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martes, 28 de septiembre de 2021

PRECIPITACIONES DE UN SÍSIFO

 








*Foto intervenida



No sé  dónde dejar la mirada,

si en sus ojos,

si en sus labios,

si en su pelo,

si en su cuerpo,

si en su alma.

Siempre me pasa

que termino

precipitándome en el abismo





42 comentarios:

JLO dijo...

Cuando hay tanto bello en que mirar se produce ese abismo, digamos, placentero... saludos

Dionisio Álvarez T. (DAT) dijo...

Hola Carlos, rodearse de astucia cual SISIFO, para vencer a los dioses, no siempre tiene su recompensa...puede ser circunstancial el triunfo pero al final todo conduce a ese precipicio de lo insondable que no se puede evitar...
Un abrazo

Verónica Calvo dijo...

Ese abismo tan dual.

Abrazo, Carlos.

retazosmios dijo...

El que todo lo quiere abarcar nada concluye y termina en el precipicio.
Un abrazo Carlos.

Manuel dijo...

Por aquí solemos decir: "que no se le pueden pedir peras al olmo". Jeje.
Muy bonito.
Un abrazo, amigo Carlos.

Franconetti dijo...


Jaaaaa, lo que dice el amigo Manuel, es muy cierto por aquí y lo suscribo...

Pero el texto es mucho más profundo ¡Ya lo creo!

Un abrazo.

Rita dijo...

Tantas cosas se quieren mirar, que la final uno se precipita y no ve nada.
Un abrazo, Carlos

CHARO dijo...

Cuando no se sabe donde mirar y para no precipitarse al abismo es mejor bajar la mirada y mirarse a sí mismo.Saludos

mariarosa dijo...


muy buen poema Carlos. El amor produce esas sensaciones y momentos, que aunque parecen tremendos son sublimes.

yonosoymillenium dijo...

que intenso a la vez que romantico

Macondo dijo...

Sucede a veces que se amontona el deleite.
Un abrazo.

Carmen Troncoso Baeza dijo...

Excelente poema Carlos Augusto, un abrazo grande!

Verónica O.M. dijo...

No te quedes en el físico, vé más allá...
Un abrazo 😀

J.P. Alexander dijo...

El deseo siempre nos lanza a un abismo pero el alma de la persona que deseamos puede salvarnos. Bello poema

Paula Cruz Roggero dijo...

Suele suceder... Lindo texto.
Besoooooos.

la MaLquEridA dijo...

Aplauso para tu precioso poema.




Un abrazo Carlos

carlos perrotti dijo...

Todos somos un poco Sísifo, de modo que tu poema nos inspira y narra. Imposible no sentirse identificado, Poeta. Vivir es ahondar el abismo de uno mismo...

Abrazo sin sombrero.

Sandra Figueroa dijo...

Muchos terminamos precipitándonos al abismo.... aveces es mejor......Saludos amigo Carlos.

Tinta en las olas dijo...

A cuantos abismo nos habremos precipitado en algún momento de la vida. Saludos y un abrazo.

La utopía de Irma dijo...

Ahora cierra los ojos y mira hacia dentro...

Abracines utópicos.-

Flor. dijo...

Hola Carlos , la verdad es que eso suele pasar y más si la persona en concreto es simpática
y agradable , sabes me alegro de volver a leerte la verdad es que estado un tiempo desconectada , a ver si poco a poco me voy poniendo al día con todos vosotros amigo mío
por cierto un poema muy bonito , me a gustado eso de la precipitación , por un momento cría que ibas a hablar del tiempo , te deseo un fantástico mes de octubre , besos de flor.

Isa dijo...

Hola Carlos, no mires con los ojos, mira con el corazón, que para ser Sísifo, ya tendremos tiempo.
Abrazos enormes

A. dijo...

Encontrarse en un callejón sin salida y no saber por dónde salir... así es el precipicio cuando esa persona lo es todo para ti!

Un abrazo

Gra! dijo...

