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jueves, 26 de febrero de 2009

UN PRETEXTO A CUATRO MANOS PARA HABLAR DE POESÍA: DÉBORAH EGUREN-CARLOS AUGUSTO PEREYRA MARTíNEZ




GÉNESIS.



El hombre nació con la poesía. La traía tras de si como una cola de cometa, asombrado del cosmos templado de estrellas, de lunas sucediéndose en las noches en cuartos, menguantes y plenilunios,y de soles, maravillado de la misma belleza de su pachamama, abierta al verde de los bosques y selvas, a los ríos prístinos de cristal, al fuego caído del cielo como un dios incendiado, a los nidos de pájaros enroscados entre las ramas de los árboles, al vuelo del cóndor, del águila imperial, del azor, sosteniéndose en un ballet de alas abatiendo el silencio azul del cielo, al rugido del tigre, de la pantera, olisqueando en veloz carrera en el viento, el tufo de la hembra dispuesta en lejanías al ritual de la cópula. De su boca, el asombro salía hecho metáfora, poesía fresca como el mundo que nacía, sin maquillajes, silvestre y natural.



La mujer nació con la poesía. Ambas desnudas de pecado y plenas de vida, repletas de ruiseñores que abandonaban los cielos para recalar en ellas, inundadas de piel marina y transparencia, abiertas y condenadas a la magia , vibrantes en la sangre, nacidas ambas a pujos de vida plena , entrelazadas , entre la ambigüedad del dolor y el placer, cercanas a la esencia , latiendo, deshojando las semillas de un nuevo paraíso terrenal, absorviendo finalmente bocanadas de aire puro para nacer al verso




NATURALEZA



la poesía no puede perder el asombro. De él se alimenta como el amor del beso y la piel encendida. Sin la chispa el relámpago no es saeta que hiere de luz y de belleza los techos bajos del cielo.Por eso, ser poeta no es obra de artificios. La poesía se siente, repica como un atabal las pieles interiores, y revienta en ayes, sentimientos, y dolores, emociones y epicidad que se tornan palabras de vida. La palabra le da en el verso, sentido a la vida. La significa, la anima, y es por la poesía que la existencia no es un odre vacío, ni un saco de sueños rotos destinados al abismo. Por eso, quien pule versos no es poeta, los versos son desgarres de mares interiores, y en cada frase que la boca fluye, va un trozo de redaños:





Cómo me duelen las entrañas,


cuando las palabras hechas verso,



se me salen de la boca



recordando las lunas de tu ausencia.



Soy bandoneón destripando notas tristes,



por tus veleros en otros puertos,



pero,



al fin gorrión feliz,



por los tiempos cuando tu costa y continente



fueron vasallos de mis febriles ansiedades






La poesía inventa su propio idioma.
Lo construye con delicadeza de tul y convicción de heroína.
Alumbra allí donde nadie ve.
Descubre a pleno gorjeo la maravilla oculta en cada rincón.
Se eterniza y fluye delineando el perfil de un planeta o de un coral
Navega espejismos en un mundo paralelo bajo un tiempo que no existe.
Y en esa travesía plena va nombrando al mundo….



POESÍA Y LIBERTAD.



Sin la poesía no se respira. Falta el aire. Ella, ciertamente, es vida, por eso no la quieren los sátrapas. los déspotas y tiranos, que viven de las sombras y la muerte: La poesía ilumina, es pan puesto en la mesa para todos. Es creadora, emancipada como el vuelo de águila, y emancipante, porque en cada verso vibra el aleteo amoroso de la libertad de pensamiento:



Dame unos versos amor,



que liberarme quiero



estos cepos que me estrechan



palabra y pensamiento.



Dame palabras a borbotones,
palabras que celebren el aire puro
limpias urgentes atrevidas
preñadas de fe
inescrupulosamente libres
Dame palabras llegando en cascada lacia
asaltando cada átomo como el milagro de un descubrimiento perpetuo








NOTA BENE: Los textos en cursiva son de la poeta uruguaya invitada, Déborah Eguren, a quien agradezco la gentileza de escribir este texto a cuatro manos.