
miércoles, 13 de agosto de 2008
miércoles, 6 de agosto de 2008
MARIO, CUATRO AÑOS CONTRA LA DESMEMORIA

Cuatro años de su muerte, pero sigue viva su imagen en el Café Kussy-Huayra. El café era él. Ahí estaban sus sueños, y en esa escuela de arte y de derechos humanos que lleva su nombre. Su sombra no se extingue. Ronda las noches cuando la poesía, la música, el teatro y el baile prenden sus fuegos en este café arte que se volvió un rincón entrañable.
Y fluyen sus versos, curados en los mostos de la precocidad. Se había adelantado a su edad. Aún no era mayor de edad cuando preñó los primeros versos que dejaba caer por ahí, como quien riega semillas de aliento para vivir, o quizás de desesperanza?
Sus años, cuando lo sorprendió la muerte, no llegaban a los dieciocho. Se piensa en él como un Andrés Caicedo contrapuesto: amante de la vida, y escribiendo tan joven aún con la madurez de poeta recio, que se observa en el poema A mi padre,de su libro, La Vendimia de los dioses, como en esos doloridos versos de Manrique (coplas), a la muerte de su padre:
A mi padre mi vida
A los cielos la muerte,
De la tierra provienen
Las membras matinales
Que nos lanzan al vacío
De arañar la torre de los encantos
O de un mundo cristalizado
Por el aurífero azar
Ha muerto mi padre
En la eclosión solar,
En la esferar alucinación
De una mañana que se propaga
En el tiempo, atascado
Por el recuerdo crepitante
De la negra aventura
De observar el agujero donde
Se hallan los huesos,
Donde sucumbe la carne,
Y el infierno de los dioses
Socaba la estridencia de un sueño gris.
El vergel de sustancias putrefactas
No tardó en invitarlo a su pileta
Se ahoga la braza en una saeta absurda
Y el féretro dormido
Culmina su paso al fondo,
Se vacía la arena de mi costado
Y también estoy en lo profundo
De un infierno iracundo.
A los cielos la muerte,
De la tierra provienen
Las membras matinales
Que nos lanzan al vacío
De arañar la torre de los encantos
O de un mundo cristalizado
Por el aurífero azar
Ha muerto mi padre
En la eclosión solar,
En la esferar alucinación
De una mañana que se propaga
En el tiempo, atascado
Por el recuerdo crepitante
De la negra aventura
De observar el agujero donde
Se hallan los huesos,
Donde sucumbe la carne,
Y el infierno de los dioses
Socaba la estridencia de un sueño gris.
El vergel de sustancias putrefactas
No tardó en invitarlo a su pileta
Se ahoga la braza en una saeta absurda
Y el féretro dormido
Culmina su paso al fondo,
Se vacía la arena de mi costado
Y también estoy en lo profundo
De un infierno iracundo.
La sombra persiste. Es ella la que no quiere el olvido de esa efigie del pelao de la boina negra, la mochila templada de versos apretados, libros desgastados por el pasar de las manos en las hojas donde se nutría del sueño de cielos estrellados en la noche de la mesa del pan para todos, o de amores y afectos, pieles encendidas de felicidad, porque el amor carnal y entrañable, como el del hermano ya serían la utopía hecha entidad, y mellada por el tiempo dejando en su piel el rastro de la piedra deslavazada por soles, lunas, fríos y lluvia.
De esa mochila, brotaban los poemas transidos de tantos colores, escuelas y movimientos, el surrealismo en el verso," vestigio de leopardo de azufre almidonado/ romance de escalera/ y arsenales devorados"; lírico entrañable, cuando, "mi oprimido corazón/se hace más hondo/ en la mirada fija/ de los objetos que han muerto hoy".
La incertidumbre, esa duda por una existencia que no satisface la ansiedad del ideal, también asaltaría sus versos. Quién no la ha vivido. La sombra que hoy memoramos la vivía en sus poemas, "De la paridad frenética en el péndulo tunante / Que se afinca tras un desconcierto ruborizado en el espectro de camina de prisa, voraz, agitado, también distante, /en un terror dividido por la certidumbre de circular las mismas aceras olvidadas, /Y el desvarió que a veces me corroe por la invitación a la vendimia cósmica/ de machacar el espiral de mis días".
Esa sombra, la de Mario, mayito, que no se pudo tragar el río Cimitarra, porque perdura como el viento enhebrando recuerdos, minando la desmemoria. Rosemberg, Nana, Diego, Eder, Velandia, Iván, Javier, Bibiana, Oscar...y los que se sabe que están ahí, que son muchos pero los nombres se traspapelan (disculpen la omisión), memorando en cada aniversario, y todos los días la parcería con Mario, se encargan de que el olvido no ponga los huevos de la ausencia, en el altar de su recuerdo.

