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jueves, 6 de noviembre de 2008

!QUÉ VIVA EL PRIMER CARNAVAL BABINISTA¡











































































































































































Viernes 31 de octubre de este 2008 que ya huele a cadaverina. La tarde estaba soleada a pesar de las lluvias intermitentes que venían cayendo sin avisar. Algo va a pasar, dijo el que vende el periódico Quiubo, porque la tarde está silenciosa. Pensé que le habían puesto cerrojos, porque a pesar de ser día de brujitas, los niños no se aventuraban con sus disfraces vistosos y de aparato a tomarse las calles con su estropicio de gritos, y el cantico de quiero dulces para mí.



Era una tarde extraña, y me acordé de la película Presagio con guión de Gabriel García Márquez. Tendrá razón el loquito del periódico, y algo cuya frontera no se puede definir entre lo bueno y lo catastrófico, se va a cernir sobre Piedecuesta? cavilé. El sol se había apoderado de la tarde, pero no era festivo. Parecía un sol meditabundo, mientras discurrían las horas, con un hálito de agonía de lo placentero. Volvió a pasar el vendedor de Quiubo. Esta tarde que me la envuelvan, tiene un sol sin gracia, y eso que hoy es día de las brujitas, y se perdió calle abajo riéndose como un niño de su propio apunte.





Y la tarde cambió. En eso de las cuatro Piedecuesta se llenó de colores, de notas al vuelo, una mancha de felicidad y alegría con toda una suerte de saltibanquis que recuerdan el Macondo originario de Cien Años de Soledad , muertos vivientes, accidentados, vampiros, bailarinas de Honolulu, gitanas y gitanos, chicas playboy, la muerte tipo danza del garabato, diablitos y diablitas (eternamente encantadoras), sicarios y bandas al servicio de narcos, gocetas en plan de playa, modelos en plan de pasarela, en fin toda una gama de esa fauna humana que en la teoría de Bajtin* sobre el carnaval, es objeto de burla, abarrotaron las calles con una consigna: gozarse el momento.! Qué bueno¡ reirnos del país, de nosotros mismos y los sueños hiperbólicos, en que nos hundimos los colombianos, para ponerle un burladero a la realidad dura.




Rompiendo con la solemnidad de las clases, transfugándose del aula, los alumnos del colegio Balbino García, se tomaron las calles de Piedecuesta, y se enfundaron en disfraces de su apetencia, para en l teoría de la inversión bajtiniana, ser por unos momentos el otro, ya para asumir su identidad o ponerlo en el blanco de su juicio sardónico, pero en el fondo disfrutar de unos minutos de goce...cuánto hace falta el esparcimiento sano como este Primer Carnaval Balbinista que concitó el interés de toda la comunidad balbinista, y por unas horas le trajo goce a los garroteros, que con el desfile inusitado de los disfrazados creyó asistir a los viejos tiempos de los circos que lanzaban a las calles a los artistas para promocionar el espectáculo, cada vez que visitaban el pueblo.



A no dudarlo el colegio Balbino García ha puesto un hito con este primer carnaval. Qué grato fuera que la idea cundiera y el año entrante, la alegría del carnaval se tornara general,y todos los colegios se volcaran a las calles, para contagiar de la felicidad de los jóvenes revestidos en sus disfraces de aparato, a toda la comunidad piedecuestana.






El carnaval es desfogue, catarsis y lúdica. Y si se mira más allá, es teatro coral. Cada disfrazado es una personaje con una historia y un drama. Por eso el teatro popular hunde sus raíces en los carnavales, donde surge una dramática espontánea y el actor es más libre de crear a su antojo. Más imaginativo, y derivado a un goce que resulta de su propia capacidad para construir la personalidad de su personaje.










No hay duda, de que éste 31 de octubre Piedecuesta no fue la misma. Se llenó de fantasía y festividad, en ese sueño que es el carnaval, y que en el fondo busca en la crítica de sus máscaras y antifaces, en los rostros enharinados, en los trajes que escapan a la cotidianidad del vestir, en los gestos relievados por la pintura, en las figuras grotescas y esperpénticas, expresar que la realidad del país es una tragedia, y que es hora de dar paso a un mundo donde quepa la felicidad para todos.




