosiego.
¿Habrá mañana cuando el tiempo ha perdido sus códigos,
y como un barco sin astrolabio erra los rumbos?
hay una locura en el tiempo que cambia las estaciones,
y allí donde anidaba el beso
pájaros negros picotean el corazón de los viandantes.
Qué tienen sus ojos que ya no dejan ver el mar,
cuencas vacías con la hiedra bordando odio en los bordes de la mirada;
Los relojes han parado las horas,
pero la existencia camina entre abrojos al abismo,
el amor se ha congelado como un terrón de azúcar
que se hace piedra.
El silencio se ha tomado las afueras,
y adentro el alma es una orquesta desafinada
que no encuentra paz ni sosiego.
¿Habrá mañana cuando el tiempo ha perdido sus códigos,
y como un barco sin astrolabio erra los rumbos?

22 comentarios:
Redoble de dudas, queremos y algo nos detien, . abrazos
A veces la vida misma es una veleta sin rumbo, me he sentido así. Saludos.
Hola Carlos, un placer volver a leerte, la vida cambia nuestro entorno y nosotros cambiamos con ella.
mariarosa
La más pura desubicación.
Melancólico poema. Me gusto mucho, cambia todo y nos perdemos. Te mando un beso.
Mundo cambiante, buenos días!
Hola Carlos. Son demasiadas interrogantes las que aparecen en cada cotidianidad y a ellas hemos de sujetar o dejar que se diluyan, en esa mar, que con cierta violencia sacude la playa antes serena. Que todo te abrace con mesura y equilibrio. Un abrazo Carlos.
Qué tristeza esos ojos que ya no dejan ver el mar...
Muy bonito, Carlos.
También hay una nueva publicación en mi blog.
¡Feliz día!
Desde que leí la frase de Paulo Coelho siempre me acuerdo de ella cuando me hablan de los relojes parados: «Hasta un reloj parado consigue estar acertado dos veces al día».
Un abrazo.
Enciendo el faro, para que encuentres el camino a casa. Un abrazo amigo.
Cuando un amor se apaga, todo lo que vemos o nos imaginamos se va deteriorando gradualmente, y entre ellos la pasión, y es cuando entramos en un estado de monotonía y desamor, pero nunca se puede perder la esperanza, porque mañana nacerá un nuevo día, radiante de sol...y...
Preciosa prosa, amigo Carlos.
Un fuerte abrazo, Poeta.
Impacta verlo así.
Un abrazo.
Una imagen desoladora que el desamor produce inevitablemente, al menos durante un tiempo
sea largo o no. Tu manera exquisita de contárnoslo, abre conciencias, conmueve.
Gracias, apreciado Carlos, siempre es interesante leerte y aprender.
Un fuerte abrazo desde Barcelona.
Tiempos sombríos y de dudas, tiempos que oprimen la voluntad de muchos con las ambiciones de unos cuantos, de acuerdo, estamos perdiendo el rumbo.
Saludos, Carlos.
Carlos, hermoso poema, donde hay desolación puede florecer la esperanza.
Solo necesita un tiempo para sanar y florecer.
En esta vida todo pasa, el amor, el dolor, el desamor, solo el amor debe permanecer en nuestro corazón.
Es una delicia leerte, que tengas un hermoso y feliz fin de semana.
Besitos Carlos
escéptico, golondrina negra sin rumbo
Abrazo
Poemazo les decimos por estos pagos a tu obra tan bien enmarcada por tu poética mirada...
Hermoso. ¿habrá tiempo sin amor? ¿habrá tiempo sin sueños ni deseos?
¿haBRá tiempo sin ser humano que lo perciba?
Abrazos, desde los chubascos inesperados del Río de la Plata
Unas letras llenas de meláncolia y tristeza.
Abrazos.
Apreciado Carlos, vivimos tiempos aciagos que nos agobian y nos arrancan el sentimiento de la alegría o de un asomo de fe por lo que sea; tiempos que rasgan la carne y que nos adentran en un laberinto implacable de oscuridad y miedo. El amor que ante nuestros ojos tenía un hermoso vestido de primavera se ha mimetizado con otro de una algidez impactante y solo nos quedamos con una angustia como aquella que tal vez viviera César Vallejo cuando escribió "
Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma...¡Yo no sé!
Maestro, te dejo un fuerte abrazo y espero que estés muy bien.
Un abrazo, maestría. Y grato por esta visita.
Carlos
Um poema cheio de melancolia e muito belo.
Uma boa semana.
Um beijo.
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