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jueves, 29 de abril de 2021

El boxeador de los guantes rojos

 





*Foto intervenida



Aquella noche cuando subiste al ring, no escuchaste la algarabía de la gente en ring side como otras tantas veces. Sentías que algo andaba mal, pero no alcanzabas a precisarlo. Hiciste unos amagues, con los guantes rojos, con los que siempre peleabas, y diste unos saltitos alternos para calentar el cuerpo; te quitaste la bata negra con bordes dorados, y fue cuando reparaste en la mujer de ojos azules que, en la mesa de los comentaristas de la radio y la televisión, también te miraba, en el disimulo de buscar información de la pelea en el celular.

El anunciador, presentó a cada una de las esquinas, y sonó la campana para el primer round, y en el cruce de los golpes iniciales supiste que el rival era un fajador duro, porque intentaste sacarle el aire cuando se abalanzó como una fiera, tirándote directos a la cara, y cerrándote el paso, para quedar casi cuerpo a cuerpo. ¡Vaya¡ si resistía tus ganchos al hígado, enconchándose como un caracol en su cascarón, bajo tus brazos, cada vez que errabas directos a la cabeza; pero ya lo tenías con tus jabs a la cara, que le hacían daño, y cuando fuiste a sacar el uppercut para rematarlo junto a las cuerdas de su propia esquina, viste a la mujer de los ojos azules relampaguear su Olimpus, debajo del ring, y en un par de segundos sentiste ese golpe seco en la oreja izquierda, que te tendió en la lona, y te dejó sordo como una tapia para el resto de la vida

 

 


38 comentarios:

J.P. Alexander dijo...

Pobrecito, buena historia. Te mando un beso

Sandra Figueroa dijo...

Unos ojos azules fueron los culpables..... Un buen relato amigo. En mi pueblo dicen que: La mujer es la perdición de los hombres y en tu relato lo compruebo. Saludos.

Albada Dos dijo...

Bárbaro, qué perdición. Pero el mundo del ring es así, demasiadas veces.

Un abrazo

Isa dijo...

Hola Carlos, Ufffffffffff, vaya, en ese descuido perdió la partida. No se puede uno despistar en trabajos tan duros. Muy bueno el relato.
Abrazos

Alfred dijo...

El cruel mundo del boxeo.
Un despiste es fatal.
Saludos.

Laura. M dijo...

Fatal descuido.Nunca ne gustó el boxeo.
Buen viernes. Cuídate.
Un abrazo.

Kasioles dijo...

¿Fueron sus ojos azules los que se cruzaron en un momento crucial del asalto?
De siempre he sentido pena por los boxeadores que se juegan la vida tras cada pelea, no todos se retiran en plenitud de sus facultades. La juventud es tan efímera...
Acabo de leer tu comentario en mi espacio, sabes que lo agradezco muchísimo, tus letras siempre son una caricia para el alma.
Cariños y buen fin de semana.
kasioles

Dionisio Álvarez T. (DAT) dijo...


En ocasiones en los que la rivalidad no se conjuga con el verbo amar… determinadas miradas pueden dejar cao a cualquier contrincante…feliz fin de semana Carlos.
Un abrazo

Ricardo Tribin dijo...

Estimado Carlos.

KOT

Te mando un fuerte abrazo, extendido a Mohammed Ali.

Laura dijo...

Siempre he pensado, que necesidad tiene que a uno lo mueran a palos... ¿deporte? que no lo critico ... solo no lo entiendo.
Un abrazo directo, pero de lo más suave.

Macondo dijo...

Aunque quien se lleva los parabienes suele se el que mete el gol, con frecuencia es más importante la asistencia que el remate.
Me cambié de deporte.
Un abrazo.

CHARO dijo...

Siempre me pareció muy duro este esectáculo porque no lo considero deporte, nunca me gustó verlo y el relato también es muy triste.Saludos

mariarosa dijo...

Algo presentía ya al subir al ring. Muy buena historia.

Frodo dijo...

