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viernes, 1 de agosto de 2008

Nada es nada


Sólo sé que el mar no es agua y salitre,

ni la luna fuego

que entibie la noche de los enamorados.

Menos que el sol ponga fuego en sus corazones.

Nada es nada,

mientras la imaginación sueña

el juego de construir fantasmas

en un viejo tablero de ajedrez.