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martes, 27 de diciembre de 2016

De eróticas

Sus pechos saltaron
al embrujo de la luna,
como liebres ebrias de deseo,
y mi boca  en el lagar de sus pezones,
fue abeja laboriosa,
febril,
desgajando con el paso de las horas
arándanos,
y fresas de su piel encabritada.
Y de la humedad de su  gruta,
medusas,
algas,
lotos 
amanecidos
de agua
y sal.

*Pintura del desaparecido pintor hiper-realista colombiano, Darío Morales

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domingo, 4 de diciembre de 2016

Poema para una canción de María Helena Walsh

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Te cuento que ha entrado diciembre. 
Todos se quejan del arbolito y el alumbrado
 que no estarán este año:
 la inflación se tragó el salario.
A nosotros  nos importaban muy poco  esas cosas.
Bastaba  saber que habría unas buenas cervezas
en la barra de un bar popular,
y Mercedes cantando a María Elena Walsh,
en ese verso que nos enternecía:
"Porque me duele si me quedo 
pero me muero si me voy 
por todo y a pesar de todo mi amor,
yo quiero vivir en vos."
Cómo amábamos la vida
esas ganas de querer desde lo simple,
"salvajemente natural" como me  decías  oído,
que te quisiera, 
mientras afuera cundía un estropicio de música 
y  pólvora.
Por aquí llueve,
como si el cielo se desplomara a cántaros
Eso me da más tristeza,
y hace más profundo el hueco que quedó,
cuando  te cansaste de vivir,
y pudo más la muerte que tus rebeldías.
Aún no cesa de llover,
la tarde ha estado oscura,
quizás sea ya  noche.
Pero eso !qué importa¡
si en mi alma ya no amanece. 


sábado, 19 de noviembre de 2016

Savia


Entiérrame aquí,
cuando muera,
bajo el viejo magnolio
que está en el patio,
que quiero ser savia:
en su tronco,
en sus ramas,
en sus hojas,
nido de pájaros
en su cielo



*Foto propia: Museo Ramírez Villamizar, Pamplona

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Las razones del suicida





  La primera que empezó a notarlo "raro" (y enfatizó esta palabra en el circulo de amigos que habían conformado para discutir sobre filosofía, arte y política) fue Rosaura. Algunos -ella lo intuía en sus miradas-pensaban que era pareja de Rogerio, pero su relación no iba más allá de encontrarse en algún café de la ciudad vieja, a tomarse un tinto o unas cervezas, y analizar los artículos de El viejo topo, que con semanas de anticipación, separaban en la librería de don Matías, el único librero que había lograda sobreaguar la crisis de la baja venta de libros con la aparición del internet, pues escasamente, llegaban de tres a cuatro ejemplares de la revista, dado su alto precio por los costos de importación.

 La preocupación cundió al grado de la alarma, cuando Rogerio, en las controversias al interior del grupo, se volvió monotemático con el tópico de la libertad absoluta como justificación de la vida, y no lo daba por agotado, tras haberse concluido que la libertad absoluta, era una entelequia, situación meramente ideal en la imaginación.

Entonces fue que se aisló, y se le veía en la biblioteca, indagando en los libros de los existencialistas franceses, Sartre y Camús, de manera febril sus posturas sobre la libertad y el sentido de la vida. Más en Camús, que había puesto en el terreno de realidad de novelas y dramas (El extranjero, Calígula), su enfoque sobre la libertad absoluta.


  Cuando la policía, llamada por los vecinos que sintieron quebrado el sueño por el frío pistoletazo de la madrugada, logró echar abajo la puerta del cuarto, lo encontró en un charco de sangre, la pistola agarrotada en sus dedos,y en la cama un libro abierto de pensamientos sueltos de Albert Camus. En la página abierta había subrayado: "esa carencia de una razón que justifique su existencia es lo que convierte al hombre en un ser absurdo y sin sentido...Sólo hay un problema filosófico verdaderamente serio, el suicidio. Juzgar si la vida es o no digna de ser vivida es la respuesta fundamental a la suma de preguntas filosóficas"

domingo, 23 de octubre de 2016

La casa





En la casa  los recuerdos aún
mantienen viva el alma,
con las macetas florecidas de geranios, 
claveles y siemprevivas,
y en el aroma de los nísperos en el solar,
anunciando la madrugada.
Por un costado de la casa miro con temor 
la ciudad moderna, 
avanzando amenazante 
con sus patas de hormigón 
sobre la ciudad vieja.
Sé que algún día echarán la casa abajo
y me sepultarán sus paredes caídas
en el más dulce de los recuerdos


