sábado, 15 de marzo de 2008
Deja
Deja que el agua fresca
venida de la montaña
corra en el cuenco de mis manos,
para dártela a vos,
fresca y límpida,
que calme tus dolores.
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Poema corto
domingo, 9 de marzo de 2008
CONVERSANDO AL NATURAL CON EDSON VELANDIA Y SU MÚSICA
"Yo le juro que siento siempre que no he empezado todavía"..."...uso mucho, sobretodo, las herramientas de composición sinfónica, que son la forma de ver la arquitectura de la música"..."para mí la música, es como el oficio del pintor, solo frente al cuadro. Eso es influencia de Javier (Quintero)"..."la música es universal, esa es su gracia, no politizarse"..."la música mía es herencia de mi papá.." soy un genio."
Quién no lo conoce. Pelo largo y pajizo, delgado como un junco, pero se trasforma y se robustece con su guitarra al cinto a la mejor manera de Santana, cuando se sube con sus músicos a un escenario. Siempre le ha gustado la música, más ahora que tiene herramientas para componer y cantar con una pasión enfermiza. Respira con la música, la suya, porque tiene la virtud de componer y hacer letras. Sus proyectos musicales caminan en la intencion machadiana de la identidad, con las bandas Cabuya y ahora Velandia y la Tigra. Ha estado en festivales, entre ellos uno del caribe, que se hace en México, donde con Cabuya se trajo el mayor galardón, y claro, un billetico, no muy largo, pero al menos, para satisfacer necesidades elementales, pues no se puede vivir del aire, ni del golpecito en el hombro del que felicita, pero no
compra el CD, y menos, paga la boleta del concierto, porque es el físico colado
Con la Tigra, en Cali, como invitado especial, al festival de jazz, y nominado Velandia y su banda a los premios de la revista Shook, el año pasado, pues el lanzamiento de su CD, Once Rasqas (así sin c, para malestar de los gramáticos), con video-clip a bordo, (El sietemanes ) puso a sonar en las emisoras sus canciones, en una fusión de ritmos, cuyo producto comentaristas de revista y prensa, aventuran unos, como música de cantina (eso no le ofende a Velandia, le halaga), y otros, quienes se aproximan mayormente a su intención, una experiencia para encontrar en la fusión del rock, el jazz, los blues con los ritmos andinos de la guabina y las cantas, sus propios sonidos. Lo importante, es que las rasqas de Edson Velandia, gustan y suenan hoy en las emisoras culturales de Santander de la Luis Carlos Galán, UIS Stéreo, y la Radio Nacional, dándole estatura de cantautor, en ese perfil de un Rafael Urraza que lo deja todo por su música. Pero aquí no termina el prontuario musical de Velandia. También ha incursionado en el mundo musical de los niños, espacio al parecer erosionado para los compositores en el país, pues es escasa la música que se propone en esta franja infantil. Velandia, no le ha tenido miedo al reto. Para él sólo existe la música, así sin categorizaciones, y no hay terrenos vedados. La música no tiene géneros, como tampoco los tiene para el poeta Mutis la literatura. Por eso, el laboratorio hecho con los niños del Jardín Infantil La Ronda de Bucaramanga, que en el álbum Sócrates, cantan sus nanas, sus canciones de cuna, sus rondas, con un deleite y una fruición que sólo puede despertarles, quien tiene la empatía de hacerles canciones en la emoción de su piel de niños.
Hace unos días, me tropecé en el messenger con el chino Velandia como le digo cariñosamente. Se encuentra trabajando en el Festival Iberoamericano de Teatro, como camarógrafo, y estará, también, con su banda, en el mismo certamen. Algo le habría de servir su amistad con Fanny Mickey, y el posicionamiento de sus rasqas en las emisoras, una propuesta diferente, más de búsqueda, a tantos remiendos o colchas de retazos de eso que llaman fusión, y abunda por ahí, como verdolaga en la playa. De una le planteé hablar de sus asuntos - naturalmente en el campo de la música- como si se estuviera confesando. No habrían dobleces. Sería un palique ameno, sin preguntas preparadas. Sin máscara en las respuestas. Y, los interrogantes fueron fluyendo naturales, la inquietud por conocer el momento en que le pica el gusanillo de la música y Velandia escarba en la memoria, "la primera vez que canté tenía nueve años, fue una canción que mi papá me escribió para celebrar el día del maestro en la escuela María Auxiliadora, que hoy está anexa al Balbino. Pero era un juego, una vaina de las izadas de bandera donde todo el mundo hacía alguna maricada. En bachillerato, en el Balbino, cuando hacía octavo, hubo un festival de la canción, yo cante de puro hijueputa pa' mamar gallo y los ensayos me maravillaron, sentía que eso de cantar era mágico. El día del Festival de la canción canté como un culo. Me deprimí y lloré como una gueva. Entonces de pura venganza, juré que me iba a volver un músico ni el hijueputa. El cuento es que si me pregunta cuándo empezó esto, yo le juro que siempre siento que no he empezado todavía".
