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lunes, 21 de mayo de 2018

Los colores del mar





Foto intervenida

Una y mil veces había soñado con el mar en su alma de niño; y se hacía la promesa de que algún día hundiría sus pies en sus aguas azules como lo veía en las películas y en la televisión; por eso no dejaba de fatigar a sus padres con la pregunta, ¿cuándo me llevarán a conocer el mar?
Cuando se lo dijeron, se puso tan feliz, que todo el mundo supo que se iba a conocer el mar, y esa noche apenas pudo conciliar el sueño. Al otro día,emprendieron la aventura, en esos tours baratos a la costa caribe, pero al niño no le importaba la incomodidad del destartalado bus. 

Entrada la tarde, pudo ver por primera vez el mar desde la carretera que rodeaba la bahía; pero, sintió una gran decepción: el mar que tenía ante sus ojos no era azul, como lo había visto en las películas y la televisión, sino una lámina gris inmensa,que le pareció lánguida.

Nada le dijo a sus padres de su desencanto, pues habían hecho un gran esfuerzo para concederle el deseo de conocer el mar, y no quería verse ante ellos, como un desagradecido.

A la mañana siguiente, buscaron una playa limpia y segura, donde bañarse, y para asombro del niño, el mar estaba azul,luego  de un color verde alga, y en el horizonte, espejeaba el amarillo reluciente de un metal pulido.


De regreso a casa, su padre le preguntó si le había gustado el mar.
-Sí papá,me ha gustado mucho. El mar es un encanto de colores,
- ¿Cómo así, que un encanto de colores, hijo?
- No ves, que le presta los colores al arco iris para verse más hermoso y bello

32 comentarios:

Ame dijo...

Me has inundado de ternura, Carlos, aún te habita el niño que fuiste y sigues siendo, tienes una gran sensibilidad para trasladarme a esos momentos y yo lo disfruto.
Besos

Verónica O.M. dijo...

Hermoso relato, Carlos👏👏👏
La ilusión del niño por conocer algo grandioso.
Un abrazo

Nino Ortea dijo...

Buenos días, Carlos:
Enhorabuena por tu relato, sencillo en su composición y rico en sus sensaciones.
Lo mismo que ocurre con los recuerdos de las experiencias sencillas e inolvidables, tu relato es rico en matices que se agrandan con cada relectura.
Un abrazo, Carlos.

Rafa Hernández dijo...

Como la gente que te ha comentado anteriormente, me has dejado con un sabor de boca exquisito, por la forma que has tratado el tema hasta el final: los últimos renglones son magníficos, porque aquél niño tenía tanta ilusión con ver el mar, que aunque fuera totalmente diferente; para él y en su interior era lo más maravilloso del mundo, y siempre lo tendría en su retina pintándolo del mil colores, aunque ese mar, en muchas ocasiones no se corresponda con la realidad, y la transparencia que deberían tener todas las playas y mares.

Fuerte abrazo Carlos.

CHARO dijo...

Un relato muy bonito con su toque de ternura de parte de ese niño que ansiaba ver el mar y que en su inocencia le pone los colores del arco iris.Saludos cordiales

Alicia María dijo...

El mar y su magia, el niño y su magia.
Todo es uno.
Gracias!!!

María Perlada dijo...

Hoy tu texto se viste de magia, de colores de arco iris, de mar , de ternura y de emociones, me ha encantado, amigo mío.

Besos y feliz tarde.

Carmen Troncoso dijo...

Precioso texto Carlos, un abrazo grande!

sakkarah dijo...

Qué tierno y precioso escrito...

Imagino a aquel niñito jugando con sus aguas. Es bonito de imaginar el esfuerzo de los padres y su ilusión porque lo conociera...

Me ha encantado.

Un beso enorme, Carlos.

sakkarah dijo...

La imagen me gusta mucho... Es muy bonita.

Dionisio ALVAREZ T. dijo...


Ante la sorpresa Augusto, de todo aquello que se anhela, el mundo de la imaginación nos puede generar alientos contradictorios, pero siempre podrán aleccionarte como en este tu cuento…
Un abrazo

Isa dijo...

Hola Carlos. Precioso texto. Se ve por lo escrito que aun tienes alma de niño. La ilusión de un niño por ver algo tan grandioso como es el mar, y al no ver lo que él tenía en su retina, simuló que el mar cambiaba con el arco iris los colores para ser tan bello como lo es el arco iris. Sobre todo no quiso decepcionar a sus padres por el esfuerzo de complacerlo y llevarlo hasta el mar. Uno puede ser así de inteligente y ver belleza aunque no sea cierto.
Abrazosssssssssss

Alondra dijo...

Que cuento más tierno y qué inteligentes pueden ser los niños en su inocencia... A veces es necesario dejarnos llevar por el niño que sigue escondido y escribir cosas tan hermosas.
Un abrazo afectuoso

Maria Rosa dijo...


Y seguramente es así, el mar cambia de colores según el viento y el clima, segurnte le regala colores al arco iris.

Hemoso.

mariarosa

Paula Cruz Roggero dijo...

Es que el mar cambia de colores y eso lo sabemos quienes vivimos cerca del mar...
Un relato tierno, dulce y real.
Besos desde mi planetas de cristal.
Pau

CÉU dijo...

Hola, Carlos!

Un texto muy sensível, inteligente y tierno.
Los ninos son ubn encanto.
Ya voltei a postar. Gracias!

Besos y dias felices.

Sandra Figueroa dijo...

Que tierno relato......he recordado a una niña que quería conocer el mar...y lo conoció pero en su vejez . saludos

CÉU dijo...

Hola, amigo mio!

Gracias por tu visita y tão gentis palabras. Creo k no mereço tanto.

Los problemas en mis manos serão para siempre, isso yo sé, pero vou escrevendo poco, diariamente. Ya fui operada as duas, a direita em 2016 e a esquerda, este ano em março. No es reumatismo, ni tendinites y mis manos no estão deformadas. Tratase de una doença crónica de nombre: Contratura de Dupuytren. La solução es no hacer movimentos repetitivos con las manos, pero isso es cuasi impossível, pke todos los dias nós comemos, nos lavamos, vestimos, penteamos o cabelo, etc.

Soy professora de Língua Portuguesa y História y leciono alunos do ensino pré universitário, para além de dança de salão, k pratico ya desde algum tiempo. Adoro bailar, portanto, mis manos vão ter k esperar uns 20/5 anos, ainda para pararem (sonrisas).

Besitos y un bon resto de semana.

Mercedes Cardona dijo...

MERCE CARDONA. Agradezco tu visita, hermoso cuento, tierno, sensible, dentro de nosotros todos llevamos un niño, y con este relato sale el tuyo. Besosssssssssssssss

Mª Socorro Luis dijo...

El mar. Siempre el mar. Ese trozo inmenso de cielo azul caído... En él, todos los colores, hasta el rojo, en estos tiempos...

Pura ternura y sensibilidad tu texto.

María José Flores dijo...

Siempre es un gusto visitar tu blog.

Saludos!

SÓLO EL AMOR ES REAL dijo...

Que hermosa entrada...y que generoso tu mar...

Gracias

Isaac

Frodo dijo...

Un final muy bello, por un momento creí que la historia dejaría al niño desepcionado con la naturaleza, que a veces, nos juega esas malas pasadas.
Nuestro río es grande como el mar, pero del color del barro. Hay que tener un alma muy esperanzada para encontrarle lo bonito... que lo tiene, lo tiene.

Abrazo!

AtHeNeA dijo...

El alma es mar... marcando el pulso a la marea que nos hace brillar. Y tambié lágrima que sostiene la melancolía que nace y muere entre verso y carne.

Un abrazo

Doris Dolly dijo...

Que hermoso tu cuento , no imaginaba tan bonito final.
Aparte te comento que nunca me olvido
cuando conocí por primera vez el mar
era un día horrible, tremendas olas que me sorprendieron
Un beso

Marina Fligueira dijo...

¡Hola Carlos!

Gracias por regalarnos este precioso relato, por cierto me tuvo intrigada en un principio, mas tiene un final precioso, el niño supo apreciar más los bellos colores que a veces el mar nos presenta, pues no es precisamente azul siempre. Depende del día y las horas de este. Contemplar esa inmensidad del mar, es un privilegio para mí.

Siempre es un placer leerte. Te dejo mi inmensa gratitud y mi gran estima.
Un abrazo y se muy, muy feliz.

Elisa Alcántar dijo...

un pequeño gran mensaje
ojalá los adultos mirásemos la vid con esa inocencia y ternura

abrazos

RECOMENZAR dijo...

Y vuelas si estas casi llegando
al mar de hoy de tus años adultos
el mejor tiempo de tu vida
Un abrazo va volando a vos

Existe Sempre Um Lugar dijo...

Boa tarde, conhecer o mar é uma ambição para quem vive longe dele, o mar é tão grande e belo que nunca decepciona, pelo contrario, encanta, foi o caso da criança.
Feliz fim de semana,
AG

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Lis tiernos ojos de un niño todo lo ven de colores... Incluso los mares grises.

Un abrazo.

Tesa Medina dijo...

Has descrito mi impresión y mis sensaciones cuando vi por primera vez el mar, Carlos, aunque no hubo desencanto pues cuando lo avisté por primera vez tuve la suerte de que fuera en un día soleado y estaba de un color verde esmeralda con reflejos dorados y encima salieron peces voladores que saltaron ante mis asombrados ojos.

Lo recuerdo como si fuera hoy, como de rápido me iba el corazón, y como supe que buscaría la cercanía del mar siempre, su calma, su furia, esa línea cosida al cielo para que no se desague...

Ahora alejada del mar por un tiempo, lo añoro y lo sueño en estos cielos preciosos de Madrid que tengo la suerte de que se asomen a mi balcón...

Hoy tu relato me llenó de ternura, de añoranza y de placer al compartir con el niño la fascinación marina.

Un beso,

MaRía dijo...

pura magia
tu, tus letras
el niño y su mar

un abrazo