La noche en un silencio que pesa como cemento de hormigòn armado.La mujer se agita en un sueño de endriagos angustiada, pero no despierta. Un disparo seco hiere la mudez de la noche.Ella en su sueño no puede detener la zozobra del barco en la borrasca. Y, el hombre cae camino del puerto, por la bala que marchita la flor del reencuentro.
Basta una sombra
nudo de perplejidad
en las certezas...
un ojo pestañea
y rueda la lluvia
como un aguacero de
dolores...
luego nada queda
desaparece el campo
el abismo espera...
nudo de perplejidad
en las certezas...
un ojo pestañea
y rueda la lluvia
como un aguacero de
dolores...
luego nada queda
desaparece el campo
el abismo espera...