A Velandia lo conocí de estudiante en el colegio Balbino García, con una envidiable ansiedad por el teatro (trabajó con el grupo Gestus). Luego asomando al verso al verso, ganó el Primer Concurso Estudiantil de Poesía Metropolitana, organizado por el Balbino García y después al lado de Freddy Chona, ya saxofonista, lo observé, terciada la guitarra, cantando con propiedad y respeto, ya se ganaba sus aplausos, y como tenía su pinta y su tumbao, por ahí le pedían autógrafos, improvisadas fanáticas de su música en ciernes. Se podría pensar que por estos tiempos, rota la pubertad, Velandia andaba buscando un espacio dentro del arte que identificara su vocación. Desde el otro lado del MS, Velandia hila los recuerdos y los encaja en su rompecabezas mental, "a mi desde chiquito me gustó el desorden y la representación. Así que bendito Dios!, fui a parar al Balbino (colegio), allá se sentía mucho desorden creativo. La oportunidad de hacer teatro y de bailar en el grupo de danzas, más para armar borracheras que pa' hacerse bailarín. Todo era un mero descontrol, se podía pasar el año siendo un perfecto vago. Hicimos el periódico El Chivatazo, se acuerda?, y actuaba con usted y trataba de sacarle jugo a la literatura cotidiana, sin ser lector, nunca he sido lector. Luego cantaba con Chona que, era vecino de la cuadra y era como el saltimbanqui de por ahí. Todo era puro descontrol, la edad más bonita de todas. Lo hacíamos por mamar gallo, sin afán de protagonismo. Así empecé esta mierda y trato a toda costa de que no se me derrita esa mística de lo espontáneo. Ahora sólo combino la recocha del colegio y del barrio con otra cosa que me apasiona, que es hacer obras con detalles muy finos, o sea con mucha delicadeza. Creo que eso es la rasqa, lo de mi nuevo CD. O sea que es una joda muy balbinista, muy de Piedecuesta, !claro¡.
Edson Velandia no es improvisado de la música. Tiene una formación académica, recibida en la Universidad Autónoma de Bucaramanga, y uno piensa que ella ha repercutido en sus intereses creativos. Frente a este tópico, reconoce que, " bueno eso es importante, hay que aprovechar las oportunidades de recibir conocimiento y herramientas de todo tipo. Yo uso mucho, sobretodo, las herramientas de composición sinfónica, que son la forma de ver la arquitectura de la música. De eso es lo que más me alimento en relación con la academia."
En Piedecuesta -naturalmente como en todos los lugares- hay un referente musical, que por lo menos, puede ayudar al crecimiento del músico. El maestro Mario Gamboa, que ha estado con celo encomiable frente al proyecto Banda de Músicos de Piedecuesta, desde la dirección y la formación musical, piensa uno qué puede haberle aportado. Al otro lado de la red, Velandia, se toma su tiempo para responder, "Claro¡, es el primer man que me enseñó algo sobre teoría musical. El hecho de que existiera una banda y una Casa de la Cultura hacía que uno tuviera un referente y un hecho motivador, una opción de lo que era ser músico."
Velandia es un creativo ante todo, por ello no es un desacierto categorizarlo como cantautor. Proyectos como Cabuya, y ahora Velandia y la Tigra, tienen sonidos - aunque más este último- propios, pues con Cabuya eran compartidos con el imaginario musical de Sergio. En Velandia y la Tigra, se nota el afán de hacer música más suya, con lo de las rasqas. Cuando se escucha eso de farra garrotera, siente uno que es más su piel musical. Al otro lado de la red, Velandia asiente, !Totalmente¡. Esta obra es nueva, es contemporánea y clásica a la vez. Porque es una obra meramente personal, ni siquiera regional, como era Cabuya. Aquí sólo trabajo con mi propia basura, no con la de un grupo grande. Esta obra es una obra de arte, Cabuya era una obra cultural, o sea que era relacionada con toda nuestra cultura. La Rasqa es la pura mierda mía. Es como la pintura de Javier Quíntero, puro vómito de uno mismo. De hecho para mí ahora la música es como el oficio del pintor, uno sólo frente a su cuadro. Eso es influencia de Javier."
