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martes, 30 de agosto de 2016

Gallera en las nubes (cuento)


Cuántas veces tirados en estos pastizales de yaraguá, nos quedábamos alelados mirando las nubes, formar a su capricho, figuras de aves, que se nos antojaban gallos de pelea porque siempre tenían las alas abiertas, y las patas alzadas en gesto de ataque. "Sólo les falta el alboroto de las galleras", decía ella, mientras me miraba con sus ojos dulces y serenos, que habría de nublar la muerte.Eran otros tiempos, cuando se podía respirar, y el aire entraba a los pulmones, limpio, con el olor dulzón de los almendros, y el picante de los bosques de canelo.

Ahora, el aire huele a pólvora, a sangre revenida, sangre de matadero, la misma que le puso a ella alas de tristeza, y se fue muriendo poco a poco, como se fueron muriendo los potreros de pasto yaraguá, donde nos acostábamos a mirar las peleas de gallos, que formaban las nubes en la inmensa gallera del cielo, de tarde en tarde


35 comentarios:

Elisa Alcántar Cereceda dijo...

qué triste ...
la pólvora y la sangre siempre dejan rastros dolorosos

abrazos

Inma_Luna dijo...

Triste y sinembargo tan real.
Besitos

Maria Rosa dijo...


Una queja, una realidad que la prosa poética suaviza.

mariarosa

maría del rosario Alessandrini dijo...

La pena se vacía al narrar esos fuegos, gracias amigo.
Abrazo

Isa dijo...

Hola Carlos. Un poema triste por como el hombre destruye lo que le proporciona parte de su felicidad. Qué pena que no se pueda respirar como antes y contemplar desde la tierra el cielo limpio sin humo de quemas.
Cuentos poético bello pero tristón.
Abrazossssssssssss

Nieves Martín dijo...

Cuando mi ahijada y yo viajamos juntas, en auto o en bus siempre pasamos el viaje diciendo qué formas vemos en las nubes, comenzé el juego un día que el viaje se nos hacía aburrido y ahóra se ha convertido en todo un clásico en nuestros trayectos por carretera.

Besos :)

RECOMENZAR dijo...

La recordás como se recuerda lo bueno de la vida.
Es como el habano que fumaste deleitándote por dentro
La recordas en cada uno de tus textos
Sentis su fragancia
su locura de mujer caliente
la recordas compañero

Rosana Marti dijo...

Qué pena ver como todo va a peor en la vida. Muy tristes hoy tus letras amigo, pero aun así quedan bien explicadas y dirigidas.

Un fuerte abrazo.

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Cuánta tristeza nos dejan la guerra y la muerte sembrando desolación donde reinaban la alegría y la paz. Ah, tiempos aquellos, tal vez regresen... tal vez.


Un abrazo.

Loli Salvador dijo...

Entristece la ausencia de un pasado mejor, tal vez con ella el olor del presente no sería el que es. Vamos a quedarnos con el hermoso recuerdo, con las nubes caprichosas, y la pureza del aire. Un abrazo, Carlos.

María Socorro Luis dijo...

Precioso soplo de magia y ternura para evocar un triste recuerdo.

Buenas noches, Carlos

Nino Ortea dijo...

Buenas tardes, Carlos:
Gracias por compartir este cuento, tan triste como hermoso.
Hoy miraré el cielo y lo veré diferente.
Un abrazo, Carlos.

Teca M. Jorge dijo...

Intensamente nostálgico...
Um beijo, poeta

Juana la Loca dijo...

si de por sí, esos olores no me gustan separados.... juntos no lo quiero ni pensar
un beso

ANNA dijo...

Hola te envio mi blog de poesías por si quieres mirarlo gracias
pasare mas veces por aquí
besos

http://anna-historias.blogspot.com.es/2016/08/los-pasos.html#comment-form

Gracias

Dionisio ALVAREZ T. dijo...


Nos quedamos boquiabiertos, Carlos, sin articular palabras, ante este desgarro que el texto emana…
Un abrazo

Elsa dijo...

Nadie es igual después del olor a guerra, me conmueve el texto...

Cariños, Carlos.

Smareis dijo...

Bonito, porém triste.
Gostei imenso!
Ótima semana!
Ótimo mês de setembro!
Abraços e sorrisos!
Blog da Smareis

María Perlada dijo...

El aire huele a pólvora y sangre envenenada... qué intensa tu entrada, y qué nostálgica, amigo Carlos, cada día admiro más tu manera de transmitir.

Un beso, Poeta.

Adriana Alba dijo...

Que bello y profundo.
Has logrado conmoverme con tus letras.
Un abrazo.

María Socorro Luis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Elisa Alcántar Cereceda dijo...

muchas gracias por tus huellas Carlos
abrazos de sol

MaRía dijo...

Hermosas letras
pero caramba , como sangran¡
abrazos siempre

Marina Fligueira dijo...

¡Hola, Carlos!!!

Nos dejas un texto agridulce y bello donde se perciben añoranzas y, denuncia merecida del presente, mas hemos de quedarnos con lo positivo pues algo habrá. Adelante, a ver las pequeñas cosas que la v ida nos regala y tratemos de ser felices.

Te dejo mi inmensa estima y gratitud.
Un abrazo sincero, de esos que curan y, que los médicos no recetan.

Se feliz

CÉU dijo...

Hola, Carlos!

Nada es como dantes, ni o ar, ni la natureza, ni las personas.
A guerra y a ambição sem medida, destroem el mondo.
Tu entrada es para refletir y, se possível, agir!.

Abrazo con carino.

Antony G. Martínez dijo...

El dolor es tan puro como la alegría. La alegría no existiría como tal, si nadie notase la sensación de dolor o tristeza.
Interesante reflexión. Interesante poesía. Interesante poeta. Interesante blog.

Atentamente,
Un diario personal más

Gustavo Figueroa Velásquez dijo...

Maestro:

Tanta desolación, tantas lágrimas y tanta tierra teñida de rojo, tanto corazón roto y tantas ilusiones perdidas. Tu cuento es la fiel radiografía de un Macondo que no se cansa de heridas y, al que aún, algunos bárbaros quieren seguir condenandolo a las balas, a la oscuridad, al miedo; unos bárbaros que no van a la guerra pero que envían a otros que nada tienen que ver con ella.
Por la primavera de la paz siembro miles de arboles y miles de poemas para un nuevo amanecer en donde los ojos lloren de alegría y los abrazos sean de felicidad.
Recibe un fuerte abrazo, mi admirado Carlos.

Beatriz Martín dijo...

uuffff duro muy duro pero certero amigo cuanto dolor la verdad sea dicha denuncia poética precioso un beso desde mi brillo del mar

Jo dijo...

pareciera que eso me suena como a la guerra

Tesa Medina dijo...

Un cuento maravilloso, Carlos Augusto, que dibuja en mi cabeza bellisimas escenas que me gustaría atrapar con mi cámara.

A veces la nostalgia pesa más cuanto más ligero y fresco es el original que la provoca.

Nubes como gallos de pelea, eel olor de la yerba, su mirada, la perdida de su mirada y con ello todo lo demás.

¿Se nota mucho que me ha fascinado?

Un beso, poeta. No dejes de escribir.

la MaLquEridA dijo...

Todavía queda la esperanza de volver a encontrar sueños en las nubes.


Un beso Poeta

MiLaGroS dijo...

muy hermoso.

maría del rosario Alessandrini dijo...

Al fin todo fue real, la nostalgia nos renueva los recuerdos atesorados.
Abrazo

chusa dijo...

Qué hermoso tu cuento poético, Carlos. Me lo habìa perdido y me alegra haberlo leìdo ahora.
La gallera en las nubes, el pastizal de yaraguà (me gusta el nombre) y ese aire que desea aromar de nuevo a canelo y almendras...

xaro dijo...

Me encanta tu blog Me lo paso Anna de poemias con mas timpo regresare
xao