*Foto propia: Casa Museo Moderno, Ramírez Villamizar, Pamplona, Norte de Santander (Colombia)

sábado, 15 de octubre de 2016

Pasa por mi ventana




!Pasa por mi ventana¡
y con tus ojos de sol,
ilumíname el alma,
que arrugada
y triste la tengo
como un bandoneón,
náufraga de besos
náufraga de amor.
!Pasa por mi ventana¡
y alivia  en tu mirada de luz,
éste  dolor oscuro
que  adentro espina fuerte
al afligido corazón
¡Pasa por mi ventana¡ 
que de tinieblas muero ya.


*Foto propia: Museo Casa Anzoátegui, Pamplona, Norte de Santander (Colombia)

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Almeja


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Mis dedos en tu boca,
almeja húmeda,
y grata.
Mientras chupas,
siento que soy linfa
que corre tus adentros.
Bocarriba me miras,
y la tarde muere en tus ojos
limpios y profundos

sábado, 10 de septiembre de 2016

Cuencas vacías


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Cuánto ansío  mirarme de nuevo 
en sus ojos frescos de rocío.
Ciego voy  por la ciudad como un  Tiresias,
adivinando el eco  de sus pasos huyentes
Loco tras  sus ojos voy 
ojos que son mis ojos,
en este laberinto de calles,
donde todo la recuerda, 
donde todo la reclama.
!Vuelve¡
le grito en el delirio de las sombras
que  al verme  de nuevo en sus ojos,
recobrarán la luz los míos.
!Vuelve¡
le grito
como un Edipo de cuencas vacías,
que se despeña por la vida 
tanteando las paredes,
en un ciego deambular.

martes, 30 de agosto de 2016

Gallera en las nubes (cuento)


Cuántas veces tirados en estos pastizales de yaraguá, nos quedábamos alelados mirando las nubes, formar a su capricho, figuras de aves, que se nos antojaban gallos de pelea porque siempre tenían las alas abiertas, y las patas alzadas en gesto de ataque. "Sólo les falta el alboroto de las galleras", decía ella, mientras me miraba con sus ojos dulces y serenos, que habría de nublar la muerte.Eran otros tiempos, cuando se podía respirar, y el aire entraba a los pulmones, limpio, con el olor dulzón de los almendros, y el picante de los bosques de canelo.

Ahora, el aire huele a pólvora, a sangre revenida, sangre de matadero, la misma que le puso a ella alas de tristeza, y se fue muriendo poco a poco, como se fueron muriendo los potreros de pasto yaraguá, donde nos acostábamos a mirar las peleas de gallos, que formaban las nubes en la inmensa gallera del cielo, de tarde en tarde


jueves, 18 de agosto de 2016

Mirada


Esa mirada tuya
que languidece
allí donde el azul del cielo 

y el mar
se juntan,
para hacerme pez ,
mariposa en tus ojos
.

miércoles, 3 de agosto de 2016

A dónde va el amor?