Nadie desconoce el afán de Velandia por componer que, lo ha llevado a hacer música colombiana del interior, atreverse con estructuras clásicas, fusiones con rock, y música para niños con el proyecto Sócrates. Son varios contextos, y uno piensa que puede tener, entre éstos, uno preferido, porque le satisface mejor sus expectativas musicales. Pero no. Definitivamente no. Es categórico, "yo no hago música colombiana. Yo no soy colombiana, me sabe a mierda todo lo que suene a país y a Estado y a nacionalidad y a divisiones políticas. Yo me siento a gusto haciendo sonar la guitarra, la música es universal, esa es su gracia, no politizarse.
En el artista también obra la genética. German Velandia, humorista con varios premios en el hombro ( Sábados Felices de Caracol-Televisión), repentista fino, hacedor de cantas y ahora compositor de letras para carranga, con El son picante, es su padre. De él debe haber rastros en la música que hace su hijo. Edson las reconoce, "la música mía es herencia de mi papá.Todo lo que yo hago es seguir su legado. Quiero y me nace ser fiel a lo que él me ha enseñado, que es -prácticamente- todo lo que yo sé hacer".
La noche se había estirado más de la cuenta, y sabía que al otro la do de la red, ya debían haber bostezos. Pero faltaba la puntada final, y no podía desaprovechar el momento. Le comenté que todo músico tiene un perfil de sí mismo, se reconoce qué es en esto de juntar notas, sonidos armónicos para construir la música, y que él debía tener el suyo. Sin darle vueltas al asunto, en pocas palabras, pero explosivas, soltó la bomba, "!soy un genio¡". Ya no había más de qué hablar," pelao, le agradezco sus respuestas a este palique , con sabor a todo menos a reportaje", y Velandia, natural y silvestre, "yo también le agradezco que pierda el tiempo conmigo. Un abrazo mi hermano desde Bacata", y se enmudecieron los teclados. La noche hacía transito hacia la mañana, y los párpados ya se cerraban...
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sábado, 8 de marzo de 2008
PLEGARIA DE NUESTRAS UTOPÍAS
Que en el final del camino
plantemos la bandera de libertad
de la canción Patria de Víctor Heredia,
y tu sonrisa colgada de sus pliegues
reafirme la victoria.
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viernes, 7 de marzo de 2008
LA SEMANA SANTA Y ARTE RELIGIOSO, UNA EXPOSICIÓN INFALTABLE EN MANOS DE LA ACADEMIA DE HISTORIA DE PIEDECUESTA
La apertura en la Semana Santa de Piedecuesta, de un espacio para las artes plásticas, es de los proyectos - en el campo de la cultura- que ha ido arraigando, hasta tal punto que, no sería un despropósito, categorizarlo como una tradición, si se observa que por lo menos ya va por las dos décadas de estarse realizando, a pesar de las dificultades y avatares, a que se han visto abocados, sus creadores,y posteriormente sus prohijadores, para que se mantenga en el tiempo y en el espacio.
Hace doce años, La Academia de Historia de Piedecuesta -prácticamente desde su fundación- para no dejar morir esta tradición de convocar a los artistas plásticos, motivando su imaginario creativo a proponer desde sus disciplinas, trabajos de expresión espiritual, se viene haciendo cargo de la organización y ejecución de esta sala de arte religioso.
Esta año la Academia de Historia, concita el interés de los artistas plásticos en el salón de arte religioso, proponiéndolo en la enseña de Destellos y colores de los pinceles piedecuestanos celebran Semana Santa 2008, y el llamado ha tenido gran audiencia, por la diversa participación de los artistas plásticos (alrededor de 26, con una notable vinculación femenina), que desde sus tendencias, en los ámbitos de la talla y la pintura, ofrecen una muestra, interesante como termómetro, para observar a dónde va la plástica piedecuestana.
La curaduría de la exposición en las manos del maestro Gonzalo Rey Jerez, uno de los pintores de mayor oficio y permanencia en Piedecuesta y Santander. Buen tiempo y buena mar, entonces, para la sala Destellos y Colores de los pinceles piedecuestanos, y el aplauso a la Academia de Historia de Piedecuesta, y su cabeza visible, la licenciada Carmen Cecilia Díaz de Almeyda, que cada año, como un atlas, se echa sobre los hombros, la pesada responabilidad de sacar adelante- así truene y llueva- el salón de arte religioso.
miércoles, 5 de marzo de 2008
Este corazón
A vos,
que me regalas
los versos vivos de Neruda
incendiando la palabra.