En el carnaval balbinista, tantos jóvenes estudiantes arracimándose en las calles, desde su inconsciente, sólo buscaban eso: poner sobre la tragedia del país, las patas de la felicidad, enseña de construir un mundo mejor para una Colombia cernida de horas tenebrosas. Es la lección que deja éste Primer Carnaval Balbinista: tenemos derecho a ser felices, grita toda una juventud, sobre la cual por estás épocas, han caído las sombras de la muerte. La justa glosa del carnaval recae sobre quienes no dejan crecer la semilla de la vida desde todo ángulo, y la vida es júbilo, sueños, imaginario derrochando ingenio, atención de los derechos básicos, y oportunidad para ser.! Qué viva el carnaval¡, y para los docentes de quienes brotó la idea, un abrazo entrañable, desde este espacio libre y abierto de La Joroba del Camello.
















*BAJTIN, Mijail. Citado por Conrado Luis en: Ensayo sobre la narrativa latinoamericana y la inversión en el carnaval. Bogotá: La Mosca, 2001.













































Fotografías:


Cortesía del Profesor, Javier Hernández Cáceres























lunes, 12 de mayo de 2008

ESCUELA MARIO GONZÁLEZ, Y SU PROYECTO LÚDICO DE ARTES INTEGRADAS PARA NIÑOS DESPLAZADOS Y DE BARRIOS POPULARES DE PIEDECUESTA

En un país como Colombia donde la violencia intrafamiliar repercute mayormente en los niños, donde son los pequeños los que menos espacios de diversión y recreación tienen, y se ven - prácticamente - forzados a someterse al encierro en sus casas, en el tiempo libre, frente a una televisión que no les habla ni les programa en las expectativas de su imaginario de infantes.
Lamentablemente, en Colombia, el esparcimiento y el solaz dirigido a los niños no existe. Quien opine lo contrario es un falaz, como el bolero de Andrea Echeverry. Los niños son invisibles para el Estado, el sector privado, y los programadores de los medios electrónicos. Más cuando imperan los intereses neoliberales, que han dejado el lado humano en todo proyectro, y lo observan desde la óptica rastarera de su naturaleza productiva y rendimiento del capital.
En lo anterior - a pesar de que se puede pensar que una golondrina no hace verano - es bueno destacar que sean organizaciones populares, las que se preocupen por los menesteres recreativos de los niños, en un país de indolencias. Esa preocupación la tiene la Escuela de Artes y Desarrollo Humano Mario González, que funciona en Piedecuesta, hace más de tres años. Este 2008, puso en marcha el proyecto Niños y niñas desplazados...con tiempo y con historia, con el apoyo y confinanciación del Ministerio de Cultura. Un proyecto, enteramente lúdico, para ochenta niños y niñas de barrios desplazados y populares del municipio de Piedecuesta (Los Cisnes, Barroblanco, Cabecera del Llano, Hoyogrande y San silvestre); un proyecto integral que reúne música, teatro, plástica y danzas, pensando en la idea del artista completo y global.
En buena hora, este proyecto lo coordina el maestro y compositor, Edson Velandia, que ya tuvo una experiencia grata de sacar adelante el proyecto pedagógico de Sócrates, con los niños y niñas del colegio La Ronda, que desembocó en la grabación de un CD, cantado por estos escolares, con canciones infantiles (rondas, nanas, canciones de cuna), compuestas por Velandia. Por ello, sin duda alguna, este proyecto que también remata en un disco, interpretado por estos niños vulnerables, a los cuales la vida no les ha sonreído, culminará felizmente.
Por ser un proyecto que integra disciplinas del arte, la tarea de maestros como Antonio Cáceres desde el teatro, Jhon Cañón desde la música, Neryth Yamile Manrique, desde las Artes plásticas y Wilmar Velandia, en el aporte de las danzas, es decisiva para la propuesta pedagógica de formar en lo niños un espíritu de artistas integrales. He estado por ahí, observando el desarrollo de los talleres, y he visto la cara de felicidad de unos niños, que al menos con las artes, vienen aprendiendo, que también tienen derecho al goce creativo.