domingo, 3 de agosto de 2008

Tras el cine.Cuatro Meses, Tres semanas y Dos días, un filme sin fortuna en las salas comerciales, pero afortunado en los cineclubes
Quise verla en las salas comerciales. Su periplo fue como un soplo. En las salas de cine, distintas a las de Bogotá, ni siquiera se hizo el intento de programar, una película tan polémica, la rumana: Cuatro meses, tres semanas y dos días, del director Cristian Mungiu. Definitivamente, no hay remedio. Por eso hay que recurrir a los cineclubes de amigos, para no frustrarse de ver buen cine. Manuelito, mi amigo filósofo, que ama el cine como una buena noche de amor, la consiguió, y para felicidad del parche cinéfilo, con títulos traducidos al español.
Provistos de buen videobeen, y pantalla grande (contamos con toda la parafernalia), armados de crispeta y gaseosa en cantidades industriales, nos dimos a la tarea de meternos en la piel de la película de Mungiu. No teníamos antecedentes del director, y no quisimos buscar comentarios sobre él, sin antes ver la película. Queríamos obrar, en el momento del juicio, sin presiones. Sólo sabíamos que le habían dado la Palma de Oro, en el festival de Cannes.
Dos mujeres, son las protagonistas de una historia dura, próxima a nuestro mundo, donde juegan un papel muy relevante el criterio y los juicios. Gabita decide abortar. A su lado no está el corresponsable del embarazo, quizá ha escurrido el bulto, mostrando el machsimo frente a este problema del embarazo no consentido, cuaya cilpabilidad recae en la mujer. La apoya, en esta aventura, su compañera de cuarto, Otilia, que quisiera saber la opinión de su novio, pero frente el caso muestra una impasibilidad ataráxica.Y empieza el drama, en medio de un régimen atrabiliario y fundamentalista, como el de Ceausescu, para lograr encontrar quien haga el aborto. Al fin un médico lo hace, después de violar a Gabita y su amiga Otilia.
La película habla, más a través de Otilia, mujer metida en la tragedia, y que la vive desde su propia violación, por su cercanía a su mejor amiga. Pero no desfallece por ello. Menos Otilia. Ni por los desplantes de una sociedad, exageradamente misógina. La vida sigue, y hay que afrontarla, sorteando un medio (se parece mucho al nuestro), donde la mujer (por serlo), por un machismo arraigado debe siportar humillaciones y afrentas que, no la reconocen en su dignidad humana y que, también es sujeto y persona.
Una película hecha con los más mínimos recursos. Se nota la cámara al hombro (no porque juegue a satisfacer las normas del grupo Dogma), planos que no se cortan, se secuencian; la ausencia de banda sonora, para hacer más notorios los silencios, en que reiteradamente entra la película, y darle notoriedad a los momentos decisivos del filme.
Las actrices contundentes en sus papeles. Anamaría Marinca, inmensa en el papel de la amiga que da apoyo a Gabita. No le importa el sacrificio, con tal de que su amiga salga avante en esta decisión difícil de abortar, por un embarazo no deseado. Sin la actuación de Marinca, na película, quizás hubiera cojeado, apunta, Manuelito, mi filósofo, mientras pienso en los silencios, esencialmente en el del final, que se cierne como un balance y destino de la mujer de ese entonces, en la Rumania de 1987, con un déspota, apoyado en una falsa moral, como Ceausescu, amparando un machismo trasnochado, y sojuzgando el principio de la persona a decidir por sus actuaciones y comportamientos propios.
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viernes, 1 de agosto de 2008
Nada es nada

Sólo sé que el mar no es agua y salitre,
ni la luna fuego
que entibie la noche de los enamorados.
Menos que el sol ponga fuego en sus corazones.
Nada es nada,
mientras la imaginación sueña
el juego de construir fantasmas
en un viejo tablero de ajedrez.
domingo, 27 de julio de 2008
sábado, 26 de julio de 2008
sábado, 19 de julio de 2008
Perro Ciego y un año de ladrarle a la cultura

Perro Ciego , ya ladra recio. Se ha puesto los pantalones largos. Un año cumple, en este trajín ingrato de comentar y divulgar las manifestaciones del espíritu como diría el eufemista . Perro Ciego llegó a mi correo sin pedirme permiso, eso si meneándome la cola, pero no estoy acostumbrado a correr a patadas a los perros que se asoman por mi guarida, los acojo, más cuando estos son patafísicos, y le juegan al humor inteligente. No sé cómo, ni cuando, ni quién, me hizo el favor de ponerme en la cresta de la ola de afortunados que reciben la información fresca del acontecer artístico y cultural de la zona metropolitana de Bucaramanga, Santander y el país, que suministra Perro Ciego. Y, lo cierto es que me llega con la puntualidad de un reloj suizo (aún siguen siendo puntuales con tanta sofisticación electrónica y digitalizada que enrevesan las horas?).
Celebro con entusiasmo, así sea con un vaso de jugo de guayaba, pues en esta guarida, en la última fiesta se bebieron los amigos hasta el agua de los floreros, el año de ladramiento de Perro Ciego. Sin espíritu comercial, con las uñas, los quijotes de Perro Ciego, a quienes no conozco, pero los siento cercanos y entrañables, por la tarea afín que desarrollan, han puesto en la red un espacio para saber qué se está haciendo en materia cultural y artística, y sin la publicidad jarta de los periódicos, porque lo que interesa, en últimas, es el arte y la cultura.
Y, lo mejor, basta abrir el correo, y como por ensalmo brota Perro Ciego, con el poema introductorio patafísico ya característico, y la bitácora del desparche artístico-cultural de la semana, de la quincena o el mes. Claro que ahí está la dirección del blog, si no le llega a su casa, para toparse con este can de la vista enblanco, pero de tacto despierto: http://www.perrociegocultural.blogspot.com/
A los directores de Perro Ciego- disculpen que no sepa de sus identidades - un abrazo templado, por estos 365 días de jugársela por la divulgación cultural. No son pocos los que reciben los ladridos de su informativo cultural. La audiencia crece como en el poema de Zalamea, y no hay que desmayar el ánimo, ahora que hasta los periódicos, por el afán del vil metal, le cierran las puertas a la cultura. Ahora es cuando más Perros Ciegos, se necesitan.
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