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lunes, 9 de julio de 2012

Pozo y brocal


 
 
 
 
 
No sé si estará dormida,

!qué importa¡

si despierta o en sueños

llego a ella,

con el espíritu de la brisa

y entro en su piel

y soy sus ojos asombrados

mirando los míos,

soy su boca que es beso carnadura

del durazno,

y me acuno en sus pechos

y ebrio de la vid de sus pezones

me alojo en su pubis  estremecido

brocal de la gruta de su sexo,

donde corre agua fresca y salina,

y soy marea alta y baja  entre sus playas

y rompientes.