Hola Carlos!!
Cuantos lugares para dejar la mirada, cuando te ves cautivada por una persona y no podes acercate.... muchas veces terminamos en ese precipicio.
Que este mes de Octubre sea muy lindo para vos y para todos!!
Besos!!

eli mendez dijo...

Ayyyyy que bonitooooo Carlos!!!
El sentimiento es ingobernable,
pongamos donde pongamos la mirada
nunca sabremos a ciencia cierta
cual será el desenlace... pero hay otra forma de vivir
que no sea movernos hacia el amor?
Besosssss y hermoso fin de semana para vos.

Frodo dijo...

Qué curioso! Por lo general la belleza EXtrema está asociada a otros mitos como el de Narciso o el canto de las sirenas. Nunca había pensado en Sísifo de esa manera. Tiene sentido, luego de un esfuerzo, asomarse a un abismo que atrae y que nos anuncia ese instante... donde todo se puede derrumbar

Abrazos Carlos querido!

Amapola Azzul dijo...

A veces cuesta no caer en los abismos.

Besos.

Luiz Gomes dijo...

Bom dia Carlos. Cada dia que eu vejo falta pouco para sairmos desse abismo que é a pandemia. Muita saúde meu amigo.

Rainbow Evening dijo...

uncertain outcome....
the truth will win.

# Have a nice weekend

Rocío G. Tizón dijo...

Muy buena reflexión.
Un abrazo.

don dumas dijo...

Breve belleza poética. Es La poesía una constante ráfaga de dudas que se envuelven con la belleza

Saludos

Enrique T.F. dijo...

Cuando oigo hablar de Sísifo casi siempre me asusto. No me fue el caso de hoy. Bello lamento de amor por algo que supera las propias esperanzas.
Lo breve, si breve ...
Un abrazo, Carlos.

Anónimo dijo...

Ese abismo es el más agradable de todos.

Saludos,
J.

Juvenal Nunes dijo...

Ninguém merece tão duro castigo.
Por mais dura que seja a pena, o seu cumprimento deve bastar para a sua remissão.
Abraço amigo.
Juvenal Nunes

São dijo...

Um belo poema de amor!!


Te abraço, boa semana

Graça Pires dijo...

Somos Sísifo e temos sempre agarrada à pedra que carregamos o caminho do abismo porque o amor é um lugar frágil.
Uma boa semana com muita saúde.
Um beijo.

Conchi dijo...

Mientras decides donde poner la mirada, escribes bella letras.

Un abrazo.

Gustavo Figueroa Velásquez dijo...

Admirado Carlos, tu poema que toma como base, para su idea central, el castigo de Sísifo quien, según la mitología griega, fue fundador y rey de Éfira, nos pone de frente a esas disyuntivas de elegir y, por tanta belleza, como es el caso de esa fémina, imaginaria o real de tu poema, termina uno por sucumbir y, talvez, perderlo todo, en este caso el amor... pero, es que, maestro, la belleza nos asalta, muchas veces, con tanta intensidad que nos puede, incluso, suceder lo que experimentó el escritor francés Stendhal al visitar La Basílica de la Santa Cruz, en Florencia, Italia, quien se vio conmovido por tanta belleza en un solo sitio, tanto que al salir de la Basílica sintió que el corazón le latía intensamente y que su vida se había agotado y que tuvo miedo de caerse. Sucumbir ante la belleza es, pues, la paradoja de los seres sensibles a toda manifestación o sentimiento humano como el amor.
Has escrito, Carlos, un pequeño poema pero gigantesco en contenido.
Maestro, te dejo un fuerte abrazo.

Rafael Humberto Lizarazo Goyeneche dijo...

Habrá que seguir intentando encontrar el lugar adecuado, Carlos. Al fin y al cabo... es que persevera alcanza.

Un abrazo.

Mario Paz dijo...

Una maravilla master sus palabras

Carmen Silza dijo...

Genial este poema, donde dejar la mirada? muy bello.
Un abrazo Carlos

hanna dijo...

El sentimiento es inmanejable y nos desborda hasta caer en abismo...bellas y profundas letras!! Beso