Hermoso, muy bien descrito y con conocimiento de los tecnicismos de ese deporte tan partcular.
Me recordó los cuentos de Cortázar sobre box

http://frodorock.blogspot.com/2011/03/cortazar-por-nocaut.html

Abrazos, querido amigo, desde el soleado río platense

São dijo...

Gostei do texto, mas não aprecio mesmo nada boxe.


Bom Maio!

Graça Pires dijo...

Olhos azuis fatais. Gostei muito do texto.
Uma boa semana com muita saúde.
Um beijo.

Rafael Humberto Lizarazo Goyeneche dijo...

Ojos de bella mujer, mirada penetrante que hace ganar o perder... en un instante.

Me pareció estar viendo las peleas del "Happy" Lora con su pinta de galán.

Un abrazo.

Clarisa T. Livres dijo...

Qué buen relato. Me encantó. Hay ojos que te sacuden fuerte y no puedes remediarlo... je
Un placer leerte, siempre.
Abrazos, estimado Carlos. Que vaya muy bien!

La utopía de Irma dijo...

Maldito flashhhhhhhh como se la jugó.

Besines utópicos.-

Smareis dijo...

Gostei muito do texto!
Boxe é um esporte muito violento. Desperta a maldade que o ser humano carrega dentro de si.
O cara tem que ser muito resistente pra aguenta tanta soco.
Boa semana de Maio pra ti!
Abraço!

Contratar a Pablo Granados dijo...

Excelente relato, con mucho punch!!! jaajaja

Mi nombre es Mucha dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
CRISTINA dijo...

Hola Carlos, es una pena que tal despiste acabara así, los ojos azules le cautivaron. El boxeo es un deporte que nunca me gusto.
Carlos, un abrazo.

lanochedemedianoche dijo...

Muy buen relato Carlo, seguro un anzuelo de ojos relampagueante y tremendamente azules te noqueo.
Abrazo

Bienaventurada dijo...

Es un deporte muy duro el boxeo, se juegan la vida en ello. Un abrazo

Solo Yo dijo...

Jolines..

Verónica Calvo dijo...

Qué bueno, Carlos, y ese final con su doble lectura, genial.

Abrazos.

Kasioles dijo...

Gracias, mil gracias.
Sé que me comprendes, y tus letras, además de tener un encanto poético, son al mismo tiempo que un apoyo, un estímulo para seguir escribiendo.
Para este amigo virtual de corazón grande, le dejo un ramillete de cariños.
kasioles

Himawan Sant dijo...

¡Hermosa!.
Partiendo de la historia de una feroz pelea de boxeo y luego inmortalizada en los colores de un cuadro impresionante. Saludos

lichazul dijo...

Felicitaciones Carlos tu narrativa atrapa👏👏👏
Abracitos colorinches y fuerza

Alís dijo...


Se quedó sordo por cegarse con unos ojos azules... Los sentidos nos gastan esas malas bromas a veces.

Un abrazo

Jo dijo...

De pronto que rudo todo y algo.cambia

Luiz Gomes dijo...

Boa tarde Carlos, obrigado pela narrativa.

SÓLO EL AMOR ES REAL dijo...

Muy, muy bueno

Felicidades

Isaac

eli mendez dijo...

Wowwww..realmente es un deporte cruel.
el relato , fantastico y el final inesperado y excelente.
Te dejo un fuerte abrazo!!!

Rajani Rehana dijo...

Beautiful blog

Ricardo Tribin dijo...

Historia triste querido CarlosAugusto, mas magistral en su elaboración.

Tesa Medina dijo...

Me atrae la parte teatral del Boxeo, la puesta en escena, el relato de la pelea a posteriori... aunque no soy capaz de verlo en directo y mucho menos cuando empiezan a pegarse en serio.

Un relato cautivador, Carlos, muy bien ambientado, desde esos guantes rojos que enmarcan esa tarde especial en el ring hasta el final.

Los boxeadores siempre acaban perdiendo, más allá de su gloria efímera.

Un abrazo,