Una y mil veces había soñado con el mar en su alma de niño; y se hacía la promesa de que algún día hundiría sus pies en sus aguas azules como veía que lo hacían los turistas en las películas y en la televisión; por eso no dejaba de fatigar a sus padres con la pregunta, ¿cuándo me llevarán a conocer el mar?
El día que se lo dijeron, se puso tan feliz, que todo el mundo supo que se iba a conocer el mar, y esa noche apenas pudo conciliar el sueño. Al otro día,emprendieron la aventura, en esos tours baratos a la costa norte del país, pero al niño no le importaba la incomodidad del destartalado bus. Entrada la tarde, pudo ver por primera vez el mar desde la carretera que rodeaba la bahía; pero, sintió una gran decepción: el mar que esta viendo no era azul, como lo había visto en las películas y la televisión, sino una lámina gris inmensa. Nada le dijo a sus padres de su desencanto, pues habían hecho un gran esfuerzo para concederle el deseo de conocer el mar, y no quería verse ante ellos, como un desagradecido
A la mañana siguiente, buscaron una playa limpia y segura, para bañarse, y para asombro del niño, observó que el mar estaba azul, y luego cambió a un color verde, y en el horizonte, espejeaba un amarillo con el brillo de un metal.
De regreso, su padre le preguntó si le había gustado el mar.
-Sí papá,me ha gustado mucho. El mar es un encanto de colores,
- ¿Cómo así, que un encanto de colores, hijo?
.- Sí, le roba los colores al arco iris para verse más hermoso que él
Foto de intervención

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