A vos,
que en Benedetti,
me das poemas de esperanza.
A vos
que en Galeano
alientas mis sueños
y utopías...
a vos,
este corazón.
que me regalas
los versos vivos de Neruda
incendiando la palabra.
A vos,
que en Benedetti,
me das poemas de esperanza.
A vos
que en Galeano
alientas mis sueños
y utopías...
a vos,
este corazón.
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domingo, 24 de febrero de 2008
NOCHE TELÚRICA CON GERMAN VELANDIA Y EL SON PICANTE EN EL CAFÉ KUSSY-HUAYRA DE PIEDECUESTA
"Cuando una pena acorrala
no hay como sobar la pita
q´aunque sea una migajita
de alivio va despuntando
y sobandito sobando
por más dura q´ella sea
una pena se pandea
cuando se le busca el modo
que si no sale del todo
al menos se paladea"
Decima de Jorge Veloza
La carranga estaba ahí, en el interior del país, en el campo, en los pueblos, en el sabor de lo cotidiano, en las historias populares, en el habla coloquial, en los músicos sin intenciones comerciales de requinto, tiple, guitarra, guacharaca, y copla que, con el merengue y la rumba -ritmos básicos- no sólo hallaron un camino a la diversión, sino también al pensamiento porque las letras -cuando obra la copla- tienen una intención de enseñanza, y a la crónica, en esa misma intención del vallenato primigenio, de despachar noticias en las canciones. Y vino Jorge Veloza, a recuperar toda esa juglaría, con Los Carrangueros de Ráquira,primero, y luego con Los hermanos Torres, en La china que yo tenía, La Cucharita, Julia Julia Julia, Te digo adios, La gallina sarabiada, entre otros temas.
En Piedecuesta, la carranga ha pegado como verdolaga en la playa. Por eso no extraña que, cada año se convoque un concurso de esta especificidad musical, en el aniversario de fundación del municipio, y que agrupaciones como El son panelero, y Son picante, convoquen alta audiencia en los espacios abiertos de sus presentaciones, y lo mejor, prendan en el público la pasión por bailar la carranga. Relevante el trabajo de Son picante, grupo conformado por jóvenes, que han volteado la mirada hacia una música telúrica como la carranga, recuperar las raices, para hablar de sus sentires, a través de sones propios, y cantar, ahora, las letras de un maestro del humor, German Velandia, que se ha vinculado al grupo para ponerle chispa con sus calambures, su inventiva de coplas de doble sentido, abiertas, procaces, patiquebradas, o sus poemas y sus cantas como la de Las profesiones.
En el afán de afirmar la música colombiana, como otra de sus tareas culturales, el Café Kussyhuayra, ha abierto un espacio para la carranga. Por eso, éste sábado veintitrés de febrero, puso en tarima, a German Velandia y el Son Picante que andan estrenando CD. Qué bien, ver otras caras, otros rostros, paladeando la carranga, bailándola como se baila en el campo, así como la bailó doña Bárbara alma del café, riendo con el ingenio de German Velandia, que confirma los premios alcanzados en Sábados Felices de Caracol televisión. Y con qué gusto escucha uno el requinto de Martín Rodríguez, qué sabor el que le arranca a un instrumento tan nuestro. Con él se sienten nuestros orígenes, lo que somos. Mejor no pudo ser la noche del sábado.
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sábado, 16 de febrero de 2008
GRUTA
Ella,
deja caer la sombra de su pelo
en mi rostro
pájaros anidan en sus hebras
con un concierto de trinos ruiseñores
que devuelvo agradecido
en besos.
Ella,
deja en mi boca su pecho frutecido,
leche y miel se abriga en sus pezones,
agradecido
urdo salutaciones
por su salud siempreviva.
Ella,
me lleva de la mano
por la gloria de su pubis,
y agradecido bebo en las aguas
de su gruta angelical.
deja caer la sombra de su pelo
en mi rostro
pájaros anidan en sus hebras
con un concierto de trinos ruiseñores
que devuelvo agradecido
en besos.
Ella,
deja en mi boca su pecho frutecido,
leche y miel se abriga en sus pezones,
agradecido
urdo salutaciones
por su salud siempreviva.
Ella,
me lleva de la mano
por la gloria de su pubis,
y agradecido bebo en las aguas
de su gruta angelical.
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Carlos augusto Pereyra,
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