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lunes, 23 de junio de 2014

Angustia

ANGUSTIA

En la noche te sentiste mal. No podías dormir. Pensaste que era la comida ( un turbión de piedras se te digerían en el estómago), pero desechaste la idea, porque, sentías la angustia de que algo te iba a pasar, pero no descifrabas las señales. Te levantaste temprano, desarmaste la magnum, y la limpiaste, y luego la volviste a armar, como quien encaja las piezas de un rompecabezas. Por lo menos, eso te hizo olvidar la desazón que te asaltaba el pensamiento, y no te había dejado tener un sueño largo y sin sobresaltos. Te bañaste luego,y saliste sereno de la ducha.
Cuando llegaron tus camaradas, te montaste en la camioneta, sin miedo , y viste cuando te sentabas, cómo ella te sonreía. Sabías que le gustabas. Después del golpe, la voy a invitar a bailar, pensaste. Y la mirabas de reojo. Te agradaban sus labios, porque los tenía rellenitos, como los de Angie Cepeda, la actriz colombiana que fue novia del cantante argentino, Diego Torres. Palpaste la magnum, como para asegurarte de que la llevabas, pues alguien dijo al vuelo, que ya estaban por llegar. Te bajaste con tus camaradas, por la entrada al sótano del banco, y cuando sentiste el quemonazo en la frente, fue que tuviste la certeza, en milésimas de segundos,del porqué de la angustia que no te había dejado dormir en toda noche.

jueves, 12 de junio de 2014

Dolor de patria

DOLOR DE PATRIA



Miro sus ojos de cielo
para espantar mis miedos.
En ellos si hay dolor
puede más la ternura,
y esta angustia de patria
envilecida duele menos
si me miro en ellos.
Quizás el dolor mañana
sea más grande,
y ya no haya patria,
como tampoco sus ojos
para que no duela la muerte.



miércoles, 4 de junio de 2014

Epifanía

EPIFANÍA

El tiempo se agota en las miradas,
quizás venga la muerte
vestida de azahares
y baile sobre la agonía,
con meneo de caderas,
mientras corre la última película
de los sueños quebrados
como quien quiebra un espejo
en cientos de fragmentos.
Puede que un pedazo del vidrio
azogado,
se reponga al zangoloteo de la muerte,
y anuncie como una epifanía,
que aún no todo está perdido,
y darnos ese beso,
porque más puede la vida sobre la
muerte.