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¿A dónde va el amor, cuando pierde la dulzura del beso,
y la piel ya no la templa una caricia al mínimo roce?
¿ A un lúgubre lugar donde el deseo, la cúpula 
y el ardor yacen en el suelo
como las hojas secas que deshizo el verano?
O como las olas del mar que mueren en la playa
vuelve y renace en otras bocas para ser beso?
A dónde va el amor.....

lunes, 18 de julio de 2016

Boomerang


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Te perseguí como una sombra
tras un te quiero,
cuando tus labios enmudecían
para el beso y la palabra.
Amor de judío errante el mío,
buscándote en antípodas
y en puertos inseguros.
Pero quién no se cansa de los fracasos del amor
y vuelve a la cordura.
Hoy los dados te han dado la espalda,
y en la baraja ya no eres la reina.
Vienes tras de mi como la sombra que fui,
y ya se me secó el alma

martes, 5 de julio de 2016

De gatas

DE GATAS (cuento)
Empieza a preocuparme que la cama amanezca con motitas de pelos, ahora que las gatas en celo, alborotan a la medianoche, el tejado de la casa. "No tenemos gatos para pensar, que estos se suban a la cama, mientras dormimos y dejen el montón de pelos entre las sábanas", dice mi mujer, para consolarme.
Pero lo que más me preocupa ahora, que han vuelto los gatos al tejado, es que mi mujer ha desaparecido, y detecto en el armario- donde guarda con escrúpulo sus panties y sostenes- ese olor rancio y permanente a pelos de gato.

martes, 21 de junio de 2016

Ven y descansa conmigo








Dame un beso que no me sepa a acíbar.
El tiempo ha puesto sal en tus labios mujer.
Vengo con la piel y la boca lacerada,
y tus besos arden mis heridas.
Vengo de entre los muertos que deja esta vida
de guerras injustas.
Dame a beber el agua que viene de la montaña,
clara y fresca,
en el cuenco tierno de tus manos.
Lava con ella mis heridas,
y cúbrelas con hierbas de menta y yerbabuena,
y después duerme a mi lado,
y descansa conmigo de la larga espera,
que yo descansaré de la dura guerra.
!Ven! y descansa conmigo.....

domingo, 12 de junio de 2016

Apocalíptica








!Sé que vendrán días peores¡
y la ciudad será un puñal en cada grieta
!Sé que vendrán días peores¡
y un sol de hojalata oxidará los cielos
!Sé que vendrán días peores¡
y mascarán el viento las bocas desdentadas
!Sé que vendrán días peores¡
y no verán la ternura mis ojos en los tuyos,
cuencas vacías.


lunes, 30 de mayo de 2016

EL HOMBRE QUE CANTABA A MOUSTAKI Y A BRANSENS

Había soñado tantas veces con aquel hombre, que le parecía mentira que una mujer pudiera enamorarse de manera pertinaz como ella lo estaba. Le parecía ridículo, pero tenía que admitirlo, que se había enamorado a primera vista. Le bastó verlo tomar improvisadamente, una guitarra, y cantar desde la barra del barcito más antiguo de la parte vieja de la ciudad, esa canción, siempre de huida, de Moustakis, El Extranjero.

Celebraban esa noche, el cumpleaños de su mejor amiga, y a ambas les gustó a rabiar, el hombre de la guitarra en la barra. Luego cantó de Brassens, otra nostalgia: "antaño en el lugar del jardín que hay ahora/ en toda esta zona y alrededores había casuchas y cuchitriles insólitos..." Y recuerda que animada por los aguardientes, le pidió que la cantara de nuevo para su amiga Lucía - así se llamaba- que estaba de cumpleaños. Cuando el hombre volvió a cantarla sintió de nuevo cosquillitas en el estómago, y esas ganas irrefrenables de besarlo, que se tomó un doble de aguardiente para apaciguar el deseo, y cuando miró a la barra, el hombre ya no estaba.

Desde aquella noche no ha vuelto a saber de él. Bueno, han estado a punto de encontrarse, pero no coinciden sus tiempos; y ella que lo ha perseguido de manera incesante, por el laberinto de bares de la ciudad vieja, cuando lo busca en los lugares que le cuentan que canta a Moustakis o a Brassens, a saber por qué hado fatal, el hombre ya se ha ido.

martes, 17 de mayo de 2016

Regreso

Sé que estará ahí,
como Penélope a la vuelta de Ulises a Ítaca,
tejiendo y destejiendo chalecos
en el tiempo de la espera.
Cuando arribe a sus playas,
el viento
le alzará las faldas,
como una bandera que desnuda el asta de su
cuerpo.
Y encallaré
por siempre la barca en la arena,
al primer beso del regreso

lunes, 9 de mayo de 2016

Bandera



Cuántos creyeron haber matado los sueños
en la aldea derruida.
El aire aún huele en el tiempo,
cuando se recorre la  planicie, 
a la carne agridulce de los caídos en combate.
Es el viento  la memoria que no olvida,
que donde hubo amor y besos,
la muerte afiló sus cuchillos
para desangrar la vida,
!Cuántos ayes! 
de angustia y de dolor
en los huyentes. La brisa aliviaba sus heridas.
Algún día volverán, 
y levantarán de sus muñones la aldea,
habrá de nuevo  amor y besos, 
y la felicidad de los niños será un eco
incesante en la vasta llanura.
En el caimo de la plaza,
volverán a cantar de tarde en tarde 
las chicharras,
y en los hornos de arcilla y greda,
el sueño del pan volverá a ser para todos.










martes, 26 de abril de 2016

Cómo decirte

CÓMO DECIRTE
Quise decirte que a pesar del crudo verano,
los pájaros aún bajaban a beber en el patio,
el agua que escurría de las macetas de geranios,
claveles y siemprevivas.
Quise decirte que a pesar del calor que ahogaba el alma,
de vez en cuando corría una brisa peinando la montaña
olorosa a matarratones, arrayanes y siemprevivas.
Quise decirte que en esta ciudad donde han muerto los espejos,
de vez en cuando me miro en una cara conocida,
y somos una felicidad perdida
Cómo decirte tantas cosas,
que quisiera decirte,
si ahí donde estás
no te llega el eco de mis palabras,
y eres una sombra.
sin luna,
sin sol,
sin estrellas.

lunes, 18 de abril de 2016

Tiempos

TIEMPOS
Ella se fue
con el fuerte verano
que agrietó la tierra,
y secó los ríos.
Volvió la lluvia,
pero no ella.
También
la secó el verano.

lunes, 11 de abril de 2016

Naufragios


La vida se nos va hecha jirones
en el tiempo,
los lugares,
los objetos.
Miro el rostro de la mujer que atendía el bar
adonde cantábamos con Moustakis,
"Con mi cara de extranjero,
de judío errante, de pastor griego
y mis cabellos al azar,", y el tiempo le ha puesto arrugas
de tragedia griega a su rostro de porcelana,
de cuando el bar era una fiesta de ron y aguardiente agradecido.
Nadie le ruega ahora - como en sus tiempos de bella-
que ponga una canción en la victrola de vinilos.
Si acaso algún despistado se detiene en el bar
lo verá como un barco que se oxida
en alguna playa de olvido,
y se tomará apurado un whisky de amargura,
como temiéndole a una peste que asolara el lugar
Ay! de la Esquina del perdón
de casas altas, y balcones saledizos,
más oscura que las mismas sombras;
ya no la pueblan los fantasmas de
de la violencia partidista,
ni los amantes sin motel de coitos urgidos,
que le perdieron el miedo a sus muertos.
!Cómo reconocerla hoy en ese vértice de locales apretados
y en el enjambre de vulgares negociantes que venden hasta el alma!
Acaso, en algún libro viejo de Balzac,
una flor disecada por el moho del papel,
me recuerde de ese amor que nunca fue,
pues más pudo el olvido (el olvido es la sutura del alma dolida)
Acaso en otro esté,
la servilleta con dobleces de ternura,
de aquel poema que a hurtadillas le escribí
mientras consumíamos un asadito argentino,
y siempre quise darle,
donde le juraba amor imperecedero,
pero,
para qué dárselo- pensaba-
si sobraban las palabras
En el desván -náufraga- el esqueleto de una guitarra
espera por sus cuerdas.
Es que aún quedan hilachas de alma y piel
por desgarrar la vida
entre cobres y entorchados
de una vieja canción gitana

sábado, 2 de abril de 2016

Grietas

GRIETAS
La tarde huele a tristeza.
Tiene las alas rotas
como este dolor impreciso,
que me